Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 3/04/08

El VII Congreso de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), iniciado este martes en el Palacio de Convenciones de La Habana, es un gran acontecimiento para Cuba y podía haber sido la noticia de Latinoamérica y del mundo, por la trascendencia de su contenido y no existir en la región otra similar, que agrupa a exponentes de diversas manifestaciones de la cultura.

Pero ni los grandes medios del monopolio informativo del imperio norteamericano ni sus asalariados dentro y fuera de Cuba, les interesa y tampoco pagan por un cónclave que está mostrando la madurez y unidad política de la vanguardia intelectual cubana, por cuya fragmentación y desviación de la Revolución, habían apostado y dedicado, sin embargo, cuantiosas sumas de dinero.

Como todo les salió al revés y ni imaginaban la solidez del movimiento artístico nacional, su cohesión en torno al Partido único de los cubanos, a Fidel y a Raúl, hoy presidente de la República, pues el manto de silencio informativo no se hizo esperar y ni siquiera dan la debida reproducción a los despachos de los medios, agencias y periodistas honestos que fieles a la objetividad reflejan la seriedad, diversidad de criterios y unidad de acción que caracterizan los debates y el trabajo en Comisiones como parte del amplio proceso precedente de un extremo a otro del país en asuntos específicos y generales, pero vitales para la supervivencia de una nación que ha convertido a su cultura e identidad en sus principales escudos.

Para quienes han hecho de la desinformación y la mentira negocio redondo, está claro que el más leve soplo noticioso de lo que realmente ocurre en la capital cubana desmorona sus sucios planes de destruir a la Revolución cubana y ridiculiza sus insostenibles clichés por presentar todo lo contrario.

Con sus propias palabras, voz y la locuacidad propia del cubano, los delegados e invitados acogen con agrado y mayor compromiso político el mensaje enviado por Fidel Castro en la segunda sesión, en que ratifica su confianza en los creadores y llama a meditar en temas medulares y escabrosos, en aras de fortalecer a la sociedad cubana y apartar todo cuanto la dañe y debilite.

De hecho los participantes continuaron profundizando en los asuntos expuestos por el líder cubano, la conciencia y responsabilidad que deben sustentar el talento artístico, los valores éticos que deben portar y sembrar los creadores en las disímiles manifestaciones, el papel de vanguardia de la UNEAC, su rol en la formación de las nuevas generaciones y su fusión a los diversos frentes del desarrollo económico y social.

Quienes hacen del incidente más pequeño un “escándalo” que enseguida echan a rodar por Internet y cuanto medio tengan a mano, hoy se han quedado, extrañamente, sin noticias y sin palabras con un acontecimiento de la magnitud de este Congreso de la UNEAC, en momentos verdaderamente históricos para Cuba y aleccionador para el orbe, tan falto de paradigmas de movimiento intelectual comprometido con su pueblo, su tiempo, su cultura y el futuro.

Por eso, dos grandes e ilustrativos mensajes han recibido los escritores y artistas cubanos. Junto al enviado por el mayor de los creadores revolucionarios de la nación y del orbe, que lo convierte en delegado de honor con ideas presidiendo las sesiones plenarias y cada momento, llega también el silencio de los grandes medios y asalariados del imperio, molestos con la unidad, alto compromiso social y prestigio de esta organización social, cultural y profesional, no gubernamental, con Categoría Consultiva II en el Consejo Económico y Social de Naciones Unidas, que además de personalidad jurídica propia y plena capacidad legal, hace gala hoy de su tradición revolucionaria, su autoridad moral, su vuelo creativo y altura patriótica.

“Hemos de ir andando, severamente andando, envueltos en el nuevo día que nace”, es una de las ideas inspiradoras del encuentro, en alusión a la sentencia de Guillén, uno de los fundadores de la Unión en 1961, seguro del permanente arraigo y continuidad de la UNEAC. Y estos tiempos le vuelven a dar la razón.

 

Read Full Post »