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Posts etiquetados ‘contrarrevolución y manipulación mediática’

Por Ricardo Salgado

rcbaez_endefensadecuba.JPGVivimos épocas difíciles para los pueblos del mundo; existen “pensadores” que adjudican la escasez al exceso de habitantes en el planeta. Estos conceptos vienen cogiendo cada día más fuerza axiomática entre los que formulan las teorías que rigen al mundo. Peor aún, muchos “científicos”, basados en modelos numéricos, ya han dado la extremaunción al planeta, y ahora pretenden hacer “ajustes” que les den a ellos la seguridad de prevalecer como representantes de nuestra especie.

A los países pobres nos culpan de no poder gozar de mejores estadios de progreso debido al exceso poblacional, y que para llegar a encontrar la senda del progreso debemos dejar de multiplicarnos y aumentar nuestra capacidad de vender mano de obra barata para el consumo sin limites de lo que ya ven como el centro del universo.

En este esquizofrénico modo de ver la realidad, los países que actúan en pro del bienestar de sus pueblos, y peor aun, son solidarios con otros pueblos, se convierten, según los “genios” de la escasez, en una amenaza inminente  (Clear and present danger) para sus intereses de seguridad nacional. En Latinoamérica la cuestión va por ese mismo rumbo; basta ver el Plan de Nación/Visión de País del Gobierno de Porfirio Lobo Sosa, en Honduras, donde la condición para el desarrollo esta ligada a la transformación de la estructura demográfica del país.

Cuba ha sido un sinónimo de esperanza para la vida; lo que lo convierte en uno de los objetivos centrales de la estrategia de agresión imperialista, en una fase del capitalismo en la que prefieren aniquilar pueblos enteros que reducir sus emisiones de gas, para combatir el cambio climático.

En esta locura maltusiana, los programas de solidaridad cubanos en todas partes del mundo para ayudar a elevar los niveles de salud, y con ello la esperanza de vida, de miles de pueblos resultan un problema central que necesita ser abordado con la celeridad de un rayo. Si bien esta no es la única razón, seguramente figura en la lista de motivos para aplicar la elaborada y costosa campaña contra Cuba,

Algunos factores persuaden, por el momento, a los yanquis de una intervención militar directa contra la tierra de Martí: uno de ellos, el más sólido, la existencia de nuevas generaciones en la isla que solo han vivido bajo el socialismo y que hasta la fecha no dieron motivos al imperio para pensar que las mismas serian el motor de una contra revolución fulminante en el país caribeño. Los estrategas imperiales entienden que su campaña de espejismos no ha funcionado en cinco décadas.

Los espejismos del capitalismo, tan bien utilizados en otras partes del mundo; como en Berlín, donde incluso las luces de los anuncios iluminaban por igual el cielo de las dos porciones de la capital germana, no han sido suficiente atractivo para los miles de médicos cubanos en el exterior, o el convivir con las “ventajas” del consumismo, donde los médicos son una clase privilegiada con alto poder adquisitivo y pocos valores.

El ejemplo de esta isla, a 90 millas del centro del universo, donde más de sesenta millones de seres humanos se encuentran en una lucha por la mera supervivencia, en condiciones desventajosas porque el sistema es así, resulta inconveniente y peligroso. Muchos piensan, entre los estrategas de la agresión, que el problema radica en la falta de acción de la oposición interna de la isla. Por eso han dedicado mucho tiempo y esfuerzo a reclutar una pequeña base de individuos que se dediquen a sabotear, en todas las formas posibles, la estabilidad de la sociedad cubana. El objetivo es provocar incidentes de envergadura que den pie a la adopción de nuevas medidas contra el pueblo cubano.

Desde la bloguera, hasta el suicida, la campaña ha ido ganando intensidad, y las mentiras en los medios han subido de tono de una manera escandalosa. Parece que ni la bloguera, ni los suicidas, han entendido que ni al imperio ni a las damas de blanco les importa un bledo lo que a ellos les suceda, y, finalmente, ellos no son mas que “especímenes” desechables que su plan puede aceptar.

Aquí se ve a las claras que la conciencia no es parte de los argumentos que llevan adelante esta campaña de desprestigio contra la revolución cubana y su pueblo.  Esta publicitada disposición de “morir por la libertad” de los suicidas, contrasta con la ignorada disposición de lucha y deseo de vida de patriotas hondureños que son asesinados sin ninguna consideración por el régimen fascista de Honduras.

Sin lugar a dudas, ésta es una pieza clave de la estrategia global del imperio para destruir las luchas emancipadoras en nuestro continente, pero no podemos ignorar que su propósito desestabilizador en la Cuba de hoy, se enfoca a limitar la capacidad de ésta de generar conocimiento, generar ciencia, generar solidaridad, favorecer y celebrar la vida de su pueblo y de muchos otros. Además, pecado capital, sin involucrar miles de millones de dólares en ello.

La simple imposición de una visión hacia la sociedad distinta al egoísmo promovido como forma de alcanzar el éxito, hace de las acciones solidarias, un muy mal ejemplo que hay que eliminar, o, al menos, esconder del conocimiento de las mayorías alienadas en otras partes del mundo; algo en lo que cada día tienen menos éxitos.

Los intereses imperiales, se ven favorecidos por las actitudes timoratas del resto de pueblos del continente; las que no se producen por falta de voluntad de estos últimos, sino por la carencia de visión global de sus dirigentes, que se siguen desgastando en luchas innecesarias, a menos que existan agendas que la mayoría de los terrenales no entendemos. No se dan cuanta que la unidad alrededor de nuestros pueblos, es fundamentalmente la única opción que tenemos frente al adversario que hoy está más activo que nunca.

Hoy deberíamos estar más claros que nunca sobre el camino a seguir, pasando por la unidad, por la lucha de emancipación  y la defensa incondicional de la revolución cubana, que tantos ejemplos de dignidad y desinterés nos ha dado a lo largo de medio siglo.

Es muy poco lo que podemos hacer para agradecer la inmensa solidaridad que nos ha brindado nuestra hermana del Caribe; entonces lo mínimo debería ser una movilización total y decidida, sin complejos ni temores. Muchos crecimos y seguimos dentro de la cautela, porque la derecha hizo de la mención de Cuba socialista un pecado imperdonable. Pero en eso nosotros somos cómplices, al adoptar cobardemente la defensa de nuestros principios; llega el momento de enfrentar el reto con la mas alta moral, y el orgullo de pararnos del lado de quienes han estado con nosotros por tanto tiempo, pasando desapercibidos, sin buscar notoriedad, únicamente enfocados en la vida.

Gracias, hermanos cubanos: sepan que todos somos un pueblo, y que defenderemos su revolución, ¡que es nuestra!.

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Por Max Lesnik 

rcbaez_mismojamo.JPGEmilio Estefan, el “Padrino” de la música latina en Estados Unidos con su “Gloria” a cuestas, parece haber dejado temporalmente los escenarios artísticos para incursionar en el terreno de las actividades políticas. Los Estefan debutaron como “lideres” del anticastrismo miamense convocando a una marcha “patriótica” por la Calle Ocho de la “Pequeña Habana” de Miami, supuestamente en apoyo a las “Damas de Blanco” tan publicitadas por la prensa internacional.  

En esa repentina transmutación de actividades -de faranduleros a “patriotas”- algunos ingenuos han querido ver un gesto altruista y desinteresado del musical matrimonio. “Ellos no son políticos”- dicen- “son verdaderos patriotas de la nueva hornada de cubanos del exilio que han tomado las riendas del anti-castrismo militante en una carrera de relevo generacional para darle nueva savia no contaminada con el pasado, a la desacreditada ‘Mafia cubana de Miami’”.  

Pero el debut de los Estefan como cabezas del anti-castrismo, comenzó con un engaño. Dijeron que a la marcha de la Calle Ocho había concurrido una multitud de 100 mil personas, cuando la cifra real no paso de unos 16 mil manifestantes. Cantidad ridícula si se tiene en cuentas que más de un millón de cubanos viven en el Gran Miami. 

Y es que para decir mentiras y comer pescado hay que tener mucho cuidado, dice un conocido refrán popular. Las cuentas tienen que ser claras y el chocolate espeso. Porque si cada cuadra de la Calle 8 tiene cien metros de largo por diez de ancho y en cada metro cuadrado caben solo cuatro personas, eso equivale a unas 40 manifestantes en cada fila. En cien metros son 4 mil personas por cuadra, de manera que en cuatro cuadras solo pueden haberse reunido unos 16 mil manifestantes, incluyendo entre ellos venezolanos anti-chavistas, colombianos simpatizantes de los paramilitares, nicaragüenses “somocistas” y cuanto latinoamericano de la extrema derecha se ha auto exiliados en Miami, con el socorrido “cuento chino” de que en sus respectivos países de origen, hay gobiernos de izquierda que los persiguen a ellos por “anti-comunistas”. Entre esos manifestantes que acompañaron a los cubanos anti-castristas por la calle Ocho había, por supuesto, más de un torturador prófugo de la justicia y alguno que otro ladronzuelo del tesoro público de su país, que para eso ha quedado Miami como vertedero de toda la porquería humana del continente americano.

Con esa gente fue que la marcha de los Estefan contra Cuba, pudo llegar a 16 mil personas, sin olvidar al terrorista Luis Posada Carriles que también estaba allí, de cuerpo presente, disfrazado de “Gran Damo de Blanco” con su flor de Gladiolo en mano. 

El engaño del matrimonio Estefan no termina ahí, con lo de los números falseados sobre los asistentes a la marcha de la Calle Ocho. De una mentira pasaron a otra. Porque el tal “acto patriótico y sin matiz político”, organizado por “El Padrino”, era en realidad una burda y oportunista operación politiquera de recaudación de dinero para el Comité Nacional del Partido Demócrata. 

Es de todos conocido que los Estefan, hasta las pasadas elecciones presidenciales norteamericanas, eran visita asidua a la Casa Blanca, gozando no sólo de la amistad del Presidente Bush sino que, además, eran sólidos contribuyentes económicos a las arcas del Partido Republicano. Así fue hasta la victoria de los Demócratas con Barack Obama. Con el cambio de inquilino en la mansión ejecutiva, el “Padrino” y la “Madrina” se cambiaron de casaca. Ahora el matrimonio Estefan es Demócrata de nuevo cuño y para estrenarse la pareja como tal, el próximo quince de este mes de abril en su mansión de Miami Beach organizan un evento de recaudación de fondos para el Partido Demócrata, con el Presidente Obama de cuerpo presente. La cosa es a todo dar porque los invitados al evento tendrán que abonar la respetable suma de 30 mil dólares por pareja. Calculan que ese día los Estefan le recaudarán a los Demócratas un par de millones de dólares para las elecciones del próximo noviembre. 

Los Republicanos como es de esperar, están un tanto desconcertados con la conducta oportunista del matrimonio Estefan y con su sorpresivo cambio de casaca. Habían pretendido presentar a los Estefan como realizando en la Calle Ocho un acto de “elevado patriotismo cubano” en apoyo a las llamadas “Damas de Blanco”. Pero la susodicha marcha -o más bien una “marchita”- no fue otra cosa que una de las acostumbradas jugarretas políticas electoreras de Miami, en la tradicional batalla entre Demócratas y Republicanos por el control del dinero y los votos de los cubano-americanos del sur del Estado de La Florida. Cuba es el pretexto y la politiquería de Miami es la realidad. 

A eso se redujo la marcha del anticastrismo en la Calle Ocho de la “Pequeña Habana”. Una nueva tomadura de pelo. La “contra-revolución traicionada”. Fue la gran estafa de los Estefan. 

Les habló para Replica de Radio-Miami, Max Lesnik 

Comp. fotg. RCBaez_En el mismo jamo

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Por Ernesto Carmona, para Argenpress

carceles-chile.JPGArrecia la campaña contra Cuba en Chile y gran parte de América Latina. El pretexto no es novedoso: los “derechos humanos”. La cámara alta chilena sacó su tradicional acuerdo anual, redactado esta vez por el senador demócrata cristiano Patricio Walker Prieto, quien visitó el lunes en La Moneda a Sebastián Piñera, acompañado de sus colegas Ximena Rincón y Andrés Zaldívar, todos DC. Para estos efectos da lo mismo que sean legisladores de gobierno u oposición: la identidad DC-gobierno es total. Por lo demás, la DC fue la cuna del jefe del Estado y todavía co-dueño de LAN, Colo Colo y la estación de TV Chilevisión. El tema central de la reunión gobierno-oposición fue el deceso del preso común cubano en huelga de hambre Orlando Zapata y la suerte de otros detenidos, incluidos uno que otro “periodista” fabricado por la Oficina de Intereses de EEUU, con menos rigor que los “periodistas ciudadanos” que produce CNN.

Zaldívar sabe de presos, porque siendo presidente del Senado en 1998 usó su condición de representante del Estado (no fue elegido para eso) cuando hizo denodados esfuerzos internacionales por liberar a Pinochet de su prisión dorada de Londres, donde fue detenido por orden de la justicia española. Aquella vez dijo que por razones de Estado, el ex dictador y entonces senador vitalicio debería ser juzgado en Chile. Como todo el mundo se enteró, la liberación fue obtenida después por Ricardo Lagos mediante un acuerdo político con Tony Blair encubierto por “razones de salud”. En cuanto descendió del avión, la TV mostró al “enfermo” abandonando la silla de ruedas, en una suerte de milagro acaecido por sólo pisar el suelo patrio, y Pinochet jamás fue juzgado seriamente, excepto los esfuerzos hechos por el juez Juan Guzmán.

Dinastías de poder

La tríada DC que más se identifica con Piñera representa dinastías del ala derecha que controlan a la DC y ejercen su poder en parte del país. Rincón es la esposa de Juan Carlos Latorre, el presidente del partido demócrata cristiano, mientras la familia Walker sacó tres legisladores en diciembre. Matías Walker Prieto heredó la diputación por Coquimbo de su hermano Patricio, que fue elegido senador por la sureña XI Región (Aysén), en tanto Ignacio Walker Prieto resultó electo senador por la V Región Cordillera (Valparaíso). Zaldívar representa en el Senado a la VII Región (Maule Norte) y Rincón al Maule Sur (Linares y Cauquenes).

En 1992, la dinastía Walker adquirió la localidad de Puerto Sánchez –en la región de Aysén– incluidas sus 150 familias, colegio y posta de primeros auxilios. El Ministerio de Bienes Nacionales les vendió 16 mil hectáreas por poco más de 80 mil dólares (40 millones de pesos), o sea, a 5 dólares la hectárea.

Entre los negocios Walker está la planta reductora Alumysa, que al vendérsela a la transnacional Xstrata Copper pasó a llamarse Energía Austral, hidroeléctrica que heredó los derechos de agua y dominios de la ex reductora de aluminio. En el período de la cámara alta 1990-1998, el primo y ex senador por Atacama Ignacio Pérez Walker, instalado como presidente de la Comisión de Minería del Senado, influyó en favor de la transnacional Barrick Gold Corporation, que tomó posesión del yacimiento aurífero Pascua Lama. El ahora senador Ignacio Walker Prieto fue canciller de Ricardo Lagos y diputado en los periodos 1994-98 y 1998-2002.

En la VII Región opera el agricultor Antonio Walker Prieto, que exporta fruta desde la quinta parte de un predio de 600 hectáreas de manzanos, peras, cerezas y kiwis, con un capital declarado de 4 millones de dólares, después que la empresa familiar vendió el resto de la hacienda. “Estamos tratando de desarrollar una central hidroeléctrica en Puerto Sánchez y en cualquier momento puede que la mina de cal que tenemos en la zona empiece a dar más”, advirtió Antonio. Según la Revista Capital, el patrimonio Walker abarca áreas diversas como la mina de zinc y oro El Toqui (en Aysén), la compañía minera Calaysén, la empresa Marítima del Sur, el transporte lacustre Mar del Sur y la forestal Maderas de Aysén, entre otras.

Según El Mercurio, Patricio posee el 10% de Inversiones Wapri SA (Walker Prieto SA), el 8% de Agropecuaria Walker Prieto SA, el 50% de Asesorías e Inversiones Ilihue Ltda. y el 3% de Proyectos Aysén SA. El economista Juan Walker Prieto constituyó la sociedad de responsabilidad limitada Energías Renovables de Aysén, dedicada a generar, comercializar y suministrar energía eléctrica en la patagonia chilena, con 66,67% de participación de la dinastía Walker Prieto. Los hermanos Francisco, Tomás y Antonio no son DC: apoyaron de frente la candidatura de Piñera.

Derechos humanos en casa

En Chile existen prisiones diseñadas para 35.845 personas, pero a fines de 2009 allí vivían 52.260 presos en “condiciones sanitarias inferiores al nivel normal”, según el informe anual de Amnistía Internacional. La mayoría de esta población carcelaria excedida en 46% vive en condiciones de extrema pobreza y sufre constante violación de sus derechos humanos, pero esta situación no interesa a senadores DC como Walker, Rincón y Zaldívar, porque no garantiza cobertura de prensa y los presos no votan. Tampoco les conmueve la situación del comunicador mapuche Pascual Pichún Collonao, detenido en Temuco injustamente –por motivos políticos y étnicos, por no decir racistas–el 26 de febrero, día anterior al terremoto.

El año pasado, el cuerpo de Gendarmería (que vigila a los presos de las cárceles públicas y privadas) tuvo que investigar 88 denuncias de abusos, 19 menos que las 107 del 2008. Sólo en un caso hubo sanción a los guardiacárceles responsables de maltratos, otros 11 sumarios fueron cerrados y 76 siguen pendientes. Si sólo estos detenidos torturados se declararan “presos de conciencia” e hicieran huelga de hambre, tendríamos en Chile un caso más gordo de derechos humanos, pero nadie garantizaría el interés político ni la cobertura de prensa porque en este país no hay ninguna revolución, sino todo lo contrario.

Como dijo el Presidente Lula, de Brasil, ¿qué pasaría si todos los presos comunes de repente se declararan prisioneros políticos? No les faltaría razón porque gran parte del delito tiene su origen en la exclusión social y en la ausencia de oportunidades de educación y trabajo para todos por igual, que es la característica de nuestras sociedades latinoamericanos, excepto Cuba.

Sobreproducción de presos

Entre los presos chilenos hay 1.411 menores, cuyos delitos a balazos suelen atraer la morbosa atención de la gran prensa, sin que nadie se pregunte por qué esos niños delinquen. Tampoco se cuestiona que los menores transgresores perfeccionen sus habilidades delictivas en las prisiones, en vez de recibir rehabilitación adecuada. El gobierno de Michelle Bachelet rebajó la responsabilidad penal en Chile a la edad de 14 años en 2007, mientras el derecho a voto se ejerce desde los 18, sin que hubiera reclamos de los legisladores preocupados por los DDHH.

Las cárceles de adultos de Santiago encierran al doble de gente que permite su capacidad original. Chile tiene más población carcelaria respecto a sus habitantes que cualquier otro país hispano parlante de la región. Según el Centro Internacional de Estudios Carcelarios del King’s College de Londres, en 2008 Chile tenía 279 presos por cada 100 mil habitantes, sólo superado por Surinam, con 356.

Causan conmiseración los presos comunes de Cuba, ahora disfrazados de “políticos”, pero los dardos con pretextos “humanitarios” también apuntan a Venezuela, Bolivia y Nicaragua, sin olvidar a Ecuador, Irán y muchos otros países, mientras los israelíes violan los derechos humanos en Palestina, sin que existan reclamos del parlamento chileno.

Chile, que en todo imita el modelo del país del norte, también va tras los pasos de EEUU en el tamaño de su población encarcelada. Con menos del 5% de los habitantes del mundo, el país del norte alberga a casi la cuarta parte de los presos del planeta. Y también lidera los índices, con más de 700 presos por cada 100 mil habitantes, según apuntó The New York Times el 24 de abril de 2008. La nación de Obama tiene 2,3 millones de personas tras las rejas, prácticamente 6 veces la población de Surinam.

China, que posee cuatro veces más habitantes que EEUU, tiene cerca de 1,6 millón de presos. Si todos esos reclusos se declararan “presos de conciencia” el problema sería mayúsculo. La lucha contra la delincuencia fue la principal bandera electoral de Piñera, que prometió abarrotar aún más las cárceles y llenar al país de policías.

Piñera ha sido cuestionado por su propia gente de la UDI por no vender antes de asumir sus acciones de LAN, Colo Colo y Chilevisión, mientras los senadores de la oposición lo ayudan a vestirse, según críticas del diputado Gabriel Ascencio, también DC, quien solicitó una investigación de la Contraloría por la doble condición de Piñera como presidente de un país y accionista de corporaciones. Otras críticas por la foto de Walker, Rincón y Zaldívar con Piñera hizo el miércoles el diputado DC Jorge Burgos. La DC ya no es monolítica y la Concertación busca su destino como oposición, con los socialistas adhiriendo a las condenas a Cuba.

Como jefe de Estado, Piñera puede negociar con otras naciones los destinos aéreos de LAN. Y también decide sobre las concesiones de TV, como la de su canal Chilevisión, a través del Consejo Nacional de Televisión, a cuyos directivos tiene que designar para que sigan vigilando y regulando el espectro televisivo. Además, nombra a los directores del canal de la competencia de Chilevisión, es decir, Televisión Nacional de Chile (TVN), “el canal de todos los chilenos”. No tiene problemas con el Colo Colo porque los conflictos de las sociedades anónimas deportivas y los clubes los dirime el subsecretario (viceministro) de Chiledeportes, Gabriel Ruiz-Tagle, socio suyo como co-dueño del equipo de fútbol. Para Piñera, ser presidente es un negocio redondo.

El ministro del Interior Rodrigo Hinzpeter se esmera en llamar a la prensa –como cualquier jefe de policía– para mostrar el botín cada vez que capturan una banda de microtráfico, pero nadie le echa el guante a los grandes saqueadores del país ni a los constructores de edificios truchos, como los que hizo en Concepción (Arauco II y Castellón) la empresa Echeverría Izquierdo, SA, de Fernando Echeverría, el intendente de Santiago y ex asociado suyo en el rubro a través de la constructora Aconcagua. Pero la TV sólo muestra a la autoridad capitalina preocupada de recoger los escombros regados en la ciudad… mientras los habitantes de sus edificios, a 500 Km al sur, se quejan porque tienen que seguir pagándole la hipoteca y a la vez desembolsar un alquiler para seguir viviendo.

El negocio carcelario en Chile

Chile mantiene a tantos presos supernumerarios en cárceles privadas que el año pasado el ministerio de Justicia debió pagar el equivalente a 700 mil dólares (353 millones de pesos) de sobreprecio, o multa, al grupo francés Vinci, dueño del negocio de la prisión Santiago I por concepto de “sobrepoblación” en ese penal durante el último semestre de 2008.
El Estado debe pagar por contrato 7.350 dólares (equivalentes a 100 “unidades tributarias mensuales”) por cada día que se sobrepase el límite carcelario. En 2008 se rebalsó la capacidad en 93 oportunidades, originándose el pago extra. Santiago I se construyó para 3.081 presos, pero allí suelen encerrar a más de 3.600, según un documentado reportaje de Mauricio Becerra en el periódico El Ciudadano.

En otras palabras, se está enviando a prisión más gente de la que cabe. En vez de aumentar los recursos para educar a los chilenos, o darles salud y educación, el Estado se esmera por mantenerlos encerrados. Se gasta más dinero en mantener presos que en becas de estudio o alimentación, subsidios familiares, a discapacitados o fondos de inversión social, anotó el periódico.

En el penal privado de Puerto Montt se pagan más de mil dólares al mes por cada preso, prácticamente lo mismo que cobra la clínica para ancianos Senior Suites, de Ñuñoa (Santiago), que ofrece un buen pasar y cuidados médicos a pensionistas de la tercera edad. Según Gendarmería, al 30 de junio de 2008 la tarifa promedio por persona en las cárceles privadas superaba los 600 dólares mensuales.

Los presos tampoco se dan la gran vida. El familiar de un reo de Santiago I comentó a El Ciudadano que “tienen dos comidas al día, duermen en camas de cemento con una delgada colchoneta y les pasan 2 frazadas para que se abriguen”. También se ve afectada la salud mental de prisioneros segregados en celdas individuales autorizados a ingresar a las 9 de la noche en Santiago I o a las 7 de la tarde en Rancagua. No tienen contacto con nadie hasta el día siguiente.

Al declarar ante una comisión investigadora de concesiones carcelarias de la Cámara de Diputados, el capellán del penal de Rancagua, Luis Escobar, dijo que “las cárceles concesionadas eliminaron la convivencia gregaria de los presos, por lo que la soledad es una gran carga psicológica”. Hasta agosto de 2008 hubo 10 suicidios en su cárcel, citó ElCiudadano.cl del 16 de enero de 2009. Los reclusos crecen en Chile a una tasa de 20% anual. El 23% de la población encarcelada está imputada y el 77% condenada.

Bajo los gobiernos de la Concertación, y con la participación de la DC, el Estado Chile se propuso erigir 10 cárceles privadas para 16 mil presos. Un consorcio integrado por Besalco, Sodexho y Torno Internazionale (Bas) ganó concesiones para explotar el negocio por 20 años en los penales construidos en Iquique, La Serena y Rancagua, en tanto Santiago I y Valdivia se adjudicaron al grupo Vinci.

Los penales a construirse en Concepción y Rancagua fueron abandonados por las concesionarias, provocando la investigación de la Cámara de Diputados, mientras los proyectos Santiago II y Talca, aún no eran construidos. Según las cifras obtenidas por El Ciudadano, las prisiones privadas albergan a la quinta parte de la población penal chilena en presidios en Alto Hospicio, La Serena, Rancagua, Santiago, Valdivia y Puerto Montt. El negocio fue justificado porque evitaría el hacinamiento y mejoraría la calidad de vida de los presos, pero la realidad suele mostrar lo contrario.
Una vez privatizadas las cárceles, el siguiente negocio previsto es que el Estado pague para “rehabilitar” a los presos. Pero hay desconfianza, porque si llegara a ocurrir una rehabilitación de verdad… se acabaría el negocio.

www.argenpress.info/2010/03/chile-lanza-dardos-envenenados-contra.html

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Por Eliades Acosta Matos

rcbaez_milcampanasunsoloamo.JPGMucho más que económica, diplomática o militar, la guerra contra Cuba ha sido, y es, una guerra cultural total, y eso explica su prolongación y encarnizamiento. Y si alguien tiene dudas, que revise por estos días cómo marchan las cosas por el frente mediático, cómo se usan todas las armas, todas las tecnologías, todos los esfuerzos por demoler la resistencia de una isla rebelde negada a diluir su nacionalidad o a entregar su proyecto social.

Cuando se enfrentan ejércitos, flotas o brigadas acorazadas, siempre puede determinarse el minuto en que se inician y en el que cesan las hostilidades, hay treguas, armisticios, incluso, leyes internacionales que rigen los conflictos. Nada de eso se aplica en las batallas donde se enfrentan ideas, visiones del mundo y valores. Parece que para algunos todo puede convertirse en un arma arrojadiza con tal de desmoralizar, aislar, herir, o escarnecer al contrario. Se busca demonizarlo, hacer de su causa un motivo de vergüenza, un anacronismo. No importa lo que se publique, no importa si se miente, no importa si se apela a métodos canallescos, como el trucaje de fotos, la publicación de imágenes que ofenden la dignidad humana, ni siquiera que se hagan llamados a la violencia, o a cometer actos vandálicos. Para esos todo vale, si se logra aislar a Cuba, debilitarla, hacerla un blanco válido para invasiones, “operaciones de estabilización”,  “reconstrucción de estados fallidos” o “intervenciones humanitarias”.

Ya se sabe que Cuba actúa sobre ciertos sectores de la política norteamericana como mismo influye la luna llena sobre el hombre-lobo, frase afortunada que corresponde a Wayne Smith, quien dirigiera la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana, en tiempos de Carter, y que sabe perfectamente de lo que habla. ¿La razón profunda, casi freudiana, de un encarnizamiento irracional que lleva más de medio siglo y que ha sobrevivido a más de diez administraciones republicanas y demócratas, incluso a la misma Guerra Fría? Pues algo de ello hallamos en un informe de 1965, hace ya 45 años, redactado por Albert Wohlstetter,[i] uno de los estrategas del movimiento neoconservador norteamericano, y quien fue asesor de todos los presidentes que ocuparon el puesto entre Eisenhower y Bush Sr.:

“Debe exigirse a Castro la liberación de los prisioneros políticos, no solo como un acto humanitario, sino para dar un paso más en la formación de una oposición a su gobierno… Sacarlos del país podría ser también un acto humanitario, pero tendría menos valor para el futuro de la oposición en Cuba… No debe firmarse ningún acuerdo para limitar los vuelos espías de los U2 sobre la isla…En la esfera comercial, no debe hablarse de “normalización” de las relaciones entre los dos países, eso no es deseable. El bloqueo contra Cuba deberá mantenerse (entre otras razones) para demostrar a los pueblos de las repúblicas latinoamericanas que el comunismo no tiene futuro en el Hemisferio Occidental… El solo hecho de que esta avanzada del comunismo pueda fácilmente sobrevivir a nuestra hostilidad, e incluso, florecer con nuestra ayuda, estimulará futuras imitaciones de Castro”.

Apartemos, en consecuencia, esas mantras repetidas hasta la saciedad por muchos de los que viven de la industria del enfrentamiento y la hostilidad hacia Cuba, de que su lucha se debe “a razones morales o patrióticas”. Se trata de una guerra prefabricada por razones ideológicas y geoestratégicas que tuvo su inicio, y algún sentido, en el marco de aquellas confrontaciones de la Guerra Fría, pero que hace mucho que se mantiene contra toda lógica, que no sea una lógica imperial. Y en ese escenario, ¿se puede aceptar las protestas de que se actúa de manera independiente, alejada del poder gravitacional de la fuente nutricia, y fuera de los planes de aquellos círculos para los que Wohlstetter trabajaba?

En fecha más reciente, Mark Falcoff, uno de los “cubanólogos” del clan neoconservador, ha actualizado aún más, si cabe, las razones de este odio y persecución inextinguibles. “Desde el punto de vista de la política, de la ideología y la cultura -señaló en una conferencia pronunciada en el American Enterprise Institute, en enero del 2003[ii]- Cuba es mucho más importante de lo que debería ser , teniendo en cuenta su población o su Producto Interno Bruto… El culto a la Revolución pervive en América Latina y Cuba es el único país que lleva adelante el ideal de las transformaciones totales, hasta las últimas consecuencias… Mientras muchos se resienten de nuestro poder, solo Cuba, la pequeña Cuba está decidida a pagar el precio completo de su posición… Es el tipo de bandera bajo el cual pueden reunirse todos los izquierdistas anti norteamericanos y las tendencias utópicas del mundo”.

Pues, no importa cuán galantemente se sueñen, por ejemplo, los Días-Balart o la inefable señora Ros-Lethinen; no importa si se imaginan a sí mismos, y se vendan al público, como cruzados idealistas en pos de derechos y libertades, lo cierto es que no pasan de ser tuercas y poleas de transmisión de una maquinaria que los rebasa. Inobjetablemente, forman parte de una troupe cuyos verdaderos empresarios están más arriba en la cadena alimenticia de la política de la nación más poderosa del planeta. Lo demás es maquillaje y máscara carnavalesca: una forma de vida.

Vistas las razones reales de estas campañas que cada cierto tiempo galvanizan los medios del mundo y que aprovechan por igual tragedias y sainetes, dolores reales y fingidos, carencias y excesos, veamos cómo se estructuran, cómo actúa esta maquila universal de las guerras culturales contra Cuba y las ideas de izquierda del mundo, y que dicho sea de paso, se encuentra trabajando al tope de su capacidad también contra un liberal, como lo es el actual presidente de los Estados Unidos.

Existe un abultado manual de cómo montar campañas contra los enemigos reales o supuestos de los Estados Unidos. En él se inscriben, por ejemplo, las campañas para demonizar a España o Alemania y “venderle” a los norteamericanos la entrada de la nación en la guerra de Cuba, en 1898, o en la Primera Guerra Mundial. A esta enciclopedia de la manipulación pertenecen, por derecho propio, tanto William Randolph Hearst, padre de la prensa amarilla, como Jean Louis Bernays, padre de la Ingeniería del Consenso y la Aceptación. Ambos aplicaron métodos casi idénticos: saturación del mercado de la información, demonización del enemigo y usar la agitación emocional para llegar a influir sobre la elección racional de las personas. ¿Verdad que esto nos suena?

Las contiendas de la Guerra Fría, en el frente cultural, cuando las agencias de inteligencia norteamericanas actuaron como Ministerio de Propaganda y Cultura del país, dejaron un valioso know how, que solo tiene el defecto de repetir las mismas fórmulas “exitosas” hasta el fin de los tiempos. No hay en esto creatividad y lo que contra los soviéticos pudo ser brillante y creador, eficaz y muy difícil de contrarrestar, contra los cubanos no pasa de ser remedo mediocre y surtidor de bostezos. Una panoplia de armas previsibles, de métodos extrapolados a la fuerza, y en consecuencia, ridículos, de consignas rancias, y de figurines en serie delata la decadencia de una manera de guerrear que se asentó sobre las ideas y las concepciones de estrategas brillantes como George Kennan, Llewellyn Thompson o Loy Wesley Henderson. Ellos entendieron la naturaleza ideológica y cultural de aquella confrontación y usaron un enorme surtido de herramientas del mismo tipo. Lo que queda hoy, en el caso cubano, es le elevación forzada a los altares de cualquier logrero, de cualquier vocinglero: la guerra era de ideas, hoy se ha panfilizado. Más bajo no puede caer.

Para Winston Churchill, la forma en que la CIA depuso en 1953 a Mohammad Mossadegh, Primer Ministro de Irán, usando intensamente la combinación de subversión armada, aliento de traiciones y deserciones, fomento de conflictos religiosos, campañas de prensa, guerra psicológica, emisoras radiales clandestinas, caricaturas y documentales, al costo de un millón de dólares, en el marco de la operación PBAJAX, constituyó “… la operación más exitosa desde el fin de la Segunda Guerra Mundial”. El mismo equipo, incluyendo el CIA Art Group activado para escribir los editoriales que firmaron “periodistas independientes iraníes”, diseñar carteles y caricaturas, fue movilizado un año después para derrocar, de similar manera, a Jacobo Arbenz, presidente de Guatemala. Las únicas diferencias entre ambos casos solo radicaron en el nombre y el costo de la operación. La de Guatemala se llamó PBSUCCESS, y costó el triple que la de Irán.

Contra la URSS y el campo socialista se usaron idénticos enfoques, entre ellos, la fabricación de disidentes en serie, y de organizaciones “independientes” a granel. Las campañas internacionales de prensa y el barraje publicitario alcanzó niveles demenciales. Nada escapó a la contienda: ni el diseño de lavadoras y cocinas, ni los discos que se exportaban con las victrolas de la Wurlitzer, ni los libros que se traducían al ruso o al árabe por el Franklin Books Project, ni el repertorio danzario para las giras de “buena voluntad” de la compañía de José Limon, ni los programas “People to People”, ni las becas Fulbright, ni el Jazz con que el Jazz Ambassador Program, que incluía con toda intención a Gillespie o Armstrong como cartas triunfadoras de relaciones públicas, desmentía ante húngaros y polacos que existiese racismo en la nación. NI hablar de Hollywood o Radio Free Europe.

Existe en los Estados Unidos, a pesar de muchas agencias gubernamentales que no gustan que la luz pública alumbre sus interioridades, una Ley de Libre Acceso a la Información (FOIA), que es el resultado de las luchas del pueblo norteamericano por controlar, en lo posible, el accionar del gobierno, especialmente después de Watergate, y tras conocerse de la aplicación ilegal de programas de contrainsurgencia interna, de aniquilación de la disidencia propia, de manipulación de la opinión pública, como fue el conocido por “Cointelpro”, ampliamente investigado y condenado por la Comisión Church. Gracias a FOIA, y a INTERNET, hoy se sabe, al detalle, cómo se organiza una campaña contra gobiernos “hostiles”, contra enemigos ciertos o supuestos, contra países rebeldes.

Mientras, la industria de la subversión contra Cuba sigue empleando mano de obra nativa, dentro y fuera de la isla, y sigue guiándose por aquel enfoque de que todo vale. Nada nuevo bajo el sol: las mismas campañas con los mismos objetivos, guiadas por los mismos principios y con similares inversiones.

Y esperando el día en que podamos conocer, gracias a FOIA, cómo se llamó esta operación contra Cuba de los chicos creativos de siempre; mediante qué indicaciones se montaron blogs disidentes, se fabricaron organizaciones, periodistas, bibliotecarios, sindicalistas, activistas y toda suerte de independientes; cómo se acarreaba a los espontáneos, se les hacía llegar los textos prefabricados a los inspirados que los firmaban, qué ordenaban los talking points a “El País”, de España y a la red clientelista de la gran prensa mundial, no nos queda más que suspirar de tedio, bostezar y constatar cómo la idea del progreso no siempre se justifica.

Para la maquila de la subversión contra Cuba, cualquier tiempo pasado fue mejor.
Eliades Acosta Matos, Filósofo, Doctor en Ciencias Políticas, escritor; es miembro del equipo de Progreso Semanal/Weekly.

[i] Albert Wolhstetter: “On Dealing with Castro´s Cuba”. Part I. 16 d enero de 1965. En: Http://www. rand.org/publications/wohlstetter
[ii] Mark Falcoff: “ Cuba´s Future and Ours” AEI, Bradley Lectures, 13 de enero del 2003. En: Http://www.aei.org/ID 15 713

Publicado originalmente en http://progreso-semanal.com/4/index.php?option=com_content&view=article&id=2046:las-campanas-contra-cuba-y-la-maquila-de-los-bostezos&catid=3:en-los-estados-unidos&Itemid=4

 Comp. fotgr. RCBáez_Mil campañas, un sólo amo

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Por Tomás Borge

medicos_cubanos_haiti2.jpg

Repulsivo. Un puñado de gorilas ideológicos, encabezados por el célebre escritor Mario Vargas Llosa -experto en verdades a medias y mentiras absolutas- dicen en increíble comunicado: “Orlando Zapata Tamayo fue injustamente encarcelado y brutalmente torturado” y el parlamento europeo “condena enérgicamente la muerte evitable y cruel del disidente político”, que murió denunciando “la falta de derechos y democracia de su país”.

Hace poco, mientras estaba en Chile, llegaron 70 médicos cubanos a curar heridos, instalando en las zonas de desastre dos hospitales de campaña donde han atendido, hasta ahora, a miles de pacientes. Quienes berrean contra Cuba no dicen nada sobre esta generosidad extraordinaria.

Centenares de médicos cubanos prestan servicios en Haití. Miles de voluntarios de la isla caribeña recorren el mundo aliviando dolores y tristezas. Tales hazañas provienen de un país cercado por el odio y el bloqueo económico y donde, por eso mismo, no abunda la abundancia. En varios lugares, de la tierra -incluyendo Nicaragua- han muerto centenares de cubanos protegiendo a hombres, mujeres y niños. 

Se necesita estar envilecido para no reconocer que la revolución cubana y sus dirigentes se han especializado en eso, en salvar vidas. 

Así como los dirigentes de países como Estados Unidos, Israel, y Gran Bretaña se especializan en eliminar seres humanos, en Cuba se dedican a salvarlos, ahí la lucha por la vida es irrebatible. 

El Parlamento Europeo sordo de nacimiento y con avanzado mal de catarata, no ve ni oye esta verdad como vio a duras penas los crímenes en Gaza y no oye el llanto de los niños heridos por los sionistas. 

La mayoría de estos sabios se han zurcido la boca para no decir nada por el millón -no uno, un millón- de muertos en Irak. 

El cinismo se transforma en hemorragia cuando se exige respeto -que se lo otorgó- a un delincuente, mientras se hacen los idiotas con el bloqueo contra millones de seres. Da náusea. 

Fue lamentable el fallecimiento, a como lo es cualquier muerte en circunstancias similares, del reo común Orlando Zapata, convertido por la magia de la manipulación en “reo político”. 

No tengo ninguna duda que se hizo todo lo posible por evitar el desenlace fatal, de acuerdo con la vocación cubana. Zapata, como consecuencia de la debilidad provocada por el ayuno, sufrió una neumonía fatal. 

Conozco de cerca a los dirigentes de Cuba, en especial a Fidel. He conversado con ellos largas horas en la más estrecha intimidad y he quedado persuadido de su ilimitada honradez y magnificencia. 

En Cuba jamás se ha maltratado a un prisionero. Lo comprobé en numerosas visitas a ese país cuando fui Ministro del Interior, lo cual me permitía -y me permite- señalarlo como ejemplo a mis compañeros en Nicaragua. 

Nunca se ha lanzado una bomba lacrimógena, no se ha disparado -como se hace en numerosos países- contra manifestantes. 

Jamás se ha dicho -con todo y el placer que les daría decirlo- que ha habido un solo desaparecido en esa tierra de la generosidad. 

No se exportan, ni se usan, instrumentos de tortura, a como lo hacen algunos países europeos -República Checa, Alemania y Hungría- y donde nueve países de ese continente, los aplican para interrogar prisioneros. 

Si alguien lo duda, consúltelo por el Internet. 

Ahora el gorilato ideológico está feliz con el desbordamiento de la morbosidad mediática. 

Esta campaña lastima la dignidad. Es, definitivamente, repulsiva. 

Por fortuna, tal como lo esperaba la decencia humana, una sustantiva cantidad de intelectuales, dirigentes políticos, gobernantes, universitarios y la gente humilde de las calles estrechas, han levantando sus puños en defensa de Cuba y de sus limpios estandartes. 

http://www.radiolaprimerisima.com/noticias/general/72908/cuba-especialista-en-vidas

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Por Carlos Rivera Lugo 

cuba-bloqueo_byn.jpgEn días pasados un querido compañero de lucha me preguntaba acerca del sonado caso de la muerte del preso cubano Orlando Zapata Tamayo, como si desease escuchar una censura mía por ese lamentable incidente. Francamente, se quedó esperando mi reprobación, no porque yo sea insensible a las dimensiones humanas de lo acontecido, sino porque más allá estoy igualmente harto de la hipocresía y del ensañamiento, ideológicamente motivado, que hay contra Cuba con el tema de los derechos humanos.

Por ejemplo, mientras se monta toda una campaña mediática y diplomática de censura a Cuba desde Wáshington, Bruselas y Madrid por la muerte de Zapata, ni una palabra se ha pronunciado sobre la aparición en Tolosa, Francia, del cuerpo sin vida del militante independentista vasco Jon Anza, quien según familiares, amigos y abogados, fue secuestrado, torturado y asesinado por las Fuerzas de Seguridad del Estado español como parte de su “guerra sucia” contra la izquierda abertzale del País Vasco.

Unos y otros se rasgan las vestiduras morales cuando se trata de hablar de los “presos políticos” de Cuba, pero callan inmoralmente cuando se trata de denunciar las ejecuciones extrajudiciales que protagonizan gobiernos de países como Estados Unidos o Colombia, reclamar sobre el trato de los presos políticos puertorriqueños en cárceles estadounidenses, o las torturas y demás maltratos que reciben los detenidos en el campo de concentración que mantiene Estados Unidos en Guantánamo. ¿Será que unos prisioneros y unos muertos valen más que otros?

Dice al respecto el reconocido jurista argentino-mexicano Oscar Correas: “Ahora resulta que los pájaros les tiran a las escopetas: países corruptos, crueles, guerreros, terroristas –no más piénsese en Hiroshima- ladrones, asesinos, son los que dictan cátedra sobre democracia y sobre derechos humanos. ¡Los europeos hablando de derechos humanos! Pero si no han terminado de pedir perdón por los crímenes contra el tercer mundo. Y mucho menos han devuelto ni una gota de la sangre de nuestra gente, derramada en honor de la ‘civilización’ europea. ¡Los norteamericanos hablando de los derechos humanos en Cuba! ¿Y Guantánamo? Si hasta oficializaron la tortura para esos presos (¿será mejor la prisión de Guantánamo que las prisiones en Cuba?)”.

A propósito de la controversia en torno al caso Zapata, el escritor uruguayo Eduardo Galeano llamó la atención sobre cómo se tiende a mirar a Cuba “con una lupa que magnifica todo lo que interesa a sus enemigos…, mientras la lupa se distrae y no alcanza ver otras cosas importantes y que los medios de comunicación no hacen por informar”. Asimismo, indicó con la mayor honestidad, que lo que ha sucedido en el caso de Zapata y lo que está ocurriendo ahora con otro de los presos cubanos, el periodista Guillermo Fariñas, son cosas “importantes y desgraciadas” ante las cuales el gobierno cubano debería “tomar nota, pues son señales de alarma en cuanto a signos de descontento popular que deberían impulsar los cambios que la revolución necesita”.

Lo preocupante es que también a veces a la izquierda se le está extraviando la lupa, en lo que sólo puedo interpretar como resultado de una penetración subliminal de ese discurso “políticamente correcto” que ha estado tan en boga en tiempos recientes. El problema no es tanto que sintamos, al igual que Galeano, una inquietud honesta por lo ocurrido, sino que nos sumemos, de forma ingenua, subjetiva y acrítica, a la aplicación discriminatoria y selectiva que se hace de los estándares de los derechos humanos en el caso de Cuba.

La verdad sobre los derechos humanos en Cuba está cargada no sólo de razones abstractas sino que, sobre todo, de realidades históricamente concretas. Puntualiza Correas que Cuba es “una sociedad mucho más homogénea que ninguna otra capitalista, un amplio margen de seguridad, salud y educación PARA TODOS, un país cuyo índice de mortalidad infantil está mejor que el de EE.UU. y donde nadie se muere de hambre -excepto que quiera por razones políticas. Lo dice alguien que convive todos los días con el hambre de los niños mexicanos”.

Los hechos históricos en Cuba siempre han estado cargados de gritos de guerra, sangre derramada, heridas aún abiertas, pero sobre todo del temor real y siempre presente de que sus sueños y logros se hagan cenizas y que su Revolución sucumba ante los rigores del tiempo y la desidia de sus enemigos, tanto externos como internos. El dolor, el sufrimiento y las privaciones permanentes de los cubanos sólo permiten razonar hasta cierto punto, sin que pierda su única posibilidad para sobrevivir: el sentimiento básico de auto-conservación. Se lo digo yo que viví cuatro años allí y, entre otras experiencias, sufrí con el pueblo cubano la voladura de un avión civil por un terrorista que continúa bajo la protección de ese autoproclamado paladín de los derechos humanos: el gobierno de Estados Unidos.

En Cuba aprendí que la historia es, como bien advierte el filósofo francés Michel Foucault, un orden de batalla que requiere pensar y actuar estratégicamente para sobrevivir y prevalecer en nuestros deseos emancipadores. Lo demás son abstracciones tal vez políticamente correctas pero políticamente inconsecuentes, por cuanto la realidad siempre termina por imponer implacablemente sus condiciones mediadas por relaciones de poder. Bajo éstas, no existe una equivalencia real entre fines éticos: por lo menos desde mi humilde perspectiva, el beneficio privado nunca podrá equivaler al bien común; ni el derecho a la propiedad privada podrá estar por encima del bienestar general.

Yo no me hago de ilusiones: ciertamente la democracia y el Derecho en Cuba son perfectibles, como ciertamente la democracia y el Derecho de todos los demás en este planeta nuestro. Sin embargo, nunca la democracia y el Derecho han podido perfeccionarse en condiciones de guerra y necesidad. Cuba vive en ese sentido bajo un estado y economía de guerra y de necesidad que imponen sus propios imperativos-categóricos, muchas veces distintos a los que podrían articularse potencialmente a partir de un contexto de paz y desarrollo sin cortapisas.

Ahora bien, vale la pena considerar la advertencia que nos hace el compañero Oscar Correas cuando de hablar de la democracia en Cuba se trata: “¿Que tienen que superarse y llegar a la democracia? ¿Quién dice? ¿Quién les ha preguntado? ¿Por qué no se dedican a superar a los norteamericanos, oprimidos por razones de clase, DE RAZA, y que mandan como borregos a sus chicos a la guerra contra quienes nada les han hecho? Y añade: “Entienden por ‘democratizar a Cuba’ que Cuba tenga un régimen de partidos políticos. ¿Me podría alguien dar algún ejemplo de régimen partidocrático que Cuba debería imitar?”

“¿Por qué Felipe Calderón y el sistema mexicano, en el que no cree ni la cuarta parte de la población, es democrático, y el sistema cubano no? Dejémonos de sonsear. Partidocracia, cleptocracia, ¿para qué? Nos dicen que el hambre acabará cuando haya democracia. Que los cubanos comerán bien, y hablarán a gusto, cuando haya elecciones partidarias. ¡Dejémonos de sonsear!”, concluye Correas.

Por esa razón me niego a dejarme someter al chantaje ideológico de aquellos que pretenden alimentarnos un sentido de culpa por reconocer la superioridad moral de la Revolución Cubana, y por defender con uñas y dientes el derecho de su pueblo a defender también, con uñas y dientes, su derecho humano inalienable a la libre determinación de su presente y futuro. Para ello Cuba actúa conforme al derecho internacional que le ampara como nación soberana, más de lo que se puede decir de Estados Unidos.

En fin, no podemos perder de vista que el orden civil cubano es un orden de guerra, no porque lo haya decidido así sino porque así se le ha impuesto criminalmente. Ahora bien, Cuba se defiende sin bombardear o invadir a otros pueblos, no desaparece o somete a sus enemigos a torturas físicas, y menos pretende imponerles a otros a la fuerza cómo deben pensar y vivir. Lo único que pide es que se le permita vivir en paz y conforme a aquel modo de vida que soberanamente ha decidido darse.

http://www.claridadpuertorico.com/content.html?news=6D1F050B304856266FBB87816E4CC1C0

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 A propósito de la resolución del 11 de marzo del Parlamento Europeo sobre Cuba, los intelectuales, académicos, luchadores sociales, pensadores críticos y artistas de la Red En Defensa de la Humanidad manifestamos:

 1.    Que compartimos la sensibilidad mostrada por los parlamentarios europeos acerca de los prisioneros políticos. Como ellos, nos pronunciamos por la inmediata e incondicional liberación de todos los presos políticos, en todos los países del mundo, incluidos los de la Unión Europea.

 2.    Que lamentamos profundamente, como ellos, el fallecimiento del preso común Orlando Zapata, pero no admitimos que su muerte, primera “…en casi cuarenta años” según el propio Parlamento, sea tergiversada con fines políticos muy distintos y contrarios a los de la defensa de los derechos humanos.

 3.    Que instar “…a las instituciones europeas a que den apoyo incondicional y alienten sin reservas el inicio de un proceso pacífico de transición política hacia una democracia pluripartidista en Cuba” no sólo es un acto injerencista, que reprobamos en virtud de nuestro compromiso con los principios de no intervención y de autodeterminación de los pueblos -defendidos también por la ONU-, y en contra de la colonialidad, sino que supone un modelo único de democracia que, por cierto, cada vez se muestra más insuficiente y cuestionable. La búsqueda y profundización de la democracia supone, entre otras cosas, trascender sus niveles formales e inventar nuevas formas auténticamente representativas que no necesariamente están ceñidas al pluripartidismo que, como bien se sabe, encubre frecuentemente el hecho de que las decisiones sobre los grandes problemas mundiales son tomadas unilateralmente por pequeños grupos de interés con inmenso poder, por encima del régimen de partidos.

 4.    Que pretender justificar una intromisión en los asuntos políticos internos del pueblo cubano manipulando mediáticamente el caso de Orlando Zapata -delincuente común y de ninguna manera preso político-, coincide con las políticas contrainsurgentes que han estado aplicándose en América Latina para detener o distorsionar los procesos de transformación emancipadora que están en curso y se suma al criminal bloqueo al que ha sido sometido el pueblo cubano, por el simple hecho de no aceptar imposiciones y defender su derecho a decidir su destino con dignidad e independencia.

 5.    Que compartimos la preocupación mostrada por los parlamentarios sobre el respeto a los derechos humanos en Cuba pero la extendemos al mundo en su totalidad. Así como les preocupa el caso del delincuente fallecido (que en 40 años no tiene ningún antecedente similar), los invitamos a exigir el fin de la ocupación de Gaza y del hostigamiento al pueblo Palestino, que ha provocado no una sino miles de muertes; de la intervención en Irak y Afganistán sembrando muerte y terror en pueblos y ciudades; de los bombardeos en esos lugares con el argumento de defender la democracia; el fin de la doble ocupación de Haití; el cierre de la prisión de Guantánamo y la entrega de ese territorio a Cuba, a quien le pertenece; la devolución de las islas Malvinas a Argentina; y, por supuesto, el fin de un bloqueo que viola los derechos humanos del pueblo cubano y que puede poner en duda la calidad moral de quien exige trato humano para un delincuente cuando se lo niega a un pueblo entero.

 El acoso económico y mediático al que está siendo sometida Cuba, aun antes del deceso del preso común Orlando Zapata, constituye un atentado contra los derechos humanos y políticos de un pueblo que decidió hacer un camino diferente.

Exigimos respeto a los procesos internos del pueblo cubano para definir y ejercer su democracia, y consecuencia con los principios universales de no intervención acordados por las Naciones Unidas.

Red En defensa de la Humanidad

Pablo González Casanova Víctor Flores Olea Ana Esther Ceceña

Por favor, difundir. El texto estará próximamente en un sitio web, pero por el momento les pedimos envíen sus nombres para adherirse al llamamiento a: edhcuba@cubarte.cult.cu

Comp. fotog. RCBáez_En Defensa de Cuba

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Por Carlos Rodríguez Almaguer

“Creo en ti, como creo en Dios
que eres tú, que soy yo,
en ti, Revolución”

Pablo Milanés (Acto de Fe)
 

el_mundo-pmilanes.jpgEnfrentarse a las calumnias y a las críticas virulentas que contra la Revolución Cubana se han venido haciendo por más de cincuenta años en los medios masivos de desinformación que pretenden catequizarnos desde las cacareadas “democracias occidentales”, se ha convertido en algo cotidiano para el pueblo cubano. Tan así, que pareciera cosa de ingenuos o de principiantes dejarse provocar por otra andanada de calumnias, mentiras, medias verdades y manipulaciones provenientes de semejantes fuentes.

Pero en medio del enfrentamiento cotidiano a los problemas que se nos presentan a los cubanos en Cuba,  que no son pocos ni tampoco fáciles de resolver, cuando se trata de remover aquellos paradigmas en virtud de los cuales hemos crecido, no solo como criaturas biológicas, sino, y sobre todo, espirituales, que es decir humanas, entonces vale la pena hacer un alto en el camino. Un alto imprescindible, doloroso y honesto, para mirar de frente al sol y preguntar ¿Cómo es posible?

Mi generación creció tarareando primero y cantando después, aquellos inolvidables versos que iniciaban diciendo “Yo, vine creciendo y me forjé / cual mi generación / distinta a la de ayer. / Soy, continuidad de mi niñez, / que es hija del sudor / de los brazos que amé… “ y cuando las fuerzas nos flaquearon ante algún obstáculo que por entonces creíamos difícil, o por alguna injusticia de la que éramos, o creímos ser, objeto, producto de las relaciones humanas naturalmente contradictorias, nos reconfortaba escuchar a esa voz tan clara y entrañable recordarnos que “No vivo en una sociedad perfecta / yo pido que no se le de ese nombre, / si alguna cosa me hace sentir esta / es porque la hacen mujeres y hombres.” Y perseverábamos en nuestro empeño de continuar creciendo y trabajando, unos, para su realización personal, otros, para el adelanto de una sociedad a la que nos enseñaron a querer nuestros abuelos, nuestros padres, los maestros y naturalmente, nuestros poetas y cantores.  Entre estos últimos, y en un lugar muy especial, está sin duda, Pablo Milanés.

Por eso es doloroso leer la entrevista publicada por El Mundo  y que dicen realizada a Pablo, el pasado sábado 13 de marzo de 2010, donde, según el diario, el cantante opina que los revolucionarios se han quedado en el tiempo con la Revolución. Que “La Historia debe avanzar con ideas y hombres nuevos”, dice,  a lo que nosotros podríamos preguntarnos ¿qué son los miles de hombres y mujeres jóvenes, nacidos en lo más crudo de la crisis de los años ´90, que a pesar de los archisabidos problemas económicos han venido incorporándose en masa a la vida social del país, y cuya vanguardia organizada está discutiendo por estos días—sin cortapisas y llamando a las cosas por su nombre—, los problemas más acuciantes de nuestra sociedad en sus asambleas previas al IX Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas? ¿acaso no son hombres y mujeres nuevos, no solo por su edad, sino porque de sobra tenemos ya sabido que esa hermosa y posible utopía llamada el Hombre Nuevo tendrán que ser siempre—como ya lo han sido—aquellos hombres y mujeres que en las generaciones actuales y sucesivas se empeñen en ser mejores cada día, más útiles a la sociedad y a la época en que viven y, sobre todo, en ser consecuentes con sus ideas y su conducta, para no desdecirse ni desteñir su imagen con el paso del tiempo, amén de cuánto arrecien las tormentas siempre pasajeras?

Que los revolucionarios “Se han convertido—dice el Pablo de El Mundo—en reaccionarios de sus propias ideas.” ¿Quién habría renunciado entonces a sus propias ideas: los que a pesar de su más de medio siglo de lucha sin tregua y de acoso constante, sin temor a ser asesinados cualquier día por sicarios pagados con dineros imperiales—no importa ahora si europeos o norteamericanos—, ni tampoco al error siempre probable en todo nuevo camino, continúan todavía hoy asegurando que la obra que tanto sacrificio ha costado no se desmorone por flojeras de ánimos; o quien, luego de hacer carrera cantando durante más de media vida, con una convicción a prueba de calumnias y sobornos, a la obra noble y generosa que en lo personal no le costó más padecimientos que los naturales del ajuste entre el carácter siempre imperfecto de los hombres que, sin ser dioses, se han propuesto una obra inmensamente superior a ellos, y la obra misma, ya innegable y tremenda, que en su devenir ha sabido rendirle merecidos honores que acaso basten a recompensarlo por aquellos dolores, y ahora en el aire mefítico de la prensa europea, lo hacen aparecer haciendo cabriolas políticas para decir a la vez “que sí” pero “que no”, o tal vez solo “sí”, o tal vez solo “no”? 

“El sol enorme que nació en el 59 se ha ido llenando de manchas en la medida en que se va poniendo viejo.”—así dice El Mundo que dijo Pablo. Pero el hombre al que los jóvenes intelectuales y artistas cubanos decidimos un día, por nuestra libre y espontánea voluntad de forma unánime, reconocer como Maestro de Juventudes, nos legó entre sus más puras enseñanzas y de la manera más hermosa posible, esta verdad incontrastable de nuestra sociedad: “Quien la hizo nacer, quien participó, / quien la hizo cambiar y no perecer, / no le complacen todas las cosas / pero por esto daría la vida.”

Me duele creer que a ese Pablo de Cuba lo hayan podido utilizar El Mundo o cualquiera de los corifeos de la anti Cuba que a través de los años se mellaron los dientes contra la insobornable voluntad de un hombre.  Me niego a creer que ese Pablo que sabe cuánto vale su nombre para una juventud que no se cansa de soñar y de luchar por un mundo mejor, se preste, en un momento de indudable peligro para la Patria cuyas glorias siempre cantó, a ser utilizado por nuestros enemigos. Me resisto a creer que un hombre que hizo crecer a Cuba con su canto y que creció con ella frente al mundo hasta deberle su actual estatura, se disminuya en “la hora de los hornos”.

De cualquier forma, para mí y para muchos jóvenes cubanos, así como la flecha disparada ya no pertenece al arquero, sino al viento y al punto donde acaba su vuelo, Pablo Milanés no será nunca este que El Mundo dice y que en grande alharaca rebotan los medios masivos de desinformación de las hipócritas democracias occidentales, sino aquel cantor humilde que con su voz prístina e inolvidable nos enseñó  Cuánto costó este cielo,/ cuánto la tierra amada, / cuánto alzar la bandera / que inmolarse los vio. Y también que “El extremista y el cobarde / van convergiendo en su dolor / mientras el resto con amor / trabaja porque se le hace tarde.”

Carlos Rodríguez Almaguer. (Manatí, 1971)
Profesor, poeta y ensayista.
Miembro de la Dirección Nacional de la Asociación Hermanos Saíz.
Vicepresidente de la Junta Nacional de la Sociedad Cultural José Martí.
Miembro de la Unión de Historiadores de Cuba y de la Asociación de Pedagogos de Cuba.

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Pronunciamiento de la UNEAC y de la AHS

uneac-x.JPGasoc-hnos-saiz.JPGMientras la Feria del Libro recorría nuestro país de un extremo a otro y cientos de médicos cubanos salvaban vidas en Haití, se venía gestando una nueva campaña contra Cuba. Un delincuente común,  con un historial probado de violencia, devenido “prisionero político”, se declaró en huelga de hambre para que le fueran instalados teléfono, cocina y televisión en su celda. Alentado por personas sin escrúpulos y a pesar de cuanto se hizo para prolongarle la vida, Orlando Zapata Tamayo falleció y ha sido convertido en un lamentable símbolo de la maquinaria anticubana. El 11 de marzo, el Parlamento Europeo aprobó una resolución que “condena enérgicamente la muerte evitable y cruel del disidente preso político Orlando Zapata Tamayo” y en una intromisión ofensiva en nuestros asuntos internos  “insta a las instituciones europeas a que den apoyo incondicional y alienten sin reservas el inicio de un proceso pacífico de transición política hacia una democracia pluripartidista en Cuba”.

Con el título “Orlando Zapata Tamayo: Yo acuso al gobierno cubano”, está circulando un llamamiento para recoger firmas contra Cuba. La  declaración asegura que este recluso fue “injustamente encarcelado y brutalmente torturado” y que murió “denunciando estos crímenes y la falta de derechos y democracia de su país”.  Al propio tiempo, miente sin pudor alguno sobre una supuesta práctica de nuestro gobierno de “eliminar físicamente a sus críticos y opositores pacíficos”. El 15 de marzo, un periódico español mostraba en primera plana el rostro de Zapata Tamayo, ya difunto, en el ataúd, al tiempo que anunciaba la adhesión al llamamiento de algunos intelectuales que mezclaban sus firmas a las de viejos y nuevos profesionales de la contrarrevolución interna y externa.

Los escritores y artistas cubanos  estamos conscientes del modo en que se articulan con cualquier pretexto las corporaciones mediáticas y los intereses hegemónicos y de la reacción internacional para dañar nuestra imagen. Sabemos con cuánto ensañamiento y morbo se tergiversa nuestra realidad y cómo se miente a diario sobre Cuba. Sabemos también qué precio pagan quienes han intentado expresarse desde la cultura con matices propios. 

En la historia de la Revolución jamás se ha torturado a un prisionero. No ha habido un solo desaparecido. No ha habido una sola ejecución extrajudicial. Hemos fundado una democracia propia, imperfecta, sí, pero mucho más participativa y legítima que la que nos pretenden imponer. No tienen moral los que han orquestado esta campaña para darnos lecciones de derechos humanos. 

Es imprescindible detener esta nueva agresión contra un país bloqueado y acosado sin piedad. Apelamos para ello a la conciencia de todos los intelectuales y artistas que no alberguen intereses espurios en torno al futuro de una Revolución que ha sido, es y será un modelo de humanismo y solidaridad.

Secretariado de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC)

Dirección Nacional de la Asociación Hermanos Saíz (AHS)

16 de marzo de 2010

http://www.uneac.org.cu/index.php?module=noticias&act=detalle&id=2937
 
http://www.ahs.cu/secciones-secundarias/noticias/pronunciamiento_de_la_uneac_y_de_la_ahs.html

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Si esto no es paraperiodismo y guerra sucia contra Cuba… pero veamos qué pruebas nos da Norelys de ello:  

Diez tips, sólo diez (hay más), que no se mencionan en la actual ofensiva mediática e ideológica contra Cuba por parte de Estados Unidos, sus aliados y el complejo transnacional de medios privados de “información”. Cuando esto se aplica se busca crear algo verosímil que legitime las más burdas agresiones contra el estado nacional cubano que solo ha cometido “el colosal delito” de no cumplir los dictados de Washington.1. La palabra tortura no aparece en el último Informe de Amnistía Internacional esgrimido para atacar a Cuba.

2. Amnistía Internacional no certifica en Cuba ejecución extrajudicial alguna.

3. Los llamados “periodistas independientes”, todos, sin excepción, son pagados por el gobierno de Estados Unidos y algunos aliados.

4. Amnistía Internacional reconoce que en Cuba existe un parlamento. Ese parlamento más democrático que la monarquía parlamentaria española, por ejemplo. Y, ni hablar del sistema electoral de Estados Unidos que elige a un presidente con cifras de abstencionismo incompatibles con la democracia.

5. Las personas que cumplen prisión en Cuba por recibir asistencia de todo tipo del gobierno de Estados Unidos, que públicamente asigna millones para “devolver la democracia” a la Isla, no están presos ni fueron juzgados por sus ideas, sino por sus acciones.

6. Los procesos electorales cubanos son desconocidos o ignorados. Más del 80% de la población participa en ellos. El voto no es obligatorio en Cuba. El conteo de votos en cada colegio electoral es público.

7. Obama confirmó el bloqueo contra Cuba después de 18 votaciones para que Estados Unidos lo elimine en la Asamblea General de las Naciones Unidas.

8. Según el Plan Bush que el Señor Barack Obama no ha derogado, después que Cuba abandone su sistema político, todavía será monitoreada por Estados Unidos, quien certificará si cumple con “la democracia”. O sea, hasta que Cuba no se parezca a Estados Unidos o a su vecina Colombia, seguirá la presión de Washington contra la Isla. Lo más curioso: tales prerrogativas son leyes del Congreso de la Unión Norteamericana.

9. Un enviado del señor Obama, Craig Kelly, se reunió a puertas cerradas en la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana (SINA) con los “opositores” que Washington apadrina. Lo que allí se discutió no ha sido informado. Los asistentes al encuentro son mercenarios del gobierno de Estados Unidos, sin que pueda demostrarse lo contrario. Es evidente que no fue solo una cena apetitosa y protocolar lo que se produjo en la SINA hace apenas un mes.

10. La Secretaria de Estado del gobierno de Estados Unidos, Hillary Clinton afirmó ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado que su gobierno seguirá apoyando las actividades en pro de la democracia en la isla caribeña. Tras la detención en La Habana del agente de la CIA Alan Gross, a quien denominó “contratista”, se impone dijo, una revisión de esos programas. “Apoyamos plenamente el trabajo que a nuestro juicio debe ser hecho en apoyo de esa gente dentro de Cuba” (se refiere a los mercenarios, la oposición creada y alentada por ellos).

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Objetivo: Cuba

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