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Archive for 23/04/08

El modo en que el hombre se gana la vida, generalmente, termina forjando su conciencia y pensamiento; cuando el sustento obtenido proviene de su trabajo directo, físico e intelectual, su realidad social le presenta la posibilidad de ver que quien más riqueza acumula no es precisamente quien trabaja más, sino aquel que consolida un puesto en la sociedad (empresario) que le permite hacer que otros trabajen para él y engorden su capital. Seguidamente, la suma de experiencias, luchas, triunfos, derrotas y reflexiones comunes que los trabajadores desarrollan en su vida social, sientan las bases de su identidad como ente colectivo y les permiten descubrir que tienen iguales intereses, dolores y anhelos en su larga carrera por la supervivencia. De allí que esta clase social que subsiste en conjunto y produce colectivamente las riquezas, tenga las mejores cualidades para unificarse hacia una misma aspiración histórica, sobre la base de esa especial interrelación de sus miembros, inexistente en otras clases.

Es fundamental subrayar que al hablar de trabajadores, proletarios y obreros, nos referimos a una categoría social muy amplia, vale decir: “la clase social del trabajo”, que incluye a todos esos actores indispensables de la sociedad que transforman la diversidad de materias primas en los bienes materiales y bienes intangibles que el hombre requiere y consume, y cuya reivindicación depende de la propia revalorización del hecho social del trabajo. Estamos convencidos que en la construcción del modelo socialista venezolano actual, esta estratégica concepción de clases es la correcta y más revolucionaria, en tanto que incrementa la posibilidad del avance socialista. No fundamos una nueva teoría ni nos distanciamos del Marxismo al afirmar abiertamente, que propugnamos el papel protagónico en este proceso social, de “la clase social del trabajo”, que como hemos dicho abarca al proletariado (clase obrera) y en la que objetivamente se insertan todos los asalariados, profesionales, técnicos, etc., que en revoluciones anteriores ya han brindado trascendentales aportes. Éste ha de ser, el gran sujeto histórico unificado para derrocar la dictadura de la burguesía.

El carácter esencialmente colectivo del proletariado, cuando ha sido asumido masivamente por sus miembros y ha estado orientado por una auténtica vanguardia, ha sido corazón y cerebro principal de los más grandes movimientos revolucionarios de los últimos cien años de nuestro mundo, y es así como revoluciones en diversos países, cada una con sus peculiaridades, han representado esfuerzos históricos hacia modelos de vida equitativos y superiores al capitalismo. Como revolucionarios, asumimos que la clase obrera es nuestra base primordial de identificación y que solo este estamento es capaz de reorganizar a la humanidad entera. Nuestra concepción se sustenta en el hecho de que en una sociedad donde la clase de los que trabajan tomen el control sobre la economía, los capitalistas pasarían igualmente a la condición de trabajadores y no a una categoría inferior. De manera que es una revolución proletaria la que garantiza la realización de una sociedad democrática e igualitaria y sin explotación del hombre.

Siendo coherentes con la teoría revolucionaria que decimos honrar, los socialistas depositamos nuestras más altas aspiraciones revolucionarias en esta clase, entendiendo que ella ha de ser protagonista de su propia liberación, y no puede ser usurpada por una élite selecta de sus “supuestos” mejores cuadros. Mal pudiéramos, dentro del movimiento revolucionario, alimentar cúpulas parasitarias y pseudorevolucionarias, semejante error equivaldría a admitir desviaciones repudiables que ya hemos combatido en otros espacios sociales. Sépase que en el conflicto ético inherente a todos los debates políticos, el pueblo bolivariano pudiera mañana juzgar como un acto de hipocresía e inmoralidad, los reclamos al líder máximo sobre democracia interna, respeto y transparencia revolucionaria, si nosotros mismos al interior de nuestras agrupaciones estamos quebrando esos principios.

Hoy más que nunca debemos denunciar el carácter antipopular de esas estructuras manipuladas desde siempre por la burguesía, verbigracia: gremios, colegios profesionales, academias, iglesias, organizaciones no gubernamentales, asociaciones civiles, milicia, y evidentemente, el Estado. Todos éstos han sido herramientas sociales al servicio de la clase dominante, enemigas del pueblo proletario y destinadas históricamente a dividirlo, neutralizarlo, embrutecerlo y derrotarlo. Por todo esto, conforme a nuestra filosofía, los revolucionarios proletarios declaramos tajantemente que la verdadera lucha de la humanidad es únicamente entre clases, y por ende asumimos nuestra pertenencia clasista proletaria como fuente esencial de nuestra identidad por sobre cualquier otra fuente, sea partidista, religiosa, gremial, racial o nacional.

No obstante advertimos, que en esta realidad de clases enfrentadas, es legítimo y muchas veces necesario, que el proletariado, se valga de formas organizativas y métodos de lucha que pertenecen a la burguesía, pero hay algo que se debe tener muy claro: La revolución proletaria no puede jamás desnaturalizarse, ni dejarse asaltar por oportunistas o usurpadores. Mucho menos sectas aburguesadas que pretenden traficar con su bandera al tiempo que permanecen divorciadas de la realidad de la clase obrera, por la concreta razón de que no viven ni trabajan como proletarios. Debido a que la especie humana es cambiante, solo nuestra permanente práctica social certifica lo que somos, ya que del mismo modo en que un hombre nace proletario, puede también dejar de serlo, solo hay algo que no cambiará jamás, la profunda identidad del socialismo revolucionario.

jesussilva2001@cantv.net

http://www.aporrea.org/ideologia/a43286.html

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Lázaro Barredo es director de nuestro diario [Granma]. En esta entrevista, realizada por cuestionario por Carlos Salas, director de Metro España, Barredo explica el papel de la prensa en Cuba, el estado de la libertad de expresión y comenta el impacto de las medidas recientes:

  • Los cubanos ya pueden entrar en los hoteles, disponer de teléfonos móviles, comprar computadoras. Grandes cambios. Y respecto a la prensa, ¿cuál va ser el paso que va a dar el Gobierno?

Esas y muchas otras cosas que se atenderán en las próximas semanas y que hemos denominado ahora “prohibiciones” constituyen la rectificación de decisiones que se adoptaron en los momentos más aciagos de la crisis económica a principios de la década de los 90, cuando comenzó lo que los cubanos llamamos Período Especial  y que fue consecuencia del derrumbe del campo socialista, la desaparición de la Unión Soviética y el reforzamiento de las medidas del criminal bloqueo económico y financiero de Estados Unidos, y que se asumieron en aquel momento con el  deseo de evitar desigualdades en una sociedad hasta aquel momento marcadamente igualitarista.

Esas decisiones fueron superadas por las propias coyunturas y las realidades y debieron haber sido enmendadas mucho tiempo atrás.

Con respecto a la prensa, se han venido dando pasos para poner el énfasis en una mayor profundidad de análisis y crítica de los problemas y ampliar el despliegue de la necesaria variedad de perfiles de los medios y órganos, que sean reflejo cada vez más de la realidad misma y no de la edulcoración, sin dejar de reconocer que la prensa aquí, allá y acullá, responde siempre a una línea política y a un sistema.

En nuestro caso, esa concepción está bien definida en la ideas que recién acaba de expresarle el compañero Fidel en su mensaje a los intelectuales reunidos en el VII Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba: “todo lo que fortalezca éticamente a la Revolución es bueno, todo lo que la debilite es malo”.

En Cuba hablamos mucho de Batalla de Ideas, no es una consigna, es una estrategia política que parte de un presupuesto martiano: “Ser cultos es el único modo de ser libres” y que lo asociamos directamente a la idea de que el máximo de libertad del ser humano reside en el máximo de conocimientos que tenga.

Los medios son parte de esa estrategia. En los últimos seis años salieron al aire casi 30 emisoras radiales nuevas con programaciones de 18 a 24 horas cada una de ellas (de 63 a 91 emisoras en todo el territorio nacional); de dos canales nacionales de televisión se han pasado a cinco y uno internacional y de 11 estaciones televisivas territoriales a 32, en provincias y municipios, además de 71 corresponsalías municipales con moderna capacidad tecnológica y estudios para elaborar programas con su propia sustentación. A la vez, se ha ido produciendo una recuperación paulatina de los medios de prensa plana que virtualmente colapsaron hace casi 20 años atrás al desaparecer el mercado natural que tenía Cuba, es decir la Unión Soviética y el campo socialista. Ya hoy más de 700 publicaciones nacionales periódicas y no periódicas han vuelto a circular.

En el mes de junio próximo tendremos las sesiones finales del Congreso de los periodistas que tiene también proyectada una importante agenda de debate político y profesional.

  • Desde hace pocos días, los cubanos pueden exponer sus quejas en una sección de su periódico. ¿Es un signo de lo que puede pasar en Granma?

Lo que estamos haciendo ha estado siempre dentro de la intencionalidad de nuestro colectivo de redacción. Granma ya tuvo en la década de los 80 una sección de intercambio con los lectores que se llamó “A vuelta de Correo” y después en la década de los 90 tuvo otra denominada “Abrecartas”, ambas propiciaron espacios para la queja, la denuncia y el intercambio de opiniones.

  • ¿Cuál es el papel de Granma en estos momentos en los que muchos analistas internacionales ven cambios sólidos en Cuba?

Granma, como el resto de los medios, tienen un importante desempeño en la información, orientación, en el emplazamiento a los principales problemas del mundo y de la sociedad. Y hacerlo todo profesionalmente a partir de aquellos conceptos de la reflexión del Apóstol “la prensa no es aprobación bondadosa o ira insultante; es proposición, estudio, examen y consejo”.

En otras palabras, llevar a vías de hecho la recomendación de José Martí de que hacer un buen diario es que no haya una manifestación de la vida, cuyos diarios accidentes no sorprendan al diarista.

Temas internacionales para abordar, en los que el mundo vive uno de sus momentos más peligrosos de la supervivencia humana, tenemos suficientes. Como también tenemos muchísimos temas nacionales. El país necesita más respuestas sobre el llamado a la profundización de las concepciones socialistas de la Revolución, más énfasis en la institucionalidad, mas acentos en el control estatal y la participación ciudadana y popular en la exigencia y una batalla mucho más abierta y pública contra el burocratismo, la corrupción, la ilegalidad, la indisciplina social y laboral, la falta de eficiencia, la doble moral y la simulación, contra las tendencias desmoralizantes de quienes por mezquindad han perdido la virtud ética y desprestigian hoy las funciones de la administración y dañan la autoridad de la Revolución.

Tengo la más íntima convicción de que como nunca el país necesita que todos los periodistas tratemos con absoluta responsabilidad el análisis de los principales problemas de nuestra realidad social, que razonemos y argumentemos sobre las causas de las dificultades, rehuyendo el facilismo, la espectacularidad, las declaraciones generales y abstractas y la tendencia a la simplificación.

  • Su periódico es el órgano del Partido Comunista Cubano. ¿Lo ve usted en un futuro como un periódico que no dependa del partido?

La Revolución, el Partido y Granma es una misma cosa. Hace unos años atrás, Fidel nos decía que el diario es un órgano en que la cuestión política, revolucionaria, ideológica, está muy por encima de cualquier tentación de subordinar un átomo de su papel, porque dejaría de ser el órgano revolucionario de excelencia política, con prioridad absoluta en la política, lo cual no excluye que haga las cosas con el máximo de técnica periodística y que esté ajustado fielmente a la realidad de la nación.

  • Ustedes publican periódicamente columnas de opinión del Comandante Castro ¿Qué mensaje de fondo cree usted que está transmitiendo Fidel Castro a los cubanos?

Bueno, son más de 100 artículos o Reflexiones en este último año. Cuando Fidel anunció que no aceptaría la nominación para el cargo de Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, no había renunciado como se acuñó por los medios internacionales con toda mala intención. Como escribí al día siguiente de su decisión en un comentario en Granma: Fidel no ha renunciado, no se ha despedido de nosotros, sino que por sus limitaciones físicas nos ha comunicado una decisión que ha meditado mucho: “Deseo solo combatir como un soldado de las ideas”. Es la consecuencia de lo que nos ha dicho siempre y de lo que proclama ahora con su ejemplo, de que un comunista tiene que dedicar el ciento por ciento de sus energías, de su trabajo, de su vida, a los empeños revolucionarios.

Ha escrito pensando siempre en los jóvenes, abordando temas medulares que tienen por su actualidad política un impacto en la opinión pública internacional, desde las insensatas medidas que condenan a la humanidad a una encrucijada destructiva, como la condena a muerte por hambre a la mayoría de la población mundial, la irracionalidad del uso de alimentos para producir biocombustibles, los graves problemas que destruyen el medio ambiente o fustigando sin cesar las mentiras y los embustes de W. Bush, por mencionarte algunos ejemplos. Sus certeros análisis no abordan solo la crítica a esos fenómenos, sino también la observación sobre fórmulas aplicables para afrontarlos.

Creo que si me preguntaras que te nombrara una en particular, te mencionaría una joya política y literaria, Regalo de Reyes que publicó el pasado 14 de enero, dedicado en su primera parte a la gira de Bush por el Medio Oriente, pero que lleva de la mano sobre algunos de los pretextos de la guerra de Iraq, la crisis actual y concluye con un impactante llamado a la juventud:

“A los revolucionarios más jóvenes, especialmente, recomiendo exigencia máxima y disciplina férrea, sin ambición de poder, autosuficiencia, ni vanaglorias. Cuidarse de métodos y mecanismos burocráticos. No caer en simples consignas. Ver en los procedimientos burocráticos el peor obstáculo. Usar la ciencia y la computación sin caer en lenguaje tecnicista e ininteligible de élites especializadas. Sed de saber, constancia, ejercicios físicos y también mentales.

En la nueva era que vivimos, el capitalismo no sirve ni como instrumento. Es como un árbol con raíces podridas del que sólo brotan las peores formas de individualismo, corrupción y desigualdad. Tampoco debe regalarse nada a los que pueden producir y no producen o producen poco. Prémiese el mérito de los que trabajan con sus manos o su inteligencia.

Si hemos universalizado los estudios superiores, debemos universalizar el trabajo físico simple, que ayuda por lo menos a realizar parte de las infinitas inversiones que todos demandan, cual si existiera una enorme reserva de divisas y de fuerza de trabajo. Cuídense en especial de los que inventan empresas del Estado con cualquier pretexto y administran después las fáciles ganancias cual si hubiesen sido capitalistas toda la vida, sembrando egoísmo y privilegios.

Mientras no se tome conciencia de esas realidades, ningún esfuerzo puede realizarse para “impedir a tiempo”, como diría Martí, que el imperio al que vio surgir por haber vivido en sus entrañas, destroce los destinos de la humanidad.

Ser dialécticos y creadores. No hay otra alternativa posible”.

  • En la última columna de Castro se leía que la religión no es un obstáculo para ser militante del Partido Comunista. ¿Piensa que se está preparando a los cubanos para un gran cambio?

Esta pregunta tuya es una prueba de lo poco que se conoce la realidad de Cuba. Es comprensible, ha sido mucha la manipulación mediática sobre nuestra vida nacional.

El libro “Fidel y la Religión, Conversaciones con Frei Betto”, un sacerdote dominico brasileño, editado por primera vez en octubre de 1985, originó un prolongado debate político en Cuba que culminó en 1991 cuando en mayoritarios segmentos sociales se llegó a la conclusión sobre la necesidad de rectificar una cierta posición discriminatoria contra algunos sectores creyentes y esa fue una de las premisas en el debate del IV Congreso del Partido celebrado ese año de 1991. Allí se aprobó el principio de que la religión no debía ser un obstáculo para que un creyente pudiese hasta llegar a ingresar en las filas del Partido Comunista de Cuba. Como ves, esa política se aprobó hace cerca de 27 años y Fidel en sus reflexiones no hizo otra cosa que recordarlo.

Las reformas constituciones de 1992, aprobadas por los diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento) enmendaron desde el punto de vista legislativo esa situación discriminatoria al establecer los principios del Estado Laico.

Debo aclararte que no hablamos sólo de la religión católica o las protestantes, sino también de más de 50 congregaciones con personalidad jurídica, entre ellas varias denominaciones sincréticas de la cultura africana –que es la religión más extendida en Cuba-, las cuales por primera en la historia cubana han sido reconocidas por el Estado.

  • Si tuviera que hacer una autocrítica, ¿qué cambiaría de su periódico?

Autocráticamente, nuestro colectivo de redacción tiene que reflejar mucho más las contradicciones de nuestra sociedad, la lucha por resolver los problemas de la nación y el enfrentamiento a las deficiencias y con argumentos no retóricos o apologéticos demostrar que el socialismo es viable, porque para los cubanos cualquier otra opción es perder nuestra independencia y soberanía.

  • ¿Cómo están considerados los periodistas en su país? ¿Son los garantes de la libertad de expresión?

Esta pregunta me obliga a tratar la disquisición conceptual que pretende denigrar al sistema político cubano…

En el mundo comunicacional, el concepto de libertad de expresión es muy controvertido, depende de la apreciación de cada cual. Por ejemplo, desde mi punto de vista se tienden a confundir la libertad de opinión del ciudadano y su derecho a estar informado con la llamada libertad de prensa que por sí misma, y en buena parte del mundo, impone limitaciones de una forma u otra por intereses propios de lo que no pocas veces, sin lugar a duda, resulta más bien la “libertad de empresa”.

La libertad de expresión en nuestro caso la garantizan la Constitución y las leyes y sobre todas las cosas las condiciones materiales creadas para garantizar ese ejercicio y que están dadas por el hecho de que la prensa, la radio, la televisión, el cine y otros medios de difusión masiva son de propiedad estatal o social y no pueden ser objeto, en ningún caso, de propiedad privada, lo que asegura su uso al servicio exclusivo de los intereses de la sociedad.

En la difusión sobre las realidades de lo que acontece en Cuba hay mucha mala fe, pero visto el asunto cubano con objetividad nadie podría negar que en el ámbito político-cultural es ostensible una cada vez más abierta y profunda discusión de los problemas sociales, intelectuales, artísticos y filosóficos entre los propios creadores y un espacio crítico que tienen hoy reflejo en la diversidad de las numerosas publicaciones que se editan.

En la isla no existe un sentimiento de xenofobia o aldeanismo con respecto a la comunicación mundial. En el país se proyectan anualmente más de 1 200 filmes extranjeros, el 80 % de ellos norteamericanos. Se difunde la música universal de todos los tiempos y en los centros de documentación y bibliotecas hay pleno acceso a decenas de miles de autores de todas las corrientes, principios filosóficos y tendencias estéticas, así como a revistas y periódicos universales, mientras que en los medios televisuales se reproducen importantes segmentos informativos de varias cadenas televisivas internacionales.

Haga un ejercicio de búsqueda de los principales acontecimientos en la isla en el último año y verá que Cuba ha estado de congreso en congreso, de asamblea en asamblea, discutiendo plenamente y con absoluto respeto toda la agenda política del país.

No hay ninguna norma del Estado que impida el ejercicio de la opinión, y de hecho aun las personas que se convierten en instrumentos de la política de agresión de Estados Unidos contra Cuba, dentro de Cuba, expresan sin ninguna restricción legal el derecho a emitir sus opiniones, acudir a los corresponsales extranjeros o las misiones diplomáticas, establecen comunicaciones directas con personas y con medios en el exterior.

Cuba tiene una alta densidad radial y es una de las naciones que mayores accesos tiene a la comunicación mundial, cuando por la situación geográfica de la isla se pueden captar en el dial más de 100 emisiones internacionales, desde la BBC de Londres, Radio Exterior de España y la Voz del Vaticano, pasando por Radio Rumbo de Venezuela, Radio Caracol de Colombia y hasta la Voz de los Estados Unidos.

No es necesaria mucha imaginación para evaluar lo que puede significar para una isla larga y estrecha como Cuba, tener emplazada contra ella a 15 plantas radiales, transmitiendo en más de 30 frecuencias de ondas media y corta desde Estados Unidos, con más de 250 horas de programación diaria totalmente destinada para Cuba, con propaganda intencionada en los propósitos de infundir temor e incertidumbre, fanatismo, y enajenación, a la vez que empeñadas en estimular conductas sin escrúpulos y sin consideraciones éticas.

Desde estas emisoras, provenientes de Miami en lo fundamental, se promueve constantemente la subversión mediante llamados abiertos a la subversión civil, la realización de sabotajes a la economía nacional como forma de destrucción de la infraestructura del país, a la celebración de huelgas, a incrementar el delito económico, a colocar propaganda contra el Gobierno.

Agencias federales norteamericanas han dedicado más de 600 millones de dólares en los últimos años al fomento de estas plantas que operan bajo su amparo oficial (las más llamadas Radio y Televisión Martí), que se identifican o complementan con la de grupos terroristas y otras del servicio comercial de Miami, comprometidas por las ambiciones políticas de quienes las patrocinan.

Nadie en Cuba es perseguido ni por escuchar las transmisiones extranjeras, ni tampoco por oír ninguna de esas emisoras abiertamente antinacionales.

Y lo que es más, la mayoría de las personas que se autodenominan disidentes, hablan casi en muchísimas oportunidades por esas emisoras radiales, expresas sus comentarios directos o son entrevistados, a la vez que escriben desde la isla para los periódicos más importantes de Miami, sin que por ello sufran ninguna acción legal, pese a que en la mayoría de los casos se denigra flagrantemente y de manares reiterada a la Revolución, sus instituciones y sus dirigentes.

La prensa extranjera tiene acceso al país. Hay más de 150 periodistas de 111 medios de prensa extranjeros acreditados en las corresponsalías permanentes, incluidas las principales agencias cablegráficas internacionales y cerca de 20 000 periodistas de diversas latitudes obtuvieron visa para trabajar en el país y reportar libremente en los últimos 19 años, desde 1989.

Los periodistas en Cuba son profesionales y se distinguen por ser revolucionarios.

  • Hay algunos periodistas cubanos encarcelados por expresar su opinión. Como periodista que dirige Granma, ¿cuál es su opinión?

En Cuba no hay periodistas presos por ejercer su profesión. Hay mercenarios presos, pagados por una potencia extranjera, en este caso el gobierno de los Estados Unidos, para llevar adelante planes de subversión que propicien el derrocamiento de la Revolución.

En ningún país del mundo se admitiría el financiamiento de grupos de personas por una potencia extranjera para llevar adelante actividades políticas violatorias de las leyes.

  • ¿Qué opina de medios como El Nuevo Herald en Miami?

El Nuevo Herald es un libelo de la mafia terrorista de Miami.

Si tienes tiempo tómate el trabajo de analizar lo que publica sobre Cuba The Miami Herald y El Nuevo Herald, que tienen la misma matriz, y si comparas los mismos textos en inglés y en español, apreciaras la manipulación, comprobarás esta apreciación.

  • ¿Qué opinión tiene de los medios de comunicación europeos?

No se si en España será así, pero en Cuba cuando hay cosas difíciles acostumbramos a decir “Me la has puesto en China” (por el término de distancia). No tengo posibilidad de hacer una evaluación. Hay de todo como en botica. Pero con respecto a Cuba hay una tendencia bastante generalizada a la enajenación y publicitar cuanta manipulación se prepare contra la isla. Contra Cuba, todo es bueno.

  • ¿Y de los medios norteamericanos más poderosos como New York Times o The Washington Post o The Wall Street Journal?

Nosotros aquí públicamente hemos denunciado la parcialidad con que algunos medios norteamericanos tratan el asunto cubano. Hay varias investigaciones que prueban el grado de complicidad que tienen con la política del gobierno, una de ellas es el silencio que han hecho del caso de cinco cubanos luchadores contra el terrorismo que guardan prisión injustamente, condenados a cadena perpetua en un amañado proceso judicial, donde se ha impuesto la presión de los grupos terroristas de Miami en contubernio con la Administración de George W. Bush.

Solo aporto como prueba, que cuando los abogados defensores apelaron a la Corte de Apelaciones del Circuito de Atlanta, fue nombrado un panel de tres renombrados jueces norteamericanos por esa misma Corte. Tras un año de revisión, los tres jueces elaboraron por unanimidad un documento de 93 páginas donde de punta a cabo, desde la A hasta la Z, consideraron que el proceso había sido arbitrario. En un precedente inaudito en la jurisprudencia norteamericana, el entonces Fiscal General de los Estados Unidos, Albert Gonzáles, a nombre del Gobierno de W. Bush solicitó a la Corte de Apelaciones la anulación del fallo del Panel de esos tres jueces, lo cual fue concedido. La prensa norteamericana ha ignorado completamente todo esto.

Ahora, si se piensa que estoy prejuiciado con Estados Unidos, invito a leer el libro “Agentes de Poder”, escrito por el catedrático y periodista J. Herbert Altschull, quien fue reportero y editor de la agencia AP, el diario The New York Times, la cadena televisiva NBC, y la revista Newsweek.

Analizando el cacareado código de la objetividad de que se enaltece la gran prensa norteamericana, ¿qué dice Altschull?

“Bajo el código de la objetividad no es posible atacar a las instituciones fundamentales. Y tampoco es posible atacar a los símbolos de esas instituciones fundamentales: por ejemplo, a la bandera, o a la “democracia”; o a la libertad de prensa, de expresión, o de religión; o a la Presidencia. No se puede aplaudir a los enemigos del sistema, ni a las representaciones simbólicas de esos enemigos. No se puede apoyar el ateísmo; la libertad religiosa no llega a ese extremo. Y tampoco se puede apoyar ningún símbolo de animosidad hacia la familia. La homosexualidad puede tolerarse, pero no apoyarse. La maternidad no puede ser condenada; el comunismo no puede ser defendido. Y para el caso, dentro de los perímetros del sistema, tampoco es aceptable atacar el código de la objetividad.

“Es más, el código de la objetividad parece ser eficaz sólo dentro de los límites geográficos de los Estados Unidos. Cuando Estados Unidos está en colisión con otra nación, no es necesario conceder la misma atención a “ambos lados” de la disputa; sería poco patriótico. Es raro encontrar que se conceda la misma importancia a las opiniones de Fidel Castro que a las de sus enemigos y cuando se presenta la postura de Castro, por lo común se reporta de tal manera que ilustre con claridad lo obstinado de sus puntos de vista”.

  • ¿Cree que Chávez es ya el nuevo mito de la izquierda en América Latina, como lo fue en su tiempo Fidel Castro?

Chávez y Fidel son símbolos de la cruenta lucha emprendida por los humildes y para los humildes. En esa consagración fecunda reside la grandeza de ambos y son referentes enaltecedores de los movimientos sociales.

Te reitero lo que escribí en enero, al día siguiente de la decisión de Fidel: En este mundo donde la política es una caricatura no pueden entender que esta Revolución en su pensamiento y en su acción es un proceso de continuidad y que el compañero Fidel seguirá siendo el líder de la Revolución de hoy y de mañana, que por encima de cargos y títulos, seguirá siendo el consejero de ideas al que tendremos que acudir siempre, porque Fidel ha logrado trascender la vida política para insertarse como algo íntimo en la vida familiar de la inmensa mayoría de los cubanos.

  • Si ha conocido personalmente a Hugo Chávez, ¿cómo lo definiría?

Un revolucionario y un hombre de su tiempo, consecuente con sus ideas.

  • ¿Qué cree que le hace falta en este momento a Cuba desde el punto de vista económico?

Que termine el criminal bloqueo económico y financiero de los yankis y todas sus leyes extraterritoriales, y nos dejen hacer nuestra vida nacional en paz.

  • ¿Cómo describiría el estado de ánimo de sus compatriotas?

Quien lea el Programa de Santa Fe, que fue la plataforma política elaborada por los pujantes neoconservadores republicanos en 1979 para la Administración de Ronald Reagan, encontrará que sobre Cuba quedó claramente definido que había que hacerle pagar caramente a La Habana el costo del desafío.

Los cubanos, como los españoles que enfrentaron al imperio de Napoleón en el siglo XIX, lo hemos resistido todo: amenaza de bombardeo nuclear, agresión militar, actos de terrorismo donde han sido asesinados más de 3 500 niños, mujeres y hombres, guerra económica para rendirnos por hambre y enfermedades, guerra bacteriológica que ha matado personas y dañado nuestras principales producciones agrícolas y ganaderas, guerra radial y televisiva, en fin, todo lo posible para derrocar a la Revolución. Y pese a todo, aquí estamos.

Acabamos de terminar en el país un proceso popular de discusión política. Más de cuatro millones de compatriotas participaron y se hizo más de un millón de planteamientos de asuntos a atender desde la fábrica, la cooperativa o la universidad, pasando por los municipios y provincias y hasta llegar a los ministerios, el gobierno o el Estado.Todas las opiniones, incluso las más críticas, estuvieron dirigidas a fortalecer la Revolución. Hay una expectativa muy favorable. Creo que el propio Presidente Raúl Castro lo definió claramente ante los diputados a la Asamblea Nacional: No hay por qué temer a las discrepancias en una sociedad como la nuestra, en que por su esencia no existen contradicciones antagónicas, porque no lo son las clases sociales que la forman. Del intercambio profundo de opiniones divergentes salen las mejores soluciones.

Hay optimismo en que con las medidas que se comienzan a aplicar, las cuales cuentan con el consenso popular, saldremos adelante. Si la Revolución inspira confianza es porque hace todo lo que dice.

  • ¿Qué cree que debe Cuba copiar hoy día de China?

¿Copiar? Si algo hemos aprendido en estos años es que “a historia propia, soluciones propias”.

Con China tenemos buenísimas relaciones en todos los campos y constituyen un ejemplo de transparencia y colaboración pacífica entre dos naciones que sostienen los ideales del socialismo. Las ventajas que disfrutan nuestros dos países al compartir similares objetivos, salvando las particularidades propias, crean el ambiente necesario que facilitan el desarrollo ulterior estable e ininterrumpido.

En Europa, en muchos medios, hay una fuerte oposición al embargo. ¿Cree que los medios europeos han sido muy débiles a la hora de oponerse o crear estados de opinión?

Europa ha utilizado a Cuba como una tarjeta de cambio en sus relaciones trasatlánticas con Estados Unidos. Su oposición ha sido más bien discursiva porque es demasiado evidente la trasgresión de las normas del Derecho Internacional dadas las disposiciones extraterritoriales de leyes norteamericanas como la Torricelli o la Helms-Burton. Ha primado más bien el patrón mediático contra la isla, reclamándole medidas injerencistas a Cuba, las cuales no las han pedido a nadie más en este mundo.

  • Por último, ¿diría que Cuba está a las puertas del cambio más importante desde que comenzó la Revolución hace justamente 50 años?

He observado con respeto que casi todas las preguntas que me has hecho tienen como elemento vinculante la palabra “CAMBIO”.

Me pregunto ¿y qué tiene que cambiar Cuba?

A una pregunta similar respondí en el periódico semanas atrás:

¿Qué cambios estructurales o que transición tendría que hacer Cuba después de la que hizo el Primero de Enero de 1959?

¿Puede olvidarse que las leyes y medidas revolucionarias más radicales, que modificaron completamente los cimientos de nuestro Estado, fueron adoptadas con el beneplácito de la inmensa mayoría de la población?

No hay posiblemente otro caso en la historia en que una Revolución y su liderazgo hayan contado con un apoyo tan masivo y en una época caracterizada por cambios profundos, radicales y acelerados, a la vez que ha tenido que enfrentarse durante medio siglo a la fuerza descomunal de la agresión norteamericana.

El Estado revolucionario rescató para todo el pueblo las riquezas nacionales de manos de los imperialistas y de los explotadores de todo tipo: eliminó el desempleo y abrió fuentes de trabajo para todos: acabó con el analfabetismo y puso la educación de manera gratuita al alcance de todos y con plena equidad social: garantizó por primera vez la atención médica y hospitalaria gratuitamente a todos; popularizó y amplió los cauces de la cultura; desarrolló el deporte y algo muy sobresaliente: organizó al pueblo, le dio armas y le enseñó a manejarlas para que se defendiera.

La Revolución ha partido de motivaciones auténticas, de valores y principios éticos y morales para mover a la mayoría de los cubanos hacia una participación soberana de sus ciudadanos en los asuntos más importantes de la sociedad.

Eso no quiere decir que estemos satisfechos ni mucho menos, y que aun en el orden democrático haya que trabajar por lograr un estadio superior, pero nadie puede negar que por primera vez en nuestra historia nacional las mayorías sociales logran expresarse como mayorías políticas.

Si ya hicimos esa transición hace 50 años, ¿qué nos proponen entonces como no sea volver atrás, al otro medio siglo de neocolonia con un daño irreversible: perder nuestra identidad?

http://www.granma.co.cu/2008/04/21/nacional/artic20.html

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Como puede verse en la foto, ya la prensa extranjera estaba allí, “cazando la noticia…”, claro –ya se sabe- ellos, los periodistas extranjeros, tienen un alto grado de adivinación e inmediatamente se sumaron al show “espontáneo”:

En horas de la mañana del lunes un reducido número de elementos mercenarios, intentaron realizar una provocación burda y descarada en los alrededores de la Plaza de la Revolución.

Entre sus intenciones estaba reclamar la excarcelación de contrarrevolucionarios sancionados por actividades contra nuestro pueblo y sus posiciones mercenarias y anexionistas, para lo cual convocaron, como siempre, a los medios de la prensa extranjera acreditados en nuestro país, con el fin de que estos difundieran sus acciones provocativas.

De inmediato y espontáneamente el incidente fue rechazado por la población, que a esa hora se dirigía a sus centros de trabajo y estudio. Fuerzas femeninas del Ministerio del Interior evacuaron a las provocadoras a sus hogares con el fin de evitar un enfrentamiento con nuestra población.

Estos contrarrevolucionarios días antes habían obtenido el apoyo de los representantes de la mafia anticubana, al recibir una llamada telefónica de la congresista Ileana Ros-Lehtinen, quien con evidente propósito injerencista estimuló el accionar de estos grupúsculos, como justificación para recibir el financiamiento que otorga el gobierno yanqui. La emisora subversiva anticubana se hizo eco del mencionado contacto, al igual que los realizados en días pasados por esta representante del gobierno norteamericano con el connotado terrorista Luis Posada Carriles.

Ni provocaciones, ni patrañas mercenarias, empleando métodos ordenados por sus amos yanquis mellarán la firmeza y voluntad de las actuales y futuras generaciones cubanas, las que trabajan por construir una sociedad mejor, basada en la tradición independentista y antiimperialista, con un proyecto socialista, convencidos de que la historia de usurparnos la independencia alcanzada con tanta sangre no se repetirá jamás.

http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2008-04-22/fracasa-provocacion-contrarrevolucionaria/

Veamos otra “versión” de los hechos: Me siguen dando -por decirlo de algún modo- gracia la forma en que estos medios “imparciales” “sirven” sus noticias al gran público… ¿No es este vínculo suficientemente demostrativo?? “días antes habían obtenido el apoyo de de los representantes de la mafia anticubana al recibir una llamada telefónica de la congresista Ileana Ros Lethinen”??

CUBA: VINCULAN PROTESTA OPOSITORA CON GOBIERNO EEUU

LA HABANA, 22 (ANSA)- Una nota oficial cubana vinculó una protesta de opositoras realizada ayer en La Habana con una representante del Congreso de Estados Unidos, a quien acusó de estimular la “acción provocativa”.

La policía cubana desalojó a una decena de mujeres opositoras que se reunieron en una zona cercana a la Biblioteca Nacional, en la céntrica Plaza de la Revolución de La Habana para reclamar la libertad de familiares presos. Sobre el hecho, un comunicado leído en el noticiero nocturno de la televisión cubana dijo que las participantes “citaron como siempre a los medios de la prensa extranjera acreditados en este país con el fin de que estos difundieran sus acciones provocativas”. “De inmediato y espontáneamente el incidente fue rechazado por la población que a esa hora se dirigía a sus centros de trabajo”, añadió el comunicado.

“Fuerzas femeninas del Ministerio del Interior evacuaron a los provocadores a sus hogares con el fin de evitar un enfrentamiento con nuestra población”, agregó.

“Estos abiertos contrarrevolucionarios días antes habían obtenido el apoyo de de los representantes de la mafia anticubana al recibir una llamada telefónica de la congresista Ileana Ros Lethinen, quien estimuló el accionar de estos grupúsculos como justificación para recibir el financiamiento que le otorga el gobierno yanqui”, expuso la nota.

Las autoridades cubanas acusan a sectores del exilio anticastrista en Miami de formar una “mafia anticubana”. Ros Lethinen nació en Cuba y está muy relacionada con esos sectores.

Las mujeres participantes son integrantes de las Damas de Blanco, grupo opositor considerado ilegal por las autoridades cubanas, formado por esposas y otros familiares de 75 hombres juzgados y condenados a prisión en 2003 bajo acusaciones de ser “mercenarios del gobierno de Estados Unidos”.

MRZ

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…y no hay libertad legítima sino cuando ésta se dirige a honrara la humanidad y perfeccionar su suerte.

Simón Bolívar

No hay monarca como un periodista honrado

José Martí

Sabemos que vivimos un mundo patas arriba, como lo calificó Eduardo Galeano. Porque es tan antidemocrático como el Consejo de Seguridad de la ONU, tan dominante como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, tan excluyente y genocida como la globalización neoliberal y el bloqueo de medio siglo contra Cuba, tan alejado de la ética como para presentarnos un mundo de ficción como la realidad, tan distante de sus bases doctrinales como la negación del desarrollo social de la sociedad capitalista por el dinerismo imperante, tan criminal como las agresiones terroristas de Estados Unidos, tan mentiroso como los medios transnacionales y sus obedientes sucursales locales.

Es por ello que todo análisis ético debe darse sobre la base de la necesidad del combate contra la industria del engaño, presidida por la mentira que más trata de ser convertida en verdad, la llamada libertad de prensa dominante. Si la justicia es sinónimo de ética, hagamos un análisis de cómo surgen, se desarrollan y existen los mecanismos de desinformación que pretenden arrancar el alma latinoamericana.

Porque no se trata en lo esencial en que el enfrentamiento ideológico sea realizado con la decencia de no deformar y ocultar los hechos, de no difamar y mentir al exponer su política nefasta imperialista sin añadirle lo que es conocido como el terrorismo mediático, que es equivalente a la acción de los criminales de guerra en los conflictos bélicos nacionales e internacionales. Es decir, hoy tenemos frente a los intereses de los pueblos y a toda causa justa a los criminales de la guerra militar y mediática. No hay otro término más apropiado. Como nunca, debemos actuar sobre las bases de la capacidad de engaño de los medios poderosos, de los dueños de las riquezas, aunque sepamos que no serán éstos los que determinen el curso de la historia. Siempre debe estar muy presente que la mentira está organizada porque hay una estrategia imperialista y la verdad es dispersa porque carece de una estrategia común antiimperialista. Es más, el llamado nuevo periodismo sólo puede existir con esa cualidad y todo lo que carezca de ella es una forma más de entretener a los periodistas con algo que es una nueva burla en sus propias filas.

Lo primero de todo es tener bien claro que no existe otro argumento más válido para proclamar la verdadera libertad de prensa que reconocer, respetar y responder ante el derecho colectivo, de la sociedad, del pueblo, a recibir una información veraz. Todo lo que se aparte de ello no es más que palabrería con la libertad reiterada que parte de la falsedad de concebirla como propiedad de los medios por encima de la sociedad. ¿Dónde puede haber libertad de prensa ajena a la condición de país independiente y sin que haya Constitución que la proclame como un derecho legítimo de la sociedad? ¿Acaso esa independencia y Carta Magna se compraron con dinero y no con el heroísmo y la sangre del pueblo? ¿Es que el dinero con que el empresario compra los medios lo exime del derecho de la sociedad a ese principio y de ese modo puede privatizar lo que no está ni puede estar en venta? ¿Es que se pueden promover y organizar golpes de Estado contra gobiernos democráticos sin otro riesgo que el del derecho sólo individual de no adquirir la publicación y no ver o escuchar espacios en la radio y en la televisión? De ser así, todo quedaría reducido a la “ética” de la impunidad, como una religión de nuevo tipo con iglesias en lugar de medios. Y lo trágico es que hoy es así y de esa forma lo proclama y respalda la Sociedad Interamericana de Prensa, desde que hace cincuenta y ocho años secuestraron esa libertad mediante una maniobra de la CIA y el Departamento de Estado en el golpe organizado y dado en New York donde la perversidad imperialista pasó de tener un voto a contar con 424, mediante la reforma estatutaria, después de impedir la asistencia de los pocos miembros progresistas que la integraban desde 1943, cuando fue fundada en La Habana. El concepto de prensa como empresa privada que está en el origen y la actualidad de la SIP es la negación del periodismo y la digna y ética función de los periodistas que son fieles en la defensa de la responsabilidad social, de los intereses populares, razón principal de una profesión que, además, tratan de negar como tal mediante las más diversas formas. Esto último es así porque a los grandes propietarios les resulta incómodo estar obligados a contratar a periodistas con ética profesional. Nada de compartir la libertad de prensa es la máxima que pretenden tener sus dueños absolutos.

En la medida del crecimiento del terrorismo mediático vivimos la paradoja de una actualidad en que casi todos los procesos electorales de los últimos años han sido victorias de los candidatos progresistas, de izquierda y revolucionarios. Todo indica que el deterioro de las condiciones de vida de las masas en los pueblos latinoamericanos y la creciente influencia de los medios alternativos han sido factores en la elevación de la conciencia crítica de gran parte de los electores y de esa forma se han reducido las posibilidades tradicionales de engaño de los medios imperialistas y dominantes. Al respecto debe tenerse presente que la realidad social cada vez más injusta y la necesidad de enfrentarla se une al carácter alterativo de los medios alternativos, ya que no pueden tener otra condición que la de contribuir a los cambios positivos en la sociedad, independientemente del alcance, de los recursos y de la tecnología. Si alterativa es la función de una pequeña emisora comunitaria también lo son Aló Presidente y TeleSur. A ellos los identifica la lucha contra la corriente imperialista y reaccionaria de los grandes –casi siempre lo son– y pequeños que tengan similar contenido, además de la falta de ética que los caracteriza en nuestro tiempo.

Hoy se puede comprobar mejor como hay una voz de ordeno y mando, que existe toda una organización de la mentira al observar no solo la oposición de terrorismo mediático a los candidatos que promueven cambios a favor de los pueblos, sino también después, cuando realizan abierta hostilidad mediante métodos desestabilizadores contra esos gobiernos. La orden que tienen del imperialismo y de su instrumento llamado SIP es no abandonar sus empresas y el país donde operan para así tratar de causar más daño a esos procesos. Si lo comprobamos cada día, en todos los países con gobiernos populares, sin la menor excepción, también debemos saber que en Cuba fue distinta la decisión de los grandes propietarios, que cumplieron la orden de la SIP cuando abandonaron sus medios y el país para organizar campañas propagandísticas regionales contra la Revolución, declarando a esos magnates héroes de la libertad de prensa y, desde Miami, los llevaban por los países latinoamericanos, después de ser condecorados como grandes campeones. Y lo que ocurrió fue que durante un corto tiempo les funcionó el plan hasta que ya no tenían que decir, mientras las rotativas abandonadas se dedicaban a fundar la Imprenta Nacional con una edición gigantesca del Quijote de la Mancha y dirigida por el eminente escritor cubano Alejo Carpentier. En los primeros dos años del triunfo revolucionario se generalizó una batalla entre los medios revolucionarios que surgían y los grandes medios convencionales. En esas condiciones ocurrió el hecho histórico de que los periodistas integrantes de las redacciones de los órganos opuestos a la Revolución no compartieron las informaciones difamatorias y expresaban mediante una breve nota al final de ellas donde se agregaba la opinión de los periodistas, precisamente en nombre de la libertad de prensa. Esas líneas fueron conocidas como “la coletilla” aunque sólo se incluían en los textos mentirosos y, nunca fue utilizada ante alguna opinión que manifestaran el propietario o los que ostentaban cargos de dirección en esos órganos. Aún así, la SIP y los empresarios consideraron que aquel movimiento representaba un ataque a la libertad de prensa, lo que sirvió de excusa para el éxodo de los magnates. Tuvo gran trascendencia el hecho de que inmensa mayoría de los profesionales de la prensa, integrantes de esas redacciones opositoras, se sumó al proceso revolucionario y adquirió gran peso en la creación y desarrollo de la prensa revolucionaria durante los primeros lustros, además de que también trasladaban sus conocimientos técnicos a los jóvenes que comenzaban a formarse como periodistas. Esa experiencia en cada etapa de su desarrollo fue la muestra elocuente de cómo la única profesión a la que le está prohibido realizar sus funciones con los principios éticos derivados de la gran responsabilidad social de su ejercicio, lo que se evidencia más con alrededor de mil colegas asesinados en muchos países latinoamericanos en los últimos treinta años. Aunque no puede negarse que hay quienes ejercen la función periodística y piensan de manera más reaccionaria y terrorista que sus empleadores, mayoritariamente han demostrado fidelidad a las causas populares y se han mantenido firmes ante las diversas formas de corrupción que se manifiestan en el sector, sobre todo el la compra de conciencias, aunque para ello deban actuar aceptando la autocensura de la supervivencia y, en ese marco, difícil y amargo, tratar de realizar algunas acciones en favor de lo justo y ético que exige la verdad.

El terrorismo mediático ha llegado a un grado de violación de los valores inherentes a la noble labor periodística que ya hoy no es imprescindible siquiera el debate sobre el antagonismo ideológico. Bastaría con exigir que se cumplan los diez Principios internacionales de la ética periodística, aprobados en el marco de la UNESCO en 1983, para demostrar que los medios terroristas los incumplen en su totalidad, cada uno, cada día, de manera insultante sobre todo el primero de ellos, titulado El derecho del pueblo a una información verídica. Bastaría con crear comisiones de seguimiento para velar por su cumplimiento y así demostrar el mentir permanente de quienes dicen defender libertades. Y no se trata de que esas comisiones sean creadas por los gobiernos sino sólo por las organizaciones de masas, sociales y profesionales. Ellas no tendrían otra función que la denuncia sobre cada caso, en nombre de la sociedad, aunque también sería muy útil una Comisión Internacional integrada por expertos designados por la UNESCO. De esa forma ganaría vitalidad lo esencial de tantos años de combate con motivo de la lucha del movimiento por el Nuevo Orden Internacional de la Información y la Comunicación (NOIIC) cuyos acuerdos se hayan engavetados durante los últimos veinte años a pesar de que tienen más vigencia en la actualidad. Sería el mejor aporte del señor Matsura, director general de la UNESCO, cuando la violación prepotente de sus contenidos por las transnacionales representan la agresión permanente a los nobles valores de esa Institución.

Es conocido que se puede medir la autenticidad de un proceso revolucionario por la capacidad de defensa que demuestre de manera integral. Al respecto, el Compañero Fidel Castro declaró en 1980, lo siguiente: ” …Si no se está dispuesto a desafiar los riesgos de cualquier tipo, los riesgos de agresión militar como los riesgos de su propaganda, no se puede dar respuesta adecuada al enemigo; intimidarse frente a la propaganda es como intimidarse frente a los fusiles del enemigo. No hay que tener miedo a nada; eso lo hemos aprendido perfectamente durante 21 años”. Así se desarrolla el combate cotidiano de la Revolución Bolivariana y de su máximo líder el Presidente Hugo Chávez Frías, en desafío permanente ante cualquier agresión. No se trata sólo de tener la voluntad de realizarlo, también es imprescindible hacerlo con la capacidad y firmeza demostradas. Este encuentro debe convertirse para los periodistas en el comienzo de una etapa que se caracterice en pasar a la ofensiva en la esfera de la información y la comunicación, demostrando la carga terrorista y criminal contenida en una libertad de prensa al servicio del imperialismo y, por tanto, representada por la SIP, su secuestradora histórica y cotidiana, lo que significa una ofensa a lo que José Martí consideró la más humana y hermosa forma de patriotismo, al afirmar que Patria es Humanidad.

Hace 32 años, al fundarse la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP) se cumplía con el llamamiento del Acta de Montevideo de 1951 redactada por los periodistas excluidos de la SIP en la Conferencia de New York en 1950, donde se denunciaba el carácter empresarial de esa maniobra que estaba orientada a privatizar y secuestrar el concepto de libertad de prensa, hecho al margen de los periodistas y contra su voluntad. Durante más de medio siglo se ha comprobado la razón de aquel pronunciamiento debido a que nunca la SIP le ha preguntado su opinión a los periodistas que integran las redacciones de los grandes empresarios para hacer sus declaraciones en nombre de esos órganos. Es decir, primero fueron excluidos y después han sido ignorados, aunque en la práctica pretendan hablar en nombre de ellos. Es así como en la práctica las empresas comerciales al servicio de imperialismo se arrogan la función de ser representantes de los profesionales de la prensa, sin otro mandato que el de imponer sus intereses hegemónicos contra los pueblos y los periodistas dignos.

La razón fundamental de aquella convocatoria hecha hace 57 años precisaba muy bien el reclamo impregnado de lo mejor del sentir latinoamericano al decir: “El papel que la prensa había cumplido junto a Martí, Bolívar, Mariátegui, el cura Hidalgo o Flores Magón, con la SIP se había modificado. El periodismo que había nacido con la libertad se había convertido en un negocio, la noticia en una mercancía y el periodista en un asalariado. La prensa estaba de espaldas a los pueblos”. Así recordaba parte del pronunciamiento años después Genaro Carnero Checa, primer secretario general de la FELAP, uno a los que le fue negada la visa para asistir a la conferencia del secuestro y firmante del Acta de Montevideo, y agregó: “Esa situación, que aún persiste, era la que había que cambiar”. Entonces, hace 31 años, no se pudo.

Pero aquí estamos los seguidores de ese llamamiento de nuestros colegas en el más alentador de los momentos para contribuir a hacer el proceso de unidad de la Patria Grande Latinoamericana, conscientes de que la sociedad de la información verdadera sólo es posible mediante la integración de nuestras naciones y pueblos. El Alba y la FELAP tienen el mismo origen y similar objetivo. Uno de los principios fundadores de la Organización regional de los periodistas lo expresa así: “La libertad de prensa la concibe como el derecho de nuestros pueblos a ser oportuna y verazmente informados y a expresar sus opiniones sin otras restricciones que las impuestas por los mismos intereses de los pueblos”. Periodismo libre en patrias libres, ideal máximo de la FELAP, nos mantiene unidos para continuar el combate, seguros de la victoria.

(Ponencia presentada en el Encuentro Latinoamericano contra el terrorismo mediático celebrado en Caracas, Venezuela, del 27 al 31 de marzo de 2008)

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Más que un triunfo de la izquierda, la victoria por amplio margen del ex obispo católico, Fernando Lugo, virtual presidente de Paraguay, es una derrota al neoliberalismo. El clérigo de una pequeña y humilde localidad, San Pedro, y cuyo compromiso es “con los más pobres”, al ganar las elecciones presidenciales de este domingo, acabó con 61 años de hegemonía del Partido Colorado, incluida la bárbara dictadura de 7 lustros de Alfredo Stroessner. Con el triunfo de Lugo, todos los gobiernos de los países que integran el MERCOSUR, Mercado Común del Sur, serán de izquierda, contrapeso del neoliberalismo en Latinoamérica.

El Tribunal Superior Electoral, confirmó que Lugo, un obispo suspendido por el Vaticano, ad divinis, por su decisión de participar en política pública y abanderado de Alianza Patriótica para el Cambio, APC, que formaron toda una gama de pequeños partidos y organizaciones sociales, ganó las elecciones cuando menos con un margen de 10 puntos de su más cercana competidora Blanca Ovelar del Partido Colorado.

Este domingo, al cierre de las casillas y cuando se llevaban escrutado el 50 por ciento de las mesas, Ovelar, ex ministra de Educación, reconoció su derrota al expresar que ”estamos aquí para entender que así como están avanzando las proyecciones, el resultado es irreversible y reconocemos el triunfo de Fernando Lugo”.

En la sede central del partido gobernante en la ciudad-capital, Asunción, la primera mujer en postularse a la presidencia en la historia del país, agregó, con toda dignidad ante la derrota: ”Hemos dicho que íbamos a respetar los resultados de la elecciones porque somos demócratas”, es el momento de reconocer el triunfo de Fernando Lugo.

La victoria de Lugo, arroja otro dato sustancial para la historia, al tomar posesión, la totalidad de países que integran en forma plena o asociada el Mercado Común del Sur, MERCOSUR, pasarían a tener gobiernos de izquierda: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, más los países asociados, Chile y Bolivia, así como Venezuela, en proceso de ingreso.

La victoria de Lugo acabó, puso fin a 61 años consecutivos de gobiernos del Partido Colorado, que incluyen los 35 de dictadura de Alfredo Stroessner, quien gobernó el Paraguay en forma absolutista de 1954 a 1989, y más que esto, representa la esperanza de acabar con la pobreza ancestral provocada por una hegemonía de la plutocracia, basada principalmente en la explotación, la corrupción y la injusticia.

El pueblo paraguayo, el más empobrecido de la región, en su mayoría -casi 3 millones concurrieron a los centros de votación-, celebró con fuegos artificiales y bocinas de autos el triunfo de Lugo, apenas se dieron a conocer las primeras encuestas a boca de urna, que desde un principio le favorecieron.

Fue tal el entusiasmo por emitir el voto, seguramente porque era la oportunidad de acabar con la hegemonía partidista y de familias, la segunda más larga de la historia en el mundo -el PRI de México duró 70 años-, que desde temprano los paraguayos colmaron los centros de votación a pesar de las dificultades de movilización ya que las lluvias de los días previos dejaron en estado calamitoso los caminos vecinales no asfaltados. A pie, montados en maquinarias agrícolas, en carros tirados por caballos, motos o bicicletas, la población de zonas suburbanas y rurales se traslado hasta los centros de voto, reportaron las agencias noticias internacionales.

La jefa de la misión de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA), María Emma Mejía, ex canciller colombiana, declaró que las elecciones se desarrollaron en calma y con denuncias aisladas de irregularidades, al “felicitar a los paraguayos por la lección de civismo que dictaron”. En la misma tesitura se manifestó el ex presidente de Colombia, Andrés Pastrana, quien encabeza otro grupo de observadores, de la Fundación Internacional para Sistemas Electorales. IFES, por sus siglas en inglés, y calificó como una “una gran fiesta democrática” las elecciones.

En lo general, Latinoamérica, y en lo particular Paraguay están de plácemes puesto que al ganar las elecciones presidenciales el ex obispo católico, Fernando Lugo, más que un triunfo a la izquierda, representa una derrota más al neoliberalismo.

– Teodoro Rentería Arróyave es periodista y escritor mexicano.

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