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Archive for 30 mayo 2008

Todos los 21 de mayo, el Presidente George W. Bush declara el Día de la “Solidaridad” con Cuba y repite las mismas mentiras de hace casi medio siglo en un intento por deslegitimar la revolución social mejor lograda de América Latina en toda la historia. Este año, metieron la cuchareta los principales candidatos presidenciales estadounidenses, pero tales empeños se vieron socavados por el escándalo potencialmente explosivo relacionado con un eje de grupos terroristas radicados en los Estados Unidos, diplomáticos estadounidenses y “disidentes” cubanos pagados por Washington.

El 19 de mayo, el gobierno cubano reveló con documentación abundante que Michael Parmly, Jefe de la diplomacia estadounidense en la Sección de Intereses Nortemericana en La Habana (SINA), participó en la entrega de transferencias de efectivo a Martha Beatriz Roque, la líder de los llamados “disidentes” en Cuba. El dinero procedía de una fundación dirigida por el convicto terrorista Santiago Álvarez. Los cubanos, si bien toleran a los disidentes que obedecen las leyes cubanas, se refieren a los disidentes pagados por los Estados Unidos como “mercenarios”. Álvarez está cumpliendo una sentencia de privación de libertad en Miami por habérsele descubierto un enorme arsenal de armas para acciones violentas contra Cuba. El diplomático Parmly también hizo un préstamo a los mercenarios que reciben apoyo de los Estados Unidos “hasta que Santiago Álvarez se lo devuelva”. Evidentemente, el gobierno que hace tan difícil para los residentes cubanos en los Estados Unidos enviar dinero a sus familiares en Cuba, facilita las transferencias de dólares terroristas a los mercenarios cubanos.

A cambio del apoyo que reciben de Álvarez, estos mercenarios, con la colaboración de Parmly, enviaron cartas al Juez James Cohn para obtener una rebaja de la condena de Álvarez argumentando que la fundación financiaba “las campañas por los derechos humanos”, no el terrorismo, en Cuba. El Juez Cohn le rebajó la condena a Álvarez de 46 a 30 meses.

Los disidentes mercenarios –algunos de los cuales fueron encarcelados en 2003 por haber violado el código penal cubano y por haber actuado al servicio de una potencia extranjera con el fin de perjudicar “la independencia o la integridad territorial del Estado cubano”– se han propuesto derrocar al gobierno cubano y hacer retroceder a la revolución cubana. La revolución cubana es respetada mundialmente por sus logros en la educación y salud gratuitas, así como en el deporte, la cultura y el medio ambiente. Recientemente, el Fondo Mundial para la Naturaleza con sede en Suiza calificó a Cuba como el país más avanzado del mundo en materia de desarrollo ecológicamente racional y sostenible. El documental de Michael Moore “Sicko” muestra a ciudadanos estadounidenses recibiendo tratamiento médico en Cuba que no podían pagar o recibir en su país y Cuba lo brinda gratuitamente a todos los ciudadanos e inmigrantes cubanos.

El gobierno cubano pide al gobierno estadounidense que investigue la escandalosa colaboración con terroristas por parte del Jefe de sus diplomáticos en La Habana. Pide también al gobierno de Bush que responda a las preguntas que Cuba ha formulado desde hace ya mucho tiempo sobre el uso ilegal de la SINA para financiar, organizar y dirigir la realización por los mercenarios de “acciones provocadoras” con el fin de “desestabilizar” al país. Existen amplias pruebas de ello. Solamente en 2008, el gobierno estadounidense asignó 47 millones de dólares del presupuesto para destruir a la revolución cubana.

Todos estos actos constituyen violación de las leyes estadounidenses y cubanas y del derecho internacional relativas al respeto de la soberanía nacional, incluida la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961. Cabe preguntarse, como ha preguntado el Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, “¿Qué hubiera pasado si fuera al revés y diplomáticos cubanos participaran en intentos por desestabilizar al gobierno de los Estados Unidos?”

Yo, personalmente, cuando ejercí en 2005 como vicepresidente del Tribunal Benito Juárez en un proceso de la sociedad civil que tuvo lugar en México a fin de evaluar la política estadounidense hacia Cuba, pude corroborar las protestas del gobierno cubano contra el patrocino por parte de los Estados Unidos de “acciones provocadoras”. El presidente del Tribunal era el renombrado sacerdote y sociólogo belga François Houtart. Tras considerar un montón de pruebas, el Tribunal determinó que la política estadounidense “de casi cincuenta años” consistía en una serie de “actos ilegales, hostiles y de agresión hacia el pueblo cubano”, incluidos los “actos de terror” y la “aplicación de un bloqueo económico, comercial y financiero que priva al pueblo cubano de sus necesidades básicas” – en resumen, un intento de “genocidio”. [1]

Desafortunadamente, el gobierno de George Bush ha intensificado esta política con la adopción del Informe al Presidente de 2004 elaborado por la Comisión de Asistencia para una Cuba Libre, el cual constituye un abierto llamamiento al “cambio de régimen”. El segundo Informe de 2006 de dicha Comisión tiene un anexo secreto que posiblemente incluya propuestas de acciones terroristas o militares. Ese es el nefasto pero necesario contexto para entender el escándalo Parmly-Álvarez.

Cabría observar que Álvarez es un colaborador de larga data del confeso terrorista entrenado por la CIA Luis Posada Carriles, buscado en Venezuela por haber plantado una bomba en un avión civil cubano en trayectoria de Venezuela a Cuba en 1976 que causó la muerte a 73 personas. Posada fue también el artífice de los ataques con bombas ocurridos en los años noventa perpetrados contra hoteles cubanos, uno de los cuales causó la muerte al turista italiano-canadiense Fabio Di Celmo. Actualmente, Posada camina libremente por las calles de Miami y es halagado por funcionarios estadounidenses mientras este presuntamente trama nuevos ataques terroristas. Más de 50 000 personas han escrito a Bush exigiendo que Posada sea extraditado a Venezuela o procesado en los Estados Unidos.

Otros cientos de miles en todo el mundo se han incorporado a la campaña internacional para ejercer presiones al gobierno estadounidense a fin de que “los Cinco Cubanos” sean liberados. Contrario a su supuesto compromiso de combatir el terrorismo, los Estados Unidos encarcelaron a los cinco cubanos, dos de los cuales son ciudadanos estadounidenses, por haber infiltrado estos grupos terroristas radicados en Miami con el fin de impedir las acciones terroristas contra su patria y proteger las vidas de personas de todas las naciones como realización de las palabras del Libertador Cubano José Martí, “Patria es Humanidad”.

Los altos funcionarios del gobierno estadounidense no han respondido al llamado del gobierno cubano a que realicen una investigación del escándalo Parmly-Álvarez-mercenarios, salvo una repetición de la típica hipocresía de que los Estados Unidos apoyan los “derechos humanos” en Cuba. Estados Unidos, país que tiene la tasa de encarcelamiento más elevada del mundo y uno de los sistemas mediáticos más monopolistas y autocensurados, no tiene moral para hablar de “presos políticos y libertad de prensa” en Cuba. ¿Qué dicen de presos políticos como Mumia Abu-Jamal, Leonard Peltier, David Gilbert y de los innumerables puertorriqueños, para no mencionar a los Cinco Cubanos, a cuyas esposas en dos de los casos no se les ha permitido en diez años visitarlos a la cárcel porque les han denegado las visas? Peter Phillips, director de Project Censored (Proyecto Censurado), una organización que investiga los medios de comunicación, “no ha encontrado pruebas de restricción manifiesta o control gubernamental” de la prensa en Cuba y observa que “Cuba permite que la CNN, AP y Chicago Tribune mantengan oficinas en Cuba… [mientras] E.E.U.U. se niega a permitir a periodistas cubanos trabajar en Estados Unidos”.

En cuanto a la tortura, en Cuba existe un solo caso bien documentado de tortura – la tortura que ejerce el ejército estadounidense en su base en Guantánamo. Y, “¿elecciones libres?”. En incontables estudios investigativos se ha señalado el alto grado de participación de los electores, la libertad que tienen de elegir sus candidatos y otras características positivas de la forma de democracia socialista cubana. No hace falta un millón de dólares ni una mayoría de un voto en el Tribunal Supremo para ganar unas elecciones “libres” en Cuba.

Sea cual fuere la manera en que Estados Unidos responda al actual escándalo, la buena noticia es que más y más personas de Estados Unidos y de todo el mundo se percatan de que la política estadounidense hacia Cuba es hipócrita, injusta, contraproducente y carente de un futuro viable.

[1] En un informe secreto desclasificado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, los fines del bloqueo quedaron descritos desde un inicio como “para causar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”. Véase informe secreto por I.D. Mallory, Departamento de Estado, Relaciones Exteriores de los Estados Unidos, vol. VI (1991), pág. 886.

[2]Peter Phillips, “Cuba Supports Press Freedom” (Cuba Apoya la Libertad de Prensa), Dissident Voice, 24 de mayo de 2008

[http://www.dissidentvoice.org/2008/05/cuba-supports-press-freedom/].

James D. Cockcroft es autor bilingüe de 40 libros sobre temas como América Latina, política exterior de Estados Unidos y la “historia oculta”, el DR. JAMES COCKCROFT (Ph.D., Universidad de Stanford) ha participado en tres Programas Fulbright para Académicos, es Editor Honorario de Latin American Perspectives y profesor por Internet de la Universidad Estatal de Nueva York.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=68105

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“Los elegidos de los dioses
seguimos estando a la izquierda del corazón:
debidamente condenados como herejes”

Roque Dalton.

I

Llegan los días en que no basta hilvanar palabras, tal vez por la elemental preocupación que emerge de mis razones y mis certidumbres cubanas. Y es que no cejan algunos trasnochados, al pretender, bajo el ropaje de la renovación social, tildar de fundamentalistas a los partidarios de la Revolución Cubana, incluso “oponiéndose” al neoconservadurismo bushiano (tan desacreditado anda que se presenta insostenible, aún para los ideólogos de derecha). Y vienen, conjuntamente con el alegato acusatorio de estos seudo revolucionarios, las loas a la socialdemocracia (léase derechización de “guantes de seda”, aunque en tiempos recientes anden a mano descubierta) o al socialismo del Siglo XXI (conste que, muchos de quienes defienden el llamado “Socialismo del Siglo XXI”[1] son probados militantes de izquierda y revolucionarios de primera línea, pero determinadas indefiniciones conceptuales y manipulaciones teóricas han logrado una penetración evidente en sus filas por parte de un enemigo que se sabe derrotado, pero no vencido. Ya Ignacio Ramonet nos recordaba, en ese perfil, “la increíble capacidad de regeneración del capitalismo”[2]) desechando las lecciones de la historia.

Hace poco más de un año Eliades Acosta dejaba constancia en un artículo de este fenómeno posmoderno cuando decía: “Vivimos en una época en que las posiciones radicales en cualquier esfera de la vida social son reputadas como excluyentes, problemáticas e indeseables. Los puntos de vista políticos, filosóficos y religiosos; las preferencias gastronómicas o culturales, las costumbres a la hora de amar o morir, la adscripción o el rechazo a ciertos rituales y modas que se reputan como universales y de buen gusto, incluso, como “políticamente correctos”, suelen ser tomadas como signos de modernidad e incluso, de elemental urbanidad. Vivimos en el mejor de los mundos posibles, de creer en la solidez de tal aspiración a lo homogéneo, a lo global, a lo astutamente ecuménico. Lástima que todo sea una farsa engañosa, la manera en que el capitalismo contemporáneo se sueña a sí mismo…”[3]

Cuba, que debe cambiar, porque puede y porque quiere, no está subordinada a “las modas de la izquierda mundial”, que tan malos resultados han traído antaño. No desconocemos nuestras limitaciones, y recabamos el señalamiento oportuno de nuestro pueblo para la búsqueda de soluciones viables y posibles a cada desacierto, pero sin concederle ni una brecha al enemigo. Somos receptivos y respetuosos, no nos rodea una muralla de dogmas o prejuicios, pero es de cubanos esta primera pelea contra los demonios insepultos del capitalismo. Ya el Comandante en Jefe, en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, durante un 2005 de aires esperanzadores para América Latina, volvía a empuñar la adarga contra esos consabidos demonios: “Este país puede autodestruirse por sí mismo; esta Revolución puede destruirse, los que no pueden destruirla hoy son ellos; nosotros sí, nosotros podemos destruirla, y sería culpa nuestra”[4]

En este desandar por la historia del socialismo y sus batallas, hay que recobrar las definiciones. Pero no sólo enfatizando en lo conceptual, o transitando en fila india por la trillada autopista del consignismo. Hay que definir el sitio nuestro, el de cada hombre y mujer, en el combate. Y sólo desde las conciencias individuales se sostiene la conciencia de una nación. Hay que darle voz (alto y claro) al cubano de abajo, el de a pie o de “camello.” Hay que buscar, en sus inquietudes morales y sus necesidades materiales, cada error perfectible. Ese y no otro, es el núcleo y la tabla de salvación de los valores defendidos. Esa, y no otra, es la base de nuestra capacidad de resistencia. Estas verdades de Perogrullo, que se habían ido olvidando, a veces desde el pedestal nefasto de triunfalismo o la demagogia, sin ser una receta para el resto de la izquierda mundial, son el único punto de partida posible.

El Presidente Raúl Castro, al tomar posesión de su cargo el pasado 24 de febrero, recordaba la función del revolucionario en todos los tiempos, con una formidable lección de ética: “No hay por qué temer a las discrepancias en una sociedad como la nuestra, en que por su esencia no existen contradicciones antagónicas, porque no lo son las clases sociales que la forman. Del intercambio profundo de opiniones divergentes salen las mejores soluciones, si es encauzado por propósitos sanos y el criterio se ejerce con responsabilidad.” [5] Este criterio de la máxima dirección revolucionaria refuerza la aplicación contemporánea de la sentencia de Fidel cuando, en 1986, como bien nos recuerda el propio Eliades, y precisamente ante los periodistas cubanos, expresaba “[…] prefiero los inconvenientes de las equivocaciones a los inconvenientes del silencio… Creo en la vergüenza de los hombres y por eso creo en la crítica.”[6]

La espada de Damocles que amenaza al socialismo en estos tiempos es la vaguedad de su trayectoria, pues si bien se encamina, con justicia, a salvar el futuro de la humanidad, las tácticas para llegar a ese futuro siguen escindiéndose entre sus correligionarios. Por eso la batalla es de IDEAS, no de ideologías, que sería la magnificación de las ideas, la segunda fase. Hay que empezar por las ideas, por los conceptos primarios, y cuando estos calen, ahondar ideológicamente en ellos, para recuperar, repensar y re-crear la ideología. Y no se trata de establecer un único plan de acción, que es un método inviable, o de acelerar la marcha de la “revolución mundial”, porque lo cierto es que no basta ir a pasos acelerados en el fortalecimiento de la infraestructura económica de un sistema en pos de la mejoría social necesaria, sin el abrazo humano. Hay que priorizar al individuo, como base social, sin sobornarlo. Fue Federico Engels quien dijo aquello de: “La materia no es un producto del espíritu: el espíritu mismo no es más que el producto supremo de la materia”[7] en contraposición al materialismo burdo feuerbachiano. El ser humano reclama su espacio, en presente: hay que ir al hombre, como única estrategia posible para salvar a los hombres. El socialismo tiene que tocar a las puertas del ciudadano común, instalarse en sus creencias, como lo hizo alguna vez Cristo para validar su fe, a riesgo de Roma y de los fariseos traidores. No para prometer el Paraíso, para llevar ese paraíso a nuestro interior sin “los inconvenientes del silencio”. Ese camino, como acierta Eliades Acosta en su artículo: “depende de todos, hasta del último hombre y mujer, y no solo de una vanguardia, como antes se creía.”[8]

En cuanto a Cuba, que de eso hablo, no hay mejor aprendizaje que su determinación. Estamos cabalgando, no sólo porque ladran los perros, sino porque el Gobierno y su actual Presidente tienen definida su trayectoria. Se sabe hacia dónde se va EN PRESENTE, sin mediatizar la utopía y sin descuidarse de las fintas de la historia. Ya lo expresó sin medias tintas el propio Raúl: “si el pueblo está firmemente cohesionado en torno a un único partido, éste tiene que ser más democrático que ningún otro, y con él la sociedad en su conjunto, que desde luego, como toda obra humana, se puede perfeccionar, pero sin dudas es justa y en ella todos tienen oportunidad de expresar sus criterios, y más importante aún, de trabajar para hacer realidad lo que en cada caso acordemos”.[9]

Y lo definitorio y lo definitivo deben encadenarse de una buena vez en este tiempo, en las manos redentoras de millones de herejes, bajo el cielo borrascoso que antecede a todas las victorias.

II

Cuando el VII Congreso de la UNEAC se acallaba en la “gran prensa”, y a Cuba la encasillaban en los veredictos anticipados del descalabro “postcastro”, se hizo la voz, y con las voces también se hizo la luz. Fidel, expresidente y soldado, meditaba, desde la trinchera de ideas donde siempre estuvo, y Eusebio Leal, historiador y soldado, era otra vez el donante de una clarinada de palabras necesarias. Desde el silencio comprometido de entonces soy ahora el eco: “Para no continuar el hilo de lo que todos hemos escuchado, sino más bien el hilo ese que tenemos en el corazón, el de las causas y motivaciones que nos trajeron al Congreso, recordaría, evocando el comienzo de esta sesión, aquella frase inolvidable que la eximia escritora francesa Marguerite Yourcenar, autora de Memorias de Adriano, encontró en una carta de Flaubert: “Los dioses no estaban ya, y Cristo no estaba todavía, y de Cicerón a Marco Aurelio hubo un momento único en que el hombre estaba solo”.[10]

El clamor del Historiador de la Ciudad no era sólo la reivindicación urgente de la poesía vital, y menos aún alarde de retórica literaria. Eusebio, el sabio, es un hombre que nunca necesitará de esos artilugios en su oratoria. Eusebio, el leal, asume que “lo que hasta ayer no fue conveniente o prudente, hoy es necesario […] y no es como dicen nuestros mortales enemigos, un tema cosmético”[11] Desde el Flaubert de la Yourcenar nos trae el paralelismo inevitable de este momento único que sobreviene, donde el Hombre está solo, con la única fuerza de la fe en sí mismo. Nadie ha definido mejor a Cuba ante su destino comprometido con la humanidad. La historia de hoy no ha sido hecha, la historia se está haciendo. Somos nosotros, únicamente nosotros, los responsables de esa Historia. Sin grandilocuencias ni apocamientos; sin delirios de grandeza ni manierismos.

Y no discuto razones en el terreno de la soledad garciamarquiana. No discuto razones al error, compañero disciplente de toda verdad humana. No discuto razones, como contrapartida válida, al acompañante ausente que no renuncia, desde su simpatía de amigo confeso; al que no abandona la Isla desde su lejanía inevitable; o del pueblo hermano que hace causa común con la nuestra. No discuto el futuro, aunque quisiera. Discuto las razones de la resistencia que nos funda, sin caer en el “bovarismo” (pecado original en el imaginario común de muchos jóvenes de hoy) ni en el amurallamiento, y también discuto las razones de la culpa probable que puede acunarse en estos días. Sí, la culpa de errar la senda, de no salvar el abismo de la indefinición. La pervivencia del sueño de la Revolución Cubana, se define, siempre y en todas las instancias, dentro de Cuba. Es la esencia de todo, no me cansaré de repetirlo. La “vieja guardia” no estará mañana… y la ilustración ininterrumpida de la justicia y la ética no dependió nunca de líderes mesiánicos sino de herejes elegidos, porque la culpa de no sumarse al camino herético de las revoluciones siempre es personalísima. La Revolución es un compromiso, pero ante todo consigo mismo. Es un compromiso social, pero desde los sentimientos individuales. A elección propia queda levantarse en una idea, en una causa, en un camino.

Fidel Castro esbozaba la dimensión del reto cuando decía: “El ser humano moderno no es menos egoísta que el griego de la época de Platón. Por el contrario, el de hoy está sometido a un diluvio de publicidad, imágenes e influencias a las que jamás lo había sido”.[12]

Y más adelante, reafirmando el contenido engeliano de su mensaje, siempre desde el materialismo dialéctico, sentenciaba: “La conciencia del ser humano no crea las condiciones objetivas. Es al revés. Sólo entonces puede hablarse de revolución. Las palabras bellas, necesarias como portadoras de ideas, no bastan; hacen falta meditaciones profundas.”[13]

Fidel les decía esto a los intelectuales y artistas. Las “meditaciones profundas” que pedía Fidel eran la confrontación a los problemas, las críticas de conjunto con las ofertas de soluciones; no el boceto superficial, no los devaneos buesianos, no los parangones afeminados, no las solicitudes alienadas, no el compromiso hipócrita con el país. Para el cubano de adentro era inevitable la memoria martiana: “todo al fuego, hasta el arte para alimentar la hoguera…”[14] Y parafraseándose a sí mismo, rescatando y re-creando la célebre fórmula de 1961 que fue una vez subutilizada por el reduccionismo seudocultural de los setenta, concluye su pedido abogando sinceramente por “todo lo que fortalezca éticamente a la revolución”[15] cuya utilidad objetiva no puede desdeñarse. La interpretación visible de esas conclusivas y nuevas “palabras a los intelectuales” es: la ética ante todo. Revolución sin ética, no es Revolución; arte sin ética, no es arte. Desde una posición adversa al proceso cubano es válida una mirada ética y respetuosa; desde una posición solidaria al proceso revolucionario es intolerable una solución antitética de los valores humanos promovidos por el socialismo. La ética no puede sacrificarse jamás, porque en ese sacrificio estarían incluidos todos los sueños de redención humana.

Pero la ética, que debe materializarse en lo profundo, no puede ser excusa para la desunión; por el contrario, debe ser una alianza. Desde la diversidad de criterios, por la única certitud posible: ser nosotros mismos para nosotros mismos. Como inflexiones y notas musicales diferentes en un solo coro humano, entonando la sinfonía continuada y cambiante de la patria de siempre. Eusebio Leal esclarece: “Yo no quiero ser un cubano de cuota; no lo quiero ser. Me sería ofensivo ser un cristiano —como lo soy— de cuota; o un mulato —como lo soy también— de cuota, si entendemos nuestra ascendencia de la sangre o de la cultura; o todavía uno más oscuro: un negro de cuota. Yo quiero ser parte de este grupo, a quien nadie escogió con el dedo. Cuba es así, y el que trate de modificarla separándola, dividiéndola y convirtiéndola en extrañas representaciones, pone a Cuba sin el legado de Martí.”[16]

El “cubano de cuota” que alude Leal, es precisamente el silenciado por la no pertenencia, europoide de alma o proyanki de bolsillo, cuya mercantilización circula en los entretelones del contraproyecto socialista nacional. Cuando se reacciona incondicionadamente a los antevalores foráneos, se deja de ser un “cubano de cuota.” Y cuando esa reacción es conciente, se le denomina patriotismo. Para eso, para que cale en el hombre la razón de la pelea, es la conciencia: para hacer Patria.

III

El pasado 3 de abril en el Palacio de Convenciones, el Vicepresidente Carlos Lage, a quien la mitología popular le atribuye un papel determinante en la puesta en marcha de las medidas económicas de enfrentamiento a la crisis de los durísimos años noventa, conocida ya en historia como “período especial” y provocada fundamentalmente por la debacle soviética y el reforzamiento del bloqueo imperial, compartió una breve pero incisiva reflexión con los intelectuales y artistas del patio, en la hora que representa para el país, me atrevería a afirmar, el segundo gran momento de la Revolución Cubana, después del agotamiento del modelo estructural del mal llamado “socialismo real” (el primero fue la heroica resistencia) y les dijo: “Me ha sido útil oír ideas nuevas y otras, no tan nuevas; me ha sido útil escuchar conceptos que me parecen correctos y otros, que necesito más tiempo para meditarlos. Me distancio del pesimismo de unos pocos —dos o tres, por suerte—; me identifico con el optimismo de muchos, la inmensa mayoría. Comprendo la impaciencia de todos porque es la nuestra. Me alienta la fe de muchos, la inmensa mayoría, […]. Me preocupan los que piensan que bajos precios y altos ingresos son fruto de decisiones burocráticas y no de lo posible.

Nada puede entenderse ni nada puede criticarse con la crudeza necesaria si olvidamos nuestro pasado reciente, si olvidamos de dónde venimos.

Venimos de la ausencia dramática de alimentos y medicamentos, de calles desoladas, de noches oscuras, de doble moneda, que es como doble bandera, con la atenuante de que ambas son nuestras.

Venimos, y en alguna medida aún estamos, en un período histórico de casi dos décadas en que nos propusimos sostener un ideal de justicia que ya no era posible defender. Y lo logramos, para asombro de todos y de nosotros mismos. ¿Por qué? Porque creemos en lo que defendemos. Porque no tememos. Porque hemos tenido a Fidel.

La doble moral, las prohibiciones, una prensa que no refleja nuestra realidad como queremos, una desigualdad indeseada, una infraestructura deteriorada, son las heridas de la guerra, pero de una guerra que hemos ganado.

Estoy convencido de que la Revolución tiene hoy más fuerza que nunca para encontrar respuestas a las preguntas y solución a los problemas; incluso, a las preguntas y los problemas que brotan de las fecundas y lúcidas mentes de los delegados al Congreso de la UNEAC. Lo haremos.”[17]

Más allá de las interrogantes y sus posibles soluciones, que van haciendo, muy lentamente, su camino al andar, como nos requiriera alguna vez un gran poeta español, hay que recordar, con Lage, de dónde venimos, donde estamos aún “en alguna medida”, y porque estamos llegando ahora de este país en duermevela, entre el sueño y el descalabro, que tuvo la osadía o la locura de no abandonar la utopía cuando los cantos de sirena y los espejismos eran fabricados y vendidos como cualquier otro bien de consumo, a precios módicos para los desposeídos; totalmente gratuitos para los alucinados. La Isla alucinada que no levó anclas para que los huracanes la arrastraran al Norte como una gran balsa a la deriva. Empecinamiento o psicosis obsesiva en la que se desgastaban sus pobladores náufragos. Hemos hecho el viaje sin retorno hacia nuestra condición humana, por encima de todo, de la misma forma de Diógenes cuando andaba por Atenas, a plena luz del día, con una lámpara encendida, y ante la pregunta estupefacta de “¿Qué haces, loco?” escuetamente contestaba: “Estoy buscando una luz.”

Los amigos, que aún son amigos, y cruzaron el Golfo, renunciando al cielo por el sky, como nos canta en cualquier orilla el trovador Carlos Varela, tienen todo el derecho que les otorga la rendición, como nosotros tenemos el derecho que proviene de la resistencia. Cualquiera puede cansarse. La derrota no es del que se rinde, del que se cansa, del que pierde la fe, porque siempre se puede volver a creer y volver a pelear. La derrota es para el que pone el alma en subasta pública y pasa a militar en las filas de la raza vendible. La derrota es para el que ha dejado de buscar una luz en los seres humanos, una luz en sí mismo.

Por eso las “calles desoladas”, las “noches oscuras”, “las prohibiciones”, la “doble moral” y la “doble moneda” no fueron nuestra derrota… pero pueden serlo todavía. Dos banderas, aunque con la atenuante de ser propias, siguen siendo dos. Cuando el poeta matancero Bonifacio Byrne sostuvo “con honda energía/ que no deben flotar dos banderas/ donde basta con una: la mía” se refería a las enseñas nacionales de Cuba y los Estados Unidos. Y en ese caso, los herejes cubanos, sabemos cuál es la elección definitiva. Pero cuando Carlos Manuel de Céspedes dejó que la bandera de Yara, inspirada en los ideales de libertad, igualdad y fraternidad, cediera el primer plano a la bandera de Narciso López y Cirilo Villaverde, no hacía concesión alguna, porque la causa primera de la independencia daba la hora de las definiciones y no de las dualidades. El Padre de la Patria sabía también que Cuba lavaría con su sangre esa bandera, para reivindicarla de cualquier origen oscuro.

La guerra para “salvar la Patria, la Revolución y las conquistas del socialismo” ha terminado en Cuba (y sólo en Cuba), pero no la pelea de la resistencia. Y la notación de la resistencia en cada cubano y cubana puede encontrarse sin demasiado esfuerzo en la conservación de nuestra capacidad de asombro. La imaginería nacional es vasta, pero más sorprendente aún es como celebramos todos los días, asombrados y eufóricos, el triunfo de la imaginación sobre la muerte. Y Lage nos sondea, nos ausculta, como buen médico, y reconoce el cómo “en un período histórico de casi dos décadas […] nos propusimos sostener un ideal de justicia que ya no era posible defender. Y lo logramos, para asombro de todos y de nosotros mismos. ¿Por qué? Porque creemos en lo que defendemos. ” Así nos hemos salvado, con el credo en nuestra opción para revivir el mañana. Y Cuba, decía Martí, al salvarse, salva.

Caminando durante años “por el bulevar de los sueños rotos” siempre se pierde la ingenuidad y el derrotero rancio del confuso ayer. Y seguirá trunco el presente sino nos detenemos a redefinir, desde el socialismo imprescindible, y sin amerengamientos, hacia dónde vamos ahora, sin olvidar la digna hidalguía de aquel que buscaba, en la Atenas clásica, una luz en las tinieblas, y que, aún cuando el hacedor de un imperio, Alejandro Magno, le solicitó, al verlo desnudo en su barril: “Pide lo que quieras, Diógenes” el filósofo le contestó: “Apártate, que no puedo ver el Sol.”

No se escribe este criterio amparado en la beldad sin afeites, que refulge legítimamente cuando porta una idea; se busca en la historia, sin pretensiones, una lectura del mundo. Y cuando se concreten en la tierra nuestra, las meditaciones profundas que nos pedía Fidel, con realidades, los cubanos y las cubanas que trabajan en el taller del Sol, estarán listos para comprender que no necesitamos castillos en las nubes que cubran de sombra nuestra utopía.

Hemos ganado la guerra; heridos, mutilados, desguarnecidos ante la lluvia dolorosa que nos recuerda en el cuerpo nuestras privaciones. Nuevos campos de batalla, decía el Che, esperan por el concurso de nuestros modestos esfuerzos. Sin la victoria en ellos no habrá redención posible.

Hemos ganado la guerra, nuestra guerra, y seguimos vivos. Sólo los muertos –y sólo algunos- descansan en paz.



[1] Para mayor información sobre este concepto, ver Dieterich, Heinz. “El Socialismo del Siglo XXI”, Libros Libres, Diario digital Rebelión.

[2] Ramonet, Ignacio. “La actual crisis justifica, más que nunca, repensar el modelo económico” Entrevista a Cira Morote. Diario digital Rebelión

[3] Acosta Matos, Eliades. “Moral, ética y justicia” Cuba Socialista, Número , Año 2007

[4] Castro Ruz, Fidel. Discurso en la Universidad de La Habana, 17 de noviembre de 2005. Diario Granma.

[5] Castro Ruz, Raúl. Discurso ante la Asamblea Nacional del Poder Popular en la toma de posesión como Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, 24 de febrero de 2008. Semanario Trabajadores.

[6] Castro Ruz, Fidel. Discurso en la clausura del V Congreso de la UPEC, citado por Acosta Matos, Eliades. Ídem

[7] Engels, Federico “Ludwing Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana” Obras escogidas. Editorial Progreso, Moscú.

[8] Acosta Matos, Eliades. Ídem.

[9] Castro Ruz, Raúl. Ídem.

[10] Intervención de Eusebio Leal en el VII Congreso de la UNEAC, Palacio de las Convenciones, el 2 de abril del 2008. (Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado). Diario Granma.

[11] Leal, Eusebio. Ídem.

[12] Carta de Fidel Castro a los participantes en el VII Congreso de la UNEAC, Palacio de las Convenciones, 1 de abril del 2008. Diario Granma.

[13] Castro Ruz, Fidel. Ídem.

[14] Martí, José. “La exhibición de pinturas del ruso Vereschagin” 13 de Enero de 1889. Publicado en José Martí. Obras escogidas en Tres Tomos. Tomo II Ed. Política, La Habana, 1979. pág.325

[15] Castro Ruz Fidel. Ídem.

[16] Intervención de Eusebio Leal en el VII Congreso de la UNEAC, Palacio de las Convenciones, el 2 de abril del 2008. Ídem.

[17] Lage, Carlos. Intervención en el VII Congreso de la UNEAC. 3 de abril. Diario digital Rebelión.

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“Un grano de poesía sazona todo un siglo“: Bajo la advocación de este pensamiento martiano, se desarrolla en nuestra ciudad, desde el pasado lunes, el XIII Festival Internacional de Poesía de La Habana: momentos cumbres se han sucedido en estos días tres días en que la poesía nos ha llegado en las voces de los idiomas originarios de esta América Nuestra, y también en la de poetas de cinco continentes.

Diversas jornadas de lectura se han sucedido, tanto en la Sala Martínez Villena de la UNEAC, en la que poetas peruanos y andaluces compartieron sus textos y, así mismo, poetas tabasqueños relataron las incidencias del Encuentro de poetas que en homenaje a Pellicier se convoca anualmente en esa ciudad mexicana y el enorme esfuerzo que realizaron debido a graves inundaciones que ocasionaron la pérdida de más de 15, 000 volúmenes de su biblioteca, no obstante lo cual sus habitantes entregaron una ciudad remozada y esperanzada a los poetas.

Momentos de danza y poesía fueron representativos del segundo día del Festival, cuando Danza retazos y los juglares que en zancos alegran a los visitantes de la Habana Vieja, llevaron a los poetas en medio de risas y palmadas hacia la Basílica del Convento de San Francisco de Asís, donde tendría lugar la velada inaugural, en la que la habitual Jornada de “Palabra del mundo”, trajo nuevamente las voces de las diversas naciones originarias que componen lo más autóctono de nuestros países. En esa misma jornada se hizo entrega del Premio Rafael Alberti, que convoca la Sociedad de Beneficencia de naturales de Andalucía y diversas entidades de carácter literario de nuestro país: este año, el Premio recayó –muy merecidamente- en el poeta Luis Marré, quien, reconociéndose mal improvisador, supo sin embargo entregarnos sus recuerdos de los versos del poeta español que da nombre al Premio. El programa de la Velada concluyó con las interpretaciones del Grupo Vocal Desandann, integrado por diez talentosos intérpretes provenientes del Coro de Camagüey, todos ellos descendientes de haitianos en Cuba; todo un regalo por su musicalidad, que sorprendiera muy gratamente a los presentes.

El miércoles en horas de la mañana, se realizó uno de los principales momentos de estos días: la Junta Mundial de Poetas, en el Hotel Habana Libre. Tristemente, la jornada se inició con el anuncio, en la emocionada voz del poeta peruano Winston Orrillo, de la inesperada muerte del poeta Alejandro Romualdo (1926-2008), -como él Premio Nacional de Literatura de esa hermana nación. El Profesor Orrillo ofreció un breve panegírico que trajo a los presentes el recuerdo de quien sufriera los rigores del exilio en Cuba y México, terminando con la vibrante declamación de su “Canto Coral a Tupac Amaru, que es la libertad”:

“Querrán volarlo y no podrán volarlo,

Querrán romperlo y no podrán romperlo,

Querrán matarlo y no podrán matarlo:

Al tercer día de los sufrimientos,

cuando se crea todo consumado,

gritando ¡LIBERTAD! sobre la tierra,

ha de volver!

¡y no podrán matarlo!

Las actividades del miércoles fueron completadas con presentaciones poéticas en diferentes municipios y provincias del país, y con la presentación en la tarde de una joya de la poesía cubana, la matancera Carilda Oliver Labra junto a otros poetas.

Hoy jueves continúa el Festival con lecturas de poesía en la Habana Vieja y otros espacios de la Capital y del país.

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Comienza en Cuba Festival Internacional de Poesía
Escrito por Prensa Latina

Poetas y artistas de los cinco continentes asistirán desde hoy aquí al 13 Festival Internacional de Poesía de La Habana, que este año dedica sus jornadas al rescate de las lenguas originarias.

Presidido por el escritor cubano Alex Pausides, el encuentro reunirá en la capital durante siete días a unos 100 exponentes del género, entre los que figuran el mexicano Juan Bañuelos, el guatemalteco Humberto Ak´abal y la peruana Dida Aguirre.

Además de regalarles su poesía a los cubanos, Bañuelos será la figura principal de la III Juntala Humanidad, una red de intelectuales que luchan por la paz y la justicia. Mundial de Poetas en Defensa de

El programa abarca una cumbre en la que intervendrán exponentes de las lenguas originarias como Mapuche, Wayú, Kamsá, Quechuá, Maya-Quiché, Aymara y Guaraní.

Ellos intercambiarán con poetas de otras latitudes como el austríaco Christoph Janaes, el danés Thomas Boberg, los rusos Mijail Mijailovich y Alexey Sosna, y el nigeriano Odia Ofeimun, entre otros.

Entre las novedades de este año destaca el espacio dedicado a proyectos experimentales como los performance poéticos en los que la poesía y la música se darán la mano.

El festival esta organizado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, y la Comisión Nacional Cubana de la UNESCO.

http://www.canalhabana.cu/index.php?option=com_content&task=view&id=1427&Itemid=6

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Invitación a foro debate en:

El Centro de Estudios Che Guevara, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba y la Organización Latinoamericana de Estudiantes convocan al Foro Debate:

“Visión contemporánea del Che en el 80 aniversario de su nacimiento. Retos y desafíos de su legado para la juventud de todo el mundo”.El mismo tendrá lugar el jueves 5 de junio de 2008, de 10:00 a 12:00 hrs (hora de Cuba).

Participarán Aleida Guevara March, Camilo Guevara March, María del Carmen Ariet y otros estudiosos de la figura del Che.

Por espacio de dos horas los participantes intercambiarán con los internautas y estos a su vez podrán preguntar sobre este extraordinario hombre, su legado para la juventud mundial.

Ir al foro…

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Una nota light, a propósito de la recién concluida Dulce veneno, un fresco de personalidades, virtudes y defectos, espero les guste:

Después de más de una década de trabajo con investigaciones acerca de la ficción seriada en la televisión (1), es posible afirmar que la telenovela conquistó un espacio en el campo cultural y ganó visibilidad en el debate en torno a la cultura brasileña. En 1986, cuando fue iniciado el proyecto de mapeo de la historia y producción de la telenovela en Brasil (Ortiz, Borelli y Ramos, 1989), todavía no existían muchas investigaciones académicas sobre el tema (2). Con todo, en aquel momento ya se consideraba la importancia de la ficción televisiva seriada -incluso, de manera especial, de la telenovela, en el caso brasileño y latinoamericano- como un objeto privilegiado para la comprensión de la cultura contemporánea.

Sin embargo, la mayor parte de los datos recopilados en 1986 consistía en fuentes primarias (destacándose entre ellas testimonios y entrevistas (3) con autores, directores, actores y demás productores culturales envueltos en el proceso de construcción de la narrativa de la telenovela) y de informaciones recogidas por agencias de publicidad y propaganda, institutos de investigación de mercado y empresas del mundo mediático. Se debe resaltar, sin embargo, que uno de los elementos más significativos en la composición del protocolo metodológico de esta investigación tuvo su centro en la realización de una etnografía de la producción en el interior de las principales redes de televisión por aquel entonces volcadas hacia la producción de telenovelas: Globo y Manchete.

Lo que se puede comprobar, a partir de esas consideraciones preliminares, es que, a pesar de la televisión ya haber conmemorado más de 50 años de historia en el Brasil (1950-2001) y de tener la telenovela un lugar en la programación desde el origen mismo (la primera de ellas, Sua vida me pertenece, de Walter Foster, salió al aire por la extinta TV Tupi en 1951) y de permanecer hasta hoy como una de sus principales atracciones, la academia demoró cerca de tres décadas para comenzar a reflexionar sobre el lugar ocupado por la telenovela en el campo cultural brasileño y en la vida cotidiana de los receptores.

Historia, producción, territorios de ficcionalidad, recepción

La telenovela emerge como un objeto de consumo masivo, constituido en constante diálogo con matrices populares: para considerar el cuadro conceptual anteriormente referido, una manifestación de la ¿cultura popular de masas? (Martín-Barbero, 1987). Originaria de tradiciones al mismo tiempo populares y masivas, de las narrativas orales, del romance-folletín o de las novelas semanales (Meyer, 1996 y Sarlo, 1985), de las radionovelas (Belli, 1980), del cinema de lágrimas (Oroz, 1992) y de la soap opera norteamericana (Allen, 1995), la telenovela brasileña se distingue, en la actualidad, por ser un producto cultural diferenciado, fruto de especificidades de las historias de la televisión y de la cultura en el Brasil. Por mucho que sea posible hablar genéricamente de telenovelas, suponiendo un formato universalizante de producción y narrativa -y aunque halla una proximidad entre las telenovelas latinoamericanas y las brasileñas- es importante delimitar las particularidades de la historia de los campos culturales en los cuales son producidas, distribuidas y recibidas.

En los años 50 y 60, la “forma” de la telenovela se encontraba, en el Brasil, bastante próxima e indiferenciada de los patrones que le dan origen. Se puede aquí hacer el inventario de algunas de las principales características que componen el escenario de constitución y consolidación del campo televisivo y en especial, de la esfera de producción de las telenovelas, en este período:

– fronteras todavía difusas, en busca de un lenguaje televisual propio, que se pueda diferenciar de la forma literaria, radiofónica, teatral o cinematográfica son notables, en este contexto, los conflictos y simbiosis que tienen lugar entre los campos de la literatura, prensa, radio, teatro y cine, articulados, en la TV, alrededor de un importante mecanismo de reproducción de las industrias culturales, la serialización;

– narrativa melodramática, con tendencia al melodrama, ambos territorios de ficcionalidad característicos de las radionovelas, novelas semanales y de los filmes del “cinema de lágrimas”;

– fabricación sobre bases más artesanales que industriales, marcada por la improvisación técnica y por la ausencia de criterios de división del trabajo, capaces de definir con claridad las diferentes etapas de la producción -guiones, dirección, vestuario, escenarios, iluminación, efectos sonoros, etc.;

– migración de productores culturales “autores, directores, actores y demás componentes del proceso” que habían venido de otros campos como la radio, el teatro y el cine; de esto resulta un cuerpo de profesionales no-especializado -a fin de cuentas, la televisión apenas estaba comenzando, sin acumulación alguna de capital cultural que pudiese permitir que los agentes diesen cuenta de los nuevos desafíos;

– gran número de telenovelas adaptadas a partir de textos literarios y en el propio curso, un proceso experimental de formación de autores, en busca de “textos” adecuados al lenguaje de la TV (sinopsis, scripts, guiones), de directores “aprendiendo” a lidiar con los recursos técnicos e imaginales, de actores sobrepasando los límites de la voz y de la experiencia radiofónica, para enfrentar la necesaria simbiosis entre “habla” e “imagen que habla”, y de los demás agentes implicados en el proceso.

Ese panorama únicamente se alteró al final de los 60 e inicio de los 70, cuando comenzaron a surgir innovaciones que racionalizaron y sofisticaron el proceso productivo. A partir de ahí, se destacan algunas transformaciones relacionadas con la tecnología, la gerencia de administración, la calificación de los profesionales, el fortalecimiento del sector de las telecomunicaciones en el Brasil y, también, al propio modelo narrativo:

– aparición del video-tape, que revoluciona el hacer televisivo e introduce un cierto grado de organización, planeamiento, ¿anticipación?, además de la posibilidad de repetir, corregir, restaurar y más que esto, guardar, archivar, componer un acervo, una historia, una memoria;

– cámaras cada vez más ligeras, que pueden ser cargadas al hombro y que pasan a filmar el “mundo de frente”; estas imágenes crean atmósferas nuevas y propician que las tramas no queden circunscritas únicamente a los escenarios artificiales de los estudios, incorporando con ello un tono más “realista” y “natural”, favorecido por las “escenas en exteriores” “las grandes metrópolis y otras capitales del país, con sus calles inscritas ya en el imaginario de los receptores, como cartones postales que divulgan una cara, una identidad brasileña, los personajes de ficción que se mezclan con las personas comunes y circulan con ellas por la ciudad;

– introducción del color, que altera significativamente el modelo productivo, escenarios, vestuarios, iluminación, que obliga a concebir la imagen no solo en las fronteras entre el negro, el gris y las demás gradaciones hasta que se consigue la luminosidad del blanco, sino también incorporar esos múltiples tonos y las diversas transiciones de un color a otro y de las variaciones de tonalidades dentro de un mismo campo de colores;

– mayor inversión en el entrenamiento y formación de personal para actuar -con calidad- y con las especificidades del medio, de manera que permitió, al menos embrionariamente, la constitución de un cuerpo de profesionales aptos para responder sobre lo que es hacer TV y no más para continuar produciendo teatro, cine, radio y literatura en la televisión;

– proceso de división del trabajo que crea departamentos especializados responsables por los vestuarios -las actrices, por ejemplo, no necesitan en lo adelante traer de casa sus propios vestidos de novia para que el personaje se pueda casar-, escenografía, iluminación, música, y personal que administra e industrializa el proceso productivo, rompiendo, en parte, con la improvisación y lo artesanal;

– y, finalmente, para algunos canales de televisión, la transmisión de la programación en una red nacional, consecuencia esta de la acción concatenada entre el avance del sector de las telecomunicaciones y las potencialidades de las nuevas tecnologías, en rápida atención en los años 70. (8)

El modelo narrativo también pasa por significativas transformaciones con la introducción de temáticas nuevas y el diálogo del melodrama con otros territorios de ficcionalidad.

El principal desplazamiento del eje temático puede ser detectado en el énfasis que se pone, a partir de ahí, en las tramas dirigidas a la transmisión de imágenes de la realidad brasileña; se incorpora a la trama un tono de debate crítico sobre las condiciones históricas y sociales vividas por los personajes; se articulan, en el tejido narrativo, los tradicionales dramas familiares y universales de la condición humana, los hechos políticos, culturales y sociales, significativos de la coyuntura del período; esta nueva forma se inscribe en la historia de las telenovelas como una característica particular de la producción brasileña; y estas narrativas pasan a ser denominadas novelas verdad, porque transmiten una cotidianidad que se propone crítica, por estar más próxima a la vida -real- y por pretender desenmascarar lo que estaría ideológicamente camuflado en la percepción de los receptores.

En el interior de esa tendencia de los años 70 destacan, como ejemplos de autores y telenovelas, (9) Bandeira 2 y Saramandaia (Dias Gomes, 1971-72; 1976), Irmãos Coragem (Janete Clair, 1970-71), Os deuses estão mortos, Escalada y Casarão (Lauro César Muniz, 1971; 1975; 1976), Gabriela (Walter George Durst, adaptación de Jorge Amado, 1975), entre otros. Con ellos, la producción de telenovela en Brasil busca legitimidad por medio del diálogo establecido con los campos del cine, la literatura y el teatro, todos volcados, desde la década anterior, hacia la construcción de una crítica articulada al proyecto anteriormente mencionado: grupos de intelectuales marxistas que se propusieron enfrentar el debate sobre las relaciones entre cultura y arte, sobre las exclusiones entre popular, masivo y erudito, con el consonante objetivo “aunque con lecturas e interpretaciones diversas, dependiendo de la óptica o de la inserción político-partidaria de sus miembros” de concebir una teoría crítica capaz de proyectar nuevos rumbos para la sociedad brasileña, diferentes de aquellos propuestos por el patrón de modernización hasta entonces vigente.

Entretanto, esos intelectuales “antes reconocidos en sus campos de origen como escritores, cineastas y directores, más ahora como productores de TV” tuvieron y continúan teniendo enorme dificultad para legitimar su trabajo hasta entre sus propios compañeros, pues escriben, dirigen y actúan en una industria cultural; están distantes, por tanto, de colaborar para la preservación de los patrones artísticos, culturales y cultos, imprescindibles en la construcción de esta crítica al modelo de modernidad aplicada.

Aún así, estos autores y sus telenovelas dejaron marcas de distinción y legaron una herencia que se reitera durante la década del 80 y persiste en años más recientes; continúan produciendo telenovelas con el objetivo de mantener la perspectiva crítica, por medio del diálogo con la realidad brasileña.

Es interesante observar que muchos receptores refrendan estos mismos criterios de distinción y afirman que estas son las telenovelas que permanecen en la memoria: están catalogadas en el grupo “de las grandes historias”, “de aquellas que quedan” (10). Entre las citadas frecuentemente, se destacan Terras do sem fim (Walter George Durst, adaptación de Jorge Amado, 1981-82), Roque Santeiro (Dias Gomes, 1985-86), Roda de fogo (Lauro Cesar Muniz, 1986-87), Tieta y A indomada (Aguinaldo Silva, adaptación de Jorge Amado, 1989-90; 1997), Renascer , Rei do gado y Terra nostra (Benedito Ruy Barbosa, 1993; 1996-97; 1999-00).

Además del desplazamiento del eje temático, también se puede observar, a partir de los años 70, un descentramiento de la hegemonía del melodrama, provocado por la invasión de otros -territorios- de ficcionalidad (11) como la comicidad, la aventura, la narrativa policial, lo fantástico y el erotismo. Son tramas que, paralelamente al hilo melodramático conductor, se insertan en el contexto de la trama y pasan a dialogar con matrices constitutivas de estos otros territorios. Algunos ejemplos concretos pueden ayudar en el esclarecimiento de este “mélange” de formas y matrices:

– telenovelas como las de Bráulio Pedroso “Super plá (1969-70), O cafona (1971), O bofe (1972), O rebu (1974-75), O pulo do gato (1978), Feijão maravilha (1979)”, de Silvio de Abreu “Guerra dos sexos (1983-84), Cambalacho (1986), Sassaricando (1987-88), Deus nos acuda (1992-93), además de otros autores como Carlos Lombardi ( Uga-Uga , 2000), apuestan a un patrón narrativo que mezcla rasgos constitutivos del melodrama con otros de la comicidad: la muerte y la risa, la maldad y la risa, la tensión y la risa. Son estas las matrices clásicas del melodrama cómico que relacionan, al mismo tiempo, la risa con la carcajada trágica (Prado, 1972:89-90). Reiterando, hay un proceso de incorporación de rasgos de comicidad al patrón tradicional del melodrama y de él emergen el humor, la sátira y la farsa, en intrigas que siguen hablando de amores y odios, pobres y ricos, justicias e injusticias. En ese sentido, la comicidad es constitutiva y no exterior al universo melodramático y estas narrativas pueden ser históricamente localizadas en variados contextos de la cultura popular (Bakhtin, 1987);

– telenovelas de autores como Aguinaldo Silva, por ejemplo “A indomada (1997), Porto dos milagres (2001), entre otras”, dialogan con la narrativa fantástica (Todorov, 1975), basada en el presupuesto de la existencia de una lógica “otra”, distinta a la experiencia “real” y cotidiana. El género fantástico se desenvuelve alrededor de un patrón marcado por sorpresas que no son descifrables por los mecanismos de la lógica racional, de modo que el receptor normalmente se pregunta si lo narrado realmente sucedió. Oscilando entre la creencia y la duda el espectador pasa a buscar eventuales fallas en el sentido narrativo o apela a una explicación sobre la irracionalidad allí contenida. (12)

Estas novedades invaden gradualmente el espacio constituido del melodrama e, igualmente sin romper con su hegemonía, flexibilizan el modelo narrativo, generando alteraciones significativas en el patrón tradicional. Rehacer, por tanto, la historia de las telenovelas en el Brasil, desde la óptica de los territorios de ficcionalidad, supone considerar este proceso de elaboración y entrecruzamiento de rasgos de las matrices culturales originarias. Todo esto, unido a las ya citadas alteraciones en el proceso productivo durante los años 70, 80 y 90, diferencia y mucho, a las telenovelas brasileñas de las latinoamericanas, que permanecen fieles no solo a los esquemas clásicos del melodrama, sino también a los patrones de producción menos complejos y sofisticados que los de algunas televisoras del Brasil. (13)

Los territorios de ficcionalidad son fundamentales para el proceso de construcción de las mediaciones y amplían el abanico de conexiones y alternativas de constitución del diálogo entre producción, productos y receptores. En ese sentido, y con el objetivo de atribuir coherencia a los presupuestos teóricos anteriormente analizados, o sea, de realizar una reflexión que pueda dar cuenta tanto de la especificidad de los medios producción de TV, producción de telenovelas, cuanto de las particularidades del producto lenguajes, formas narrativas, territorios de ficcionalidad, faltan algunas consideraciones finales sobre la importancia de incorporar los receptores al cuadro analítico y concebirlos como un polo activo en esa cadena de mediaciones; receptores capaces de apropiarse de los enredos y tramas y de transformarlas en historias nuevas, mediadas por sus experiencias cotidianas, repertorios y formas de subjetivación.

Algunas investigaciones sobre recepción recientemente realizadas (Lopes, Borelli y Resende, 2001) han confirmado el presupuesto teórico de la existencia de un contrato de lectura, o mejor, de un pacto de recepción que prevé que los lectores/espectadores se puedan situar como sujetos activos, constitutivos y constituyentes de los procesos de comunicación. Mediados por sus experiencias cotidianas, y por repertorios que resultan de sus posiciones de clase, género, edad, generación, etnia y formas de subjetivación, los receptores se sumergen en la fascinación de las narrativas, historias, enredos y personajes, reconociendo los territorios de ficcionalidad, dialogando con las dimensiones de la videotécnica, estableciendo conexiones de proyección e identificación y construyendo una competencia textual narrativa.

Se afirma, dentro de esta tendencia, el presupuesto de la existencia de un repertorio compartido, en el que productores, narrativas y receptores, situados en diferentes posiciones de clase social, género, generación, etnia y formas de “subjetivación” se encuentran articulados, conflictivamente, en una cadena de mediaciones que no rompe con las jerarquías ya constituidas, a la misma vez que tampoco excluye a ninguno de sus elementos de la composición de esa totalidad.

Traducción: Víctor Fowler Calzada

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El Blog de Yohandry en El País ya no existe.

Hackers, políticas editoriales, influencias internas, verdades fuertes. Cuba en toda su magnitud en un medio que pertenece a Prisa, en fin, una espina atravesada en el corazón del periódico más importante de España, que responde a políticas imperialistas que se dictan desde Estados Unidos, no podía permitirse ese “democrático y libre espacio”.

La historia de El País es larga. Desde su unión desesperada a otros medios en la supuesta renuncia de Chávez hasta las decenas de veces que ha muerte Fidel Castro, son infundios que llenaron y llenan sus páginas. El tema Cuba, precisamente, está considerado de alto perfil en su política editorial, por supuesto, siempre para criticar.

Yohandry hizo nido allí hasta que molestó. Pero también molestaron a los dueños los comentarios de los foristas, principalmente aquellos que llegaron con denuncias de Montaner y Yoani, ambos trabajando en un proyecto para agredir a Cuba en la Red.

Pero Yohandry no es Cuba y Cuba no es Yohandry. La verdad de la Isla en Internet comenzó mucho antes, desde que el propio Fidel Castro llamara en el VII Congreso de la UPEC a utilizar esa herramienta para denunciar las infamias que contra la Isla se levantan cada día.

Por más de 40 años Cuba ha luchado contra decenas de miles de horas de transmisiones de la radio y la televisión desde el sur de la Florida.

Agresiones directa por tierra y aire, contrarrevolución interna; apoyo financiero del Gobierno de Estados Unidos a supuestos defensores de la “libertad”, terrorismo dentro de la isla y fuera; cientos de intentos de eliminar físicamente a Fidel Castro, ninguno de ellos con éxito, han doblegado al pueblo Cubano.

Yohandry pertenece a esa estirpe de cubanos de la nueva generación que, con la experiencia de la anterior y las nuevas tecnologías al alcance de decenas de miles de estudiantes, médicos, trabajadores científicos, profesores y estudiantes de los Joven Club de computación…puso su empeño en demostrar que se podía hacer más con Internet, que Cuba podía debatir.

En una trinchera lejana hizo nido, como alguien dijo, y desde allí abrió fuego cruzado contra los que intentan mostrar una Cuba “desesperada”, “acabada”, “dividida”, “apática”. Y lo logró, a tal punto que no pudieron soportar su verdad.

Pero la verdad de Yohandry es la verdad de un pueblo, de 11 millones de habitantes que no queremos que Estados Unidos dicte nuestro destino. Un pueblo que construye una sociedad diferente, centrada en el hombre, no como objeto, sino como ser social, participante activo de su realidad y único actor que puede transformarla.

Con esas ideas llegó el joven Yohandry a la Red, a El País.

¿Qué nos enseño Yohandry?

Que Cuba puede debatir, que muchos de sus sitios pueden abrir sus comentarios a los internautas, que con la verdad en la mano, no importan la ofensa cuando se puede responder con datos, con principios y con argumentos contundentes.

Si algo demostró fue, precisamente, que ese debate puede darse dentro, sin necesidad de utilizar plataformas externas no seguras cuando de decir verdades se trata.

¿Qué sitios pudieran abrirse a los comentarios?. Se me ocurre Cubadebate.cu, Antiterroristas.cu, y otros que pueden crearse con ese objetivo.

Los blogs de los periodistas cubanos están hospedados en plataformas exteriores, vulnerables a cualquier ataque o presión, con sistemas complejos y automáticos para controlar la publicidad, muy lejana de la realidad cubana.

Cuba no tiene toda la conectividad suficiente para poder abrir todos sus medios al debate, pero es necesario cultivar la cultura del intercambio, y eso, precisamente, demostró Yohandry con su blog.

Ya no está en El País, quizás no haga falta, otra plataforma lo acoge, quizás con recelo, y sus seguidores comienzan a encontrar su nuevo blog. Mientras esto sucede, Cuba debe pensar en desarrollar estas tecnologías.

Yohandry ha demostrado que Cuba, su pueblo, puede debatir en la Red. Como la frase famosa de Raúl Castro, Sí se puede.

Les dejo en enlace del nuevo sitio de Yohandry, hasta que a alguien allí no le moleste.

http://yohandry.wordpress.com/

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Según emisoras radiales de Miami y una red de redes de Internet, el gobierno de Cuba, trató amablemente al corresponsal de prensa del periódico El País en La Habana y no dio a la Mesa Redonda mensajes y comentarios que lo implican en la campaña contra Cuba y la bloquera recientemente premiada por el periódico El País.

Un artículo conocido como la otra Y, referido a la gran campaña contra Cuba orquestada en Madrid ampliamente divulgada y conocida como Generación Y, suscrito por Yohandry Fontana y publicado el 27 de mayo, dice que desde hace unos días circulan mensajes de correo electrónico y comentarios nada favorables al blog de la otra Y, que muchos de estos criterios fueron dejados en comentarios de distintos foristas en este blog. Refiere que desde el domingo el blog Premiado amaneció bajo férrea moderación para luchar contra lo que llaman “boicoteadores y los muchachos de la Brigada de Respuesta Cibernética”.

Sospechoso silencio cuando en la televisión cubana se comenzó a divulgar y mostrar pruebas de los vínculos del terroristas Santiago Álvarez, la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana y los llamados disidentes y damas de blanco, las que ahora son conocidas como damas de dólares.

Según la periodista, un amigo le envió su post y le comenta que si todo en Cuba esta bajo control como afirman los medios informativos anticubanos, se pregunta de dónde llegan: ¿Desde España?, ¿desde Miami?. Afirmó que se dio a la tarea, bien difícil, de recolectar algunos mensajes. Entre ellos citó: “Aquí seguimos sin bloqueos de IP y censura, ya con el que nos llega desde Estados Unidos es suficiente. Les dejo los comentarios que, a mi criterio personal, no les gustaron a los que dirigen aquello:

“No vengo a debatir, vine a emplazar a la autora del blog Generación Y, sé que tampoco escuchará nada, pero no importa, alguien con cabeza leerá lo que he puesto, pero, si nadie le presta atención, ya otros lo están haciendo.

Aquel no es un blog de debate, es el lugar de encuentro de toda la morralla contra Cuba.Por suerte para Yoani, los tiene allí reunidos a todos, y no sueltos por la red.

“Yo acuso a Yoani de estar vinculada con elementos de la CIA , específicamente

Montaner, el verdadero dueño de ese blog, el que financió la estancia de Yoani en España, coordinó todo con El País para que su corresponsal en La Habana hablara del tema. Incluso el corresponsal en La Habana hizo oposición, pero finalmente tuvo que hablar, y luego le siguieron la rima otros medios. El corresponsal de La Habana cedió ante presiones muy fuertes.

“Montaner coordinó con El Herald, y ya la TIME tenía la cosa entre manos, no por gusto se hicieron fotos en España mucho antes de la nominación.

“Yo acuso a Yoani de estar al servicio de la CIA , la acuso de estar vinculada con elementos terroristas que viven en Europa, Montaner, y la acuso de cumplir la política editorial que Montaner, el verdadero dueño, que pagó hosting en Alemania a nombre de Josef Biechele, de la Empresa EDV-Consultint.

“Yo emplazo a Yoani a que conteste y desmienta lo que durante varios post he dicho en su blog y en este blog”. remitente dice que esta interesado en saber por qué una de las blogueras más importantes del mundo, la más importante de Cuba, dentro de las 100 personas más influyentes del mundo, no se pronunció sobre la vinculación de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana con asesinos en Miami y el papel que estas organizaciones juegan en el financiamiento de los grupos terroristas que viven en Cuba. Tampoco la bloquera más famosa del mundo, según los medios anticubanos incluyó la denuncia de Felipe Pérez Roque, Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, sobre la sucia maniobra imperial que nace en la SINA.

En el artículo se plantea que cuando la bloquera llegó a España sin dinero, en una situación complicada de sobrevivencia, el terrorista Carlos Alberto Montaner le garantizó dinero y futuro a cambio del Proyecto Blog, que Montaner hizo presiones en el periódico El País con sus fuertes influencias y amigos para que el corresponsal en La Habana hablara del tema, y contactó con sus personeros en Miami para que El Herald hablara también del personaje.

Ante la grave situación económica que confrontaba la muchacha en Madrid, aceptó la propuesta de Montaner, además del pago por el trabajo.

Señalan que el terrorista Carlos Alberto Montaner hizo las presiones necesarias para que la TIME la incluyera entre las 100, como se conoce, y se habla de un cheque bien gordo para esta maniobra, la bloquera fue artificialmente construida con dinero sucio, también procedente de la mafia de Miami y de España.

La periodista aclara que Montaner, agente de la CIA desde hace más de 20 años, donde su misión principal es atacar a Cuba y menciona el artículo en el Diario de las Américas adulando a Yoani, lo que demuestra las relaciones íntimas de estos dos delincuentes.

Y como la cosa anda entre ladrones, quiero saber si el bloguero Hernández Bustos Grandes, que fue encantado a recibir el premio, luego de que fuera uno de los últimos en publicarlo en su blog, parece que quería el premio para él, o mejor dicho, que no soportó que una estudiante a la que le dio algunas clases en España lo superara, y que El País no lo premiara, en fin quiero saber si la plata llegó a su destino final.

Las cosas se van conociendo en este mundo. Montaner y Hernández de los Bustos no se entienden, pero Montaner, luego de un diálogo por teléfono con Yoani, y su confirmación, lo aceptó, a cambio de darle a Hernández Bustos el premio el año que viene.

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