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Archive for 24/01/11

Por Rosa C. Báez

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Video asequible en Cubadebate

http://www.dailymotion.com/swf/video/xgomro_instalacion-de-cable-submarino_news?additionalInfos=0

Instalación de cable submarino
Cargado por noticias24. – Videos de noticias recién publicadas.

Pues sí: la noticia que inicia la semana… ¡es de las buenas! Y aunque más de un mal intencionado empezará con su retahíla habitual en contra de Cuba, con sus clichés habituales (no hay acceso a Internet, no hay libertad de expresión, no hay, no hay, no hay) para los que de una forma u otra dependemos del ciberespacio no sólo para “ganarnos los frijoles”, si no para poner bien en alto el nombre de nuestra Patria y nuestra Revolución, es una gran noticia.

Y si de una forma u otra hemos sido parte del lento pero indetenible crecimiento del uso de esta indispensable herramienta de trabajo en Cuba, doble la alegría.

Porque, no es posible dudarlo, si para muchos de esos detractores de los que hablaba, Internet en la Isla es sólo que ciertos blogueros de pacotilla puedan conectarse sin problemas o realizar compras en -¿o se dice con?- PayPal, para nosotros es poder conectar a nuestras provincias, a nuestros municipios, con lo mejor del conocimiento y el saber acumulados por la Humanidad.

Es permitir mayores posibilidades a nuestros investigadores, a nuestros científicos, a nuestros médicos, a nuestros intelectuales: mayores tiempos de conexión, mayores velocidades, mayores índices de accesos a mayor cantidad de páginas que hoy día nos son prácticamente vedadas, no porque nuestro Gobierno lo prohíba, como quieren hacer creer, si no porque simplemente, el tiempo empleado para conectarse se vence sin llegar a lograrlo por nuestras ínfimas oportunidades de acceso.

Para los que hemos soñado –y hemos trabajado en- la posibilidad de un Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas conectadas online; para los que hemos soñado con museos virtuales que permitan a los pobladores de los más alejados barrios de la patria -esos que en lejanas montañas disponen de paneles solares o de aulas para un solo alumno- visitar nuestro Museo de Bellas Artes sin salir de su Escuela o de su Biblioteca; para nosotros, repito, este sábado 22 de enero quedará grabado con letras doradas en nuestra mente, porque ya es un hecho que el cable de fibra óptica que gracias a la hermana Venezuela nos ayudará en estos loables empeños, viene acercándose desde la Guaira.

Y no quiere esto decir que por un mágico toque, todos nuestros problemas, todas nuestras dificultades estarán resueltas. Tendrá derecho todo aquel que tenga una conexión telefónica, pero no quiere decir que en tres o cuatro meses, todo el mundo tenga Internet en sus casas: mucho trabajo, mucho esfuerzo aún nos queda por delante y, ante todo, la certeza que este esfuerzo se revertirá en la medida en que sepamos dar un uso racional a estas nuevas posibilidades que se abrirán paso: como señalara el Viceministro Primero de la Informática y las Comunicaciones, Ramón Linares “…nuestra prioridad es continuar la creación de centros colectivos de acceso a Internet, además de potenciar las conexiones en centros de investigación científica, educacionales y sanitarios del país”.

Pero, además de todo esto, ¡este día significa un tremendísimo golpe al brutal bloqueo yanqui en esta esfera!

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Por Carlos Tena

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Más de dos mil años después del presunto sacrificio de Jesús de Nazaret, en aras del género humano, sus seguidores y fieles discípulos se dedicaron hasta ayer mismo a la noble tarea de la evangelización del mundo, llevando a los hombres y mujeres que nada sabían de aquel profeta de Belén (pero sí de otras deidades más cercanas),  una cruz y una espada con las que cercenaban las ideas y la cabeza, respectivamente, para demostrarle al orbe que el Hijo de Dios había llegado al planeta Tierra, prometiendo cielo y paraíso a los desheredados de la fortuna, e infierno y castigo a los ricos epulones, pecadores e inmorales.

Más de dos mil años después de la presunta crucifixión de aquel rabí, los inmorales, pecadores y potentados ocupan el paraíso terrenal, mientras que los pobres y miserables han de contentarse pensando en que, después de esta vida de angustia y sufrimiento, se les ha prometido una estancia eterna al lado del Señor. Muchos de ellos y ellas no están satisfechos con tal posibilidad. No sé, pero me da en la nariz que hay pocas personas que se hayan convencido de que después del último suspiro, va a llegar un ángel para llevarles a la presencia del Ser Supremo.

Más de veinte siglos después de la fundación de la Iglesia cristiana (con todas sus variantes, papas, concilios, escisiones y herejías, invasión de naciones, países, tribus y pueblos de los cuatro puntos cardinales), la riqueza y el dinero impregnan la existencia de los mensajeros del Dios de los cristianos, cuya actividad más destacada es una llamada de atención constante a los gobiernos que se declaran socialistas (es decir, a los sistemas que tienen como meta la igualdad, la salud, el trabajo, la cultura y la vivienda para todos los seres humanos), recriminándoles, con mayor o menor enfado, el sagrado cumplimiento de las libertades, entendidas como la facultad que tienen veinte familias muy devotas para monopolizar los bienes de un país. Ah, y sus medios de comunicación.

Más de veinte siglos después de la presunta ejecución de Jesucristo, esa Iglesia cierra filas en torno a sus cuentas corrientes, se niega a condenar (pero sí lamentar) los miles de casos de pedofilia y abusos sexuales de menores protagonizados por los representantes de aquel enviado de Dios. Hasta se da el caso de que un seguidor de Hitler, el actual papa Benedicto XVI, fuera elegido como sucesor de San Pedro en la tierra, se supone que para dejar sentada la complacencia hacia el nazismo del divino redentor. Claro, cómo no, si le mataron los judíos, dice una vecina del PP.

La expansión del cristianismo se ha distinguido a lo largo de ese tiempo por haber invadido a sangre y fuego, en nombre de la bondad y la fraternidad, a media humanidad, desde Europa a Latinoamérica, desde el lejano Oriente al océano Ártico, masacrando civilizaciones, etnias, culturas y poblaciones que adoraban otra clase de deidades, que aunque crueles en sus exigencias de sacrificios y ofrendas, les eran más propias que los latigazos y hogueras de aquellos frailes, curas, sacerdotes y obispos, encendidos de cólera ante el paganismo que hallaban durante sus santas guerras.

El Cardenal Rouco Varela se acaba de reunir con Zapatero para ver qué pasa con el dinero de la Iglesia Católica española en estos tiempos de crisis. Y pregunto:

¿No deberían ser los fieles, quienes sostuvieran económicamente a sus predicadores?

¿No es más lógico que los madridistas sean quienes sustenten a su equipo?

¿No son los ciudadanos españoles de cualquier ideología, credo, sexo o raza, quienes soportan al estado con sus impuestos?

¿No es el estado el que con el dinero de todos financia la ruina de los bancos privados?

¿No es lógico que fueran los militantes quienes nutrieran las arcas de sus partidos políticos?

¿Qué hace entonces un presidente de gobierno discutiendo acerca de los bienes de la Iglesia, si la labor de esta multinacional es ante todo de carácter espiritual?

¿Qué pinta este monopolio recibiendo de las arcas del estado, no sólo millones de euros, sino edificios, suelo urbanizable, exenciones tributarias, rebajas de impuestos, y mil triquiñuelas más, dignas no de un colectivo que se diga cristiano, sino de un aquelarre tan inútil como rastrero?

Dos mil años de impostura, de hipocresía, de defensa de las dictaduras más asesinas y genocidas, de apoyo a las masacres pero condena de la violencia, de alerta ante la inmoralidad pero silencio y lágrimas de cocodrilo ante los casos de pederastia propios.

Dos mil años de publicidad engañosa, de spots gratuitos en todas las cadenas del mundo, de financiación procedente de la droga y la especulación. Y aún así, cada día hay menos muchachos que acudan a los seminarios para hacerse sacerdotes e impartir las enseñanzas de Jesús entre los pobres y desheredados.

Cada día hay menos vocaciones entre las jóvenes para dedicarse a emular a la madre Teresa de Calcuta. Eso ya son cosas de algunas ONG y sus monaguillos a lo Alejandro Sanz, estremeciéndose  por los millones de niños infectados de SIDA en el tercer mundo, evadiendo impuestos a paraísos fiscales, o en el colmo del sarcasmo, apoyando a las multinacionales de la industria farmacéutica, que se niegan a fabricar medicamentos baratos.

Pero afortunadamente cada día hay más sospechas fundadas de que la Iglesia Católica, y todas las demás, son mucho más que el opio del pueblo. Son su contaminación, sus heces, su castigo, su paranoia, su prisión y su muerte. No soy ateo, sino agnóstico; nunca he pegado o maltratado a una monja o un hermano marista. Jamás he insultado a un sacerdote, aunque fuera el confesor de Rubalcaba. Prometo que no soy anticlerical profundo, pero lo que no soporto es la impunidad del delito en sesión continua, la impostura durante veinte siglos, la mentira desde hace dos mil años.

Quédese Dios en el corazón de cada cual y enciérrense en las chabolas, chozas y favelas del mundo, todos aquellos que campan en el Vaticano, que simpatizan con el Papa y sus enseñanzas, para cumplir lo que les ordenó su líder espiritual. Mientras tanto, lo que más me llama la atención es la piedad del ser humano para con sus impostores, sus verdugos y torturadores.

Y es lo que yo digo: Rousseau tenía toda la razón cuando hablaba de que el ser humano es bueno por naturaleza. Un día crucificaron a Cristo, pero de 264 papas que ha habido en la historia, solo veintiuno murieron como mártires; cuatro fallecieron en el exilio y uno en la cárcel. A esa lista se pueden añadir otros nueve pontífices que desaparecieron en circunstancias violentas: seis fueron asesinados, dos la palmaron por las heridas en el curso de revueltas y uno por el derrumbe de un techo. Dos papas fallecieron víctimas de su glotonería: Pablo II murió en 1471, después de haber comido dos melones enormes, y Clemente XIV que se fue al otro mundo en 1774 por una indigestión.

¡Ah¡… y el papa Juan Pablo I, quien falleció tras ingerir una sopa que le llevó a la cama una monjita, preparada al parecer en la cocina del cardenal Ratzinger. No se hizo la autopsia al cadáver, ni se analizó el líquido, por obvias razones que sólo el Vaticano y el Señor conocen. Por eso no me fío ni de Dios. Y menos aún de Rouco Corleone Varela.
Tomado de EL BLOG DE CARLOS TENA: Por un mundo mejor, posible y necesario

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Por Ricardo Salgado

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De alguna manera la historia funciona como una especie de espejo para los pueblos. En ella podemos ver las cosas buenas y malas que se han llevado a cabo en nuestras naciones; nos permite ver nuestras condiciones prevalecientes y nos enseña las posibles vías para la construcción de nuestro futuro. El simple reflejo nos muestra toda la complejidad de nuestro presente y nuestro pasado, y nos permite planificar con certeza lo mejor para nuestro futuro. Cuando por alguna razón, escogemos no ver, o ignorar, ese reflejo, las posibilidades de impulsar mejores estadios de bienestar, se ven sustancialmente reducidos.

Por esta razón, es muy importante que los pueblos sean capaces de conservar y utilizar en su propio beneficio su memoria histórica, algo que es más fácil de decir que de hacer. Las clases dominantes, especialmente las de los países dependientes y subdesarrollados, se ajustan y se someten con extrema facilidad a los cambios que les imponen los ajustes estructurales que el sistema capitalista se plantea para garantizar su preponderancia a lo largo del tiempo. El capitalismo, igual que otras formaciones socioeconómicas, se rige por leyes y categorías dialécticas e históricas, y por lo tanto permanece en constante transformación, generando de manera permanente sus condiciones necesarias de existencia.

Esta condición de permanente movimiento del sistema, obliga necesariamente a que quienes criticamos sus conceptos, procedimientos y resultados, nos mantengamos también en un proceso de pensamiento y acción constantemente cambiantes. El neoliberalismo, planteado como una etapa superior del capitalismo, incluso por encima del tradicional imperialismo de un estado o varios estados sobre otros, resultó ser en pocos años un espejismo para muchas naciones que buscaban afanosamente su desarrollo en el reflejo, en la imagen, de otras naciones y de otras condiciones materiales completamente diversas y disímiles de las suyas.

La historia de Honduras, nos demuestra como una y otra vez los gobiernos, en consonancia con los intereses de minorías cada vez más codiciosas, entregaron, con lujo de servilismo, con absoluta falta de dignidad, la soberanía misma de la patria. De esta forma, los experimentos colonialistas de las naciones más ricas de la tierra, impusieron modelos de “desarrollo” que nunca produjeron condiciones favorables para la consolidación de un estado nacional, soberano, independiente y justo.

Los enclaves son una parte dominante de nuestra historia; en todas las épocas las clases dominantes tuvieron la inclinación a buscar el enriquecimiento rápido, a través de la entrega de nuestra soberanía a grupos extranjeros. Con el fortalecimiento del neoliberalismo, la idea de reducir al máximo el papel del estado, y el paradigma del mercado como regente único y omnipotente de las relaciones entre los seres humanos, procedió a entregar concesiones completamente inservibles para él país, y se otorgaron beneficios sin límites a grupos económicos que ya gozaban de gran impunidad para sus negocios.

Siempre se nos presentaron los ejemplos de otros países, con el afán de hacernos creer que la bonanza aparente de aquellos se repetiría, sin lugar a dudas, en nuestros empobrecidos entornos. Omitieron, deliberadamente, las profundas diferencias sociales, económicas, culturales y de otras índoles, que nos separaban de estas u otras experiencias, lo que siempre vuelve a aparecer como factor decisivo de fracaso para los intentos que se han hecho en nuestro país. Al principio, nos mostraban las bondades del sistema en Chile, pero nunca nadie nos dejó ver las consecuencias sociales que dejaban marcas imborrables en los sectores más pobres de ese pueblo hermano.

Luego, más recientemente, nos mostraron como panacea el modelo irlandés, país al que llamaban “el tigre celta”; aquí, en el año 2007, se alcanzaron éxitos sin precedentes en la historia del capitalismo; después de 10 años consecutivos de políticas neoliberales el impuesto sobre la renta de las empresas se había reducido a 12. 5%, mientras que el impuesto real que pagaban las grandes corporaciones oscilaba entre 3 y el 4 por ciento. Este año tanto el déficit fiscal, como la tasa de desempleo, fueron iguales a cero; el sueño macroeconómico hecho realidad. Sin embargo, como objetivamente no existen fenómenos espontáneos ni casuales, el origen de toda esta bonanza del sueño irlandés, la tristemente especulación, daría lugar a una catástrofe financiera, que habría de producirse casi al mismo tiempo que a los hondureños nos indicaban seguir el camino de los irlandeses. Un dato ilustrativo y aterrador de esa crisis, es que el endeudamiento doméstico era igual al 190% del PIB del país[1]; entonces sonaron las campanas de alarma y los políticos hondureños dejaron de ver hacia esa parte del mundo.

La incesante reproducción de un patrón que intensifica la desigualdad, y concentra la riqueza en minorías cada vez más pequeñas, desembocan necesariamente en situaciones potencialmente explosivas desde el punto de vista social, y es en ese escenario donde los grupos fácticos, y el imperio, al servicio de sus transnacionales, buscan alternativas que reduzcan drásticamente la presión social y renueven la expectativa sobre un sistema fracasado pero en movimiento. En Honduras, hoy buscan imponernos un modelo novedoso de coloniaje, que apunta a desmembrar los estados, para convertirlos en paraísos privados bajo la égida del control transnacional.

A diferencia de otro momento de la historia, Honduras es el conejillo de indias de todo un nuevo modelo, que busca presentarse como la novedosa propuesta del capitalismo en el siglo XXI. Poco a poco descubrimos un patrón lógico en el procedimiento, en la estrategia y la táctica, que desembocan en múltiples enclaves dirigidos a deshacerse de los molestos estados subdesarrollados del tercer mundo; primero el golpe de estado, luego la represión brutal y la limpieza ideológica, después la legislación que le otorga al pueblo derechos que ha tenido siempre, aprobados con el único propósito de allanar el camino para llegar a un nuevo tipo de estado paria rodeado de pequeñas ciudades estado con inversiones inimaginables para el país que las ha otorgado.

Ciertamente, el siglo XXI está marcado por la disputa entre dos concepciones diametralmente opuestas de la sociedad y el propósito de esta de existir; mientras una de ellas busca intensificar el privilegio de la riqueza para unos cuantos, la otra busca un estado de bienestar menos orientado al consumismo incontrolado, con tendencias bien definidas para garantizar la preeminencia del individuo y la sociedad misma como objetos supremos de toda la actividad humana. Es posible que encontremos a quienes se resistan a la idea de encasillar las opciones de los pueblos de esta manera, pero la realidad del poder es más o menos inflexible, y esta rigidez obliga a las personas a preferir el “anonimato” político que solo encuentra en el “centro”.

En Honduras, superficialmente parecería que la clase dominante y sus adláteres, se encuentran en una disputa de fondo sobre la naturaleza de las acciones tomadas por el régimen, y que son observadas por un sector de la oligarquía como una amenaza a sus propios privilegios. Esto no debe producirnos ningún tipo de distracción; el sector oligárquico opuesto al acelerado proceso de reformas del régimen, está preocupado esencialmente por la posibilidad de que estas presenten una oportunidad al pueblo para cumplir con sus anhelos; ellos no se oponen a esta nueva forma oprobiosa de dominación y sometimiento, sino que se preocupan por la posibilidad real de que el pueblo detenga este nuevo entuerto.

Estamos ante la posibilidad real de que Honduras se convierta en una nueva y siniestra atracción para el mundo; el lugar obligado de paseo para quienes andan de compras y quieren obtener sus propios sus paraísos privados. Es inaceptable que en este momento tan importante de nuestra historia, confundamos nuestra estrategia y nuestras posiciones con las de la oligarquía que presiona incesantemente por evitar nuestra participación en la toma de decisiones del país.

Nuestro deber de dirigir por sendas correctas y honradas las luchas populares, nos obliga a saber diferenciar claramente entre los fines aviesos de los adversarios y los instrumentos que utilizan para llegar a ellos, pues estos últimos pueden ser también utilizados por nosotros para alcanzar nuestros propósitos; además, no podemos sustraernos de un debate que presenta características definitorias para las generaciones que nos seguirán. Sería sumamente irresponsable obviar la importancia que tiene la participación del pueblo en este momento trascendental, haciendo uso de todas sus fuerzas y de todos los medios a su alcance, incluso aquellos propuestos e instrumentalizados por la burguesía.

La tendencia del régimen a legislar aceleradamente en contra de todas las conquistas del pueblo hondureño, nos debe llamar a reflexionar sobre nuestra posición y nuestra estrategia de lucha, así como a tomar las rectificaciones que sean necesarias con el propósito único de mantener es la incalificable tarea a la altura de las circunstancias y de las exigencias de nuestro pueblo, merecedor de un destino diferente.

No debemos permitirnos más espejos sin reflejo


21/Enero/2011

[1]Crisis Irlandesa: Fracaso absoluto del neoliberalismo. http://cujucuyo.wordpress.com/2011/01/03/crisis-irlandesa-el-fracaso-absoluto-del-neoliberalismo/

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Por Jean-Guy Allard

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Ileana Ros-Lehtinen, la nueva jefa del Comité de Relaciones Exteriores de la cámara norteamericana de representantes, que se hizo elegir con una campaña para la liberación del terrorista internacional Orlando Bosch, a la vez condena a Irán como “estado terrorista” y reclama que el grupo terrorista iraní MEK [N. del. E. Muyahedines del pueblo o Mujahedin-e Khalq (MEK)] sea retirado de la lista negra del Departamento de Estado. MEK está detrás de los últimos atentados contra científicos nucleares iraníes.

masud-ali-mohammadi-asesinado-mek.jpgEl MEK está asociado al asesinato de Masud Ali-Mohammadi -profesor de Física en la Universidad de Teherán, [en la foto]- el pasado mes de julio en su domicilio del norte de Teherán y a los atentados contra dos otros eminentes académicos en la misma esfera:  Mohsen Abbassi-Davani resultó seriamente herido junto a su esposa por una bomba pegada a su vehículo en Teherán, el 29 de noviembre, mientras otro ataque similar segó la vida del profesor Majid Shahryari, de la Universidad Shahid Beheshti en el norte de Teherán.

Counterpunch, el sitio web norteamericano, confirmó por su parte este 18 de enero que el grupo terrorista MEK (Muyahidín del Pueblo Iraní), descrito en la prensa de Teherán cómo “diseñado por Estados Unidos”, se encontraba entre los que realizaron los ataques.

La Agencia de Noticias de los Estudiantes de Irán reporta que los “Monafeghin”, otro nombre de la organización, admitió haber “jugado un papel” en esas operaciones.

El 1 de diciembre de 2010, la agencia noticiosa AP informaba que, según el Ministro de Defensa de Irán, Israel contrata a miembros del MEK para ejecutar tales atentados.

Bolton y… Aznar en el medio de la pandilla

Sin embargo, el MEK ha promovido su imagen desde meses en Washington y dispone de importantes apoyos en el Capitolio, todos vinculados de una forma u otra a la inteligencia norteamericana.

Al lado de Ros-Lehtinen en la campaña para sacar el grupo de la “lista negra” del Departamento de Estado se encuentra John Bolton. Este mismo ex Embajador norteamericano en la ONU partidario de la disolución de esa organización y del desmantelamiento de los tratados internacionales de desarme que predica ataques a los países “islámicos o comunistas”. Su mentor, el fallecido Senador Jesse Helms, decía de Bolton: «Es el tipo de gente con el cual quisiera estar cuando llegue el Armagedón»

Otro apoyo importante al MEK es el ex Presidente del consejo español José María Aznar, la “chancleta de Franco”, jefe de la FAES falangista que pretende infiltrarse en la vida política de América Latina asociándose a conocidos grupos que se dedican a la injerencia y a apoyar los planes más cínicos de la inteligencia norteamericana.

Una secta fundamentalista y asesina

Reportan ex miembros del MEK que se trata de una suerte de secta fundamentalista con una ideología algo confusa que pretende inspirarse de principios retomados del Islamismo y del marxismo.

Sus adeptos tienen que divorciarse y entregar sus hijos a la organización que los cría, una manera de disuadir a quién piensa abandonar sus filas.

Sin embargo, el grupo últimamente pretende haberse convertido en defensor de un proyecto “secular, democrático y antinuclear” para una “nueva” Irán, al usar la retórica impuesta por las reglas de la demagogia imperial.

En 1979, el MEK participó en la toma de la Embajada USA de Teherán pero luego cometió el gravísimo error de entregarse a Iraq en la guerra de los años 80, sus militantes vendiéndose como mercenarios contra su propio país.

Bombardearon el Parlamento iraní en 1981, matando a la vez al Presidente y al Primer Ministro, y asesinaron a un número de cuadros gubernamentales.

Esa traición hizo que, en Irán, el MEK perdiera definitivamente toda base de apoyo.

Sin embargo, el MEK sí dispone de un ferviente soporte de parte de Ros-Lehtinen y también de sus acólitos del Congreso que comparten sus ideas extremistas, sus vínculos con la llamada comunidad de inteligencia y su fundamentalismo sionista.

¿Cómo explicar que un grupo terrorista denunciado hace años por el propio Departamento de Estado encuentre en Washington una jauría de ruidosos discípulos?

Un ordenador portátil supuestamente robado en Irán, sacado del país, y entregado a agencias de inteligencia occidentales. Un robo que fue obra de los MEK de Irán. El 17 de noviembre de 2004, el entonces Secretario de Estado de EE.UU., Colin Powell hizo referencia a esa “nueva inteligencia, relacionada con misiles” sobre Irán.

Poco después se publicaron artículos en el Washington Post, el Wall Street Journal, y en el New York Times que “revelaban” que el ordenador -un truco algo burdo que recuerda el de la laptop de Raúl Reyes- contenía la “prueba concreta” del programa (inexistente) de armas nucleares de Irán. Una operación de propaganda que permitía justificar, a favor de Israel, nuevas agresiones contra Irán.

Ileana Ros-Lehtinen encabeza ahora el Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes. Uno puede imaginar lo que nos espera.

Enviado por su autor

 

Imágenes agregadas RCBáez y archivo web

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